Los Viagras, el origen del curioso nombre de una de las organizaciones del narco más violentas de Michoacán

Los Viagras son un grupo delictivo que nació como una organización de autodefensas

Guardar
Los Viagras son una organización criminal del estado de Michoacán.
Los Viagras son una organización criminal del estado de Michoacán.

En la región de Tierra Caliente en Michoacán, el grupo delictivo conocido como Los Viagras surgió como una de las organizaciones más señaladas en la disputa territorial y el tráfico de drogas. El nombre, asociado hoy a la violencia y el control criminal, tiene un origen inesperado: se atribuye al apodo que recibió Carlos Sierra Santana, uno de los fundadores, por llevar el cabello erguido con abundante gel. La transformación de este mote juvenil en la identidad de un grupo armado ilustra la evolución de los hermanos Sierra Santana, de galleros y campesinos a protagonistas del crimen organizado.

Carlos Sierra Santana, de acuerdo con información disponible, de niño solía usar mucho gel en el cabello y se peinaba con los pelos parados, por lo que a alguno de sus compañeros de la escuela se le ocurrió que era buena idea apodarlo como El Viagra.

El apodo y la formación del grupo

El apodo de “El Viagra” surge en la infancia de Carlos Sierra Santana, quien era conocido en Huetamo, Michoacán, por su peculiar estilo de peinado. El sobrenombre se populariza entre sus hermanos y, con el tiempo, se convierte en el distintivo del grupo armado que conforman en la década de 2010.

Originalmente, los Sierra Santana participan en peleas de gallos y en la crianza de aves de corral, actividad común en la región. Esta afición los conectó con otras figuras del crimen local, como Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, conocido también por su presencia en los palenques.

La organización de Los Viagras toma forma en 2013 con la aparición de las autodefensas comunitarias, impulsadas por la violencia de grandes cárteles en Michoacán. De acuerdo con Milenio, los hermanos Sierra Santana se presentan en Pinzándaro, Buenavista Tomatlán, como una guardia civil para enfrentar a La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios. El grupo se autodenomina “Viagras” en referencia al apodo de Carlos, que lidera la agrupación hasta su muerte en 2017.

Michoacán, CJNG, Los Viagras, Caballeros Templarios, Aptzingán
(FOTO: X:@SSeguridad_Mich)

De autodefensas a cártel criminal

Aunque inicialmente los Viagras se presentaron como autodefensas, informes de inteligencia señalan que tuvieron relación con líderes criminales como Servando Gómez “La Tuta” y José de Jesús Méndez Vargas “El Chango Méndez”. El vínculo con personajes de La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios propicia que los Sierra Santana transiten de la autodefensa al crimen organizado.

Según el sacerdote Gregorio López Gerónimo, citado por Proceso, el grupo recibió apoyo de autoridades federales y estatales para combatir a los Templarios, especialmente durante la gestión de Alfredo Castillo como comisionado federal en 2014. El uso del grupo como fuerza de choque llevó a que, tras la retirada del gobierno, los Viagras se consoliden como un cártel independiente, expandiendo su influencia en la región.

Consolidación y disputas territoriales

La organización creció y se integró temporalmente en alianzas como Cárteles Unidos, junto a otros grupos como el Cártel de Sinaloa y La Familia Michoacana, con el objetivo de frenar la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El liderazgo recae en Nicolás Sierra Santana “El Gordo”, quien es identificado como el principal dirigente y objetivo de recompensas millonarias tanto en México como en Estados Unidos.

La influencia de Los Viagras se evidencia en enfrentamientos armados, bloqueos carreteros y disputas por rutas de trasiego de drogas entre Apatzingán, Buenavista y Tepalcatepec. El grupo mantiene su poder mediante la extorsión, la producción de metanfetaminas y la violencia. Su alianza y posterior ruptura con el CJNG refuerzan la volatilidad de las coaliciones criminales en Michoacán.

El nombre persiste como símbolo de poder y violencia

El nombre de Los Viagras, nacido de un apodo escolar, se convierte en un símbolo de poder armado en Michoacán. La historia de los Sierra Santana refleja la capacidad de adaptación y la violencia que caracteriza a los grupos criminales en la región. El mote, que comenzó como una broma sobre el cabello de un joven, hoy marca la presencia de una de las organizaciones más buscadas y temidas en el estado.