Bicarbonato de sodio: los riesgos de tomarlo a diario

El consumo regular de bicarbonato puede provocar daños en la salud y está contraindicado en personas con ciertos padecimientos

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Un frasco de vidrio con bicarbonato de sodio y una cuchara de madera, un tazón de madera con polvo y un vaso de bebida no alcohólica burbujeante sobre una mesa
Bicarbonato de sodio en diversas presentaciones y un vaso de bebida no alcohólica demuestran sus múltiples usos domésticos y beneficios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo habitual de bicarbonato de sodio para aliviar la acidez gástrica se ha popularizado en numerosos hogares. Sin embargo, expertos y autoridades sanitarias advierten sobre los riesgos de ingerir este compuesto con frecuencia, debido a la facilidad para adquirirlo y a su percepción extendida como solución saludable.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), el consumo ocasional de este producto es permitido en dosis controladas, pero su uso cotidiano no debe considerarse seguro sin supervisión médica.

¿Qué ocurre en el organismo al tomar bicarbonato de sodio?

Al ingerirse, el bicarbonato de sodio reacciona con el ácido clorhídrico del estómago y produce dióxido de carbono, agua y sal. Esta reacción produce un alivio inmediato ante molestias como la acidez o la indigestión, pero puede alterar el equilibrio ácido-base del cuerpo.

El medio británico The Guardian explica que el organismo humano regula con precisión el pH sanguíneo para mantener funciones vitales.

El uso frecuente de bicarbonato puede exceder la capacidad de compensación natural, lo que eleva el riesgo de complicaciones como la alcalosis metabólica, una condición en la que el pH sanguíneo supera los valores normales.

Esta alteración afecta el funcionamiento de órganos clave y favorece síntomas neuromusculares y cardiovasculares.

Riesgos y complicaciones del consumo diario

Primer plano de un médico tomando la presión arterial a una mujer con un esfigmomanómetro y un estetoscopio en su brazo izquierdo
El consumo recurrente de bicarbonato de sodio puede elevar la presión arterial (Infobae / Difusión)

La ingesta diaria de bicarbonato de sodio se asocia a varios riesgos, siendo la alcalosis metabólica uno de los más relevantes.

De acuerdo con la FDA, esta afección puede manifestarse con debilidad muscular, espasmos, confusión o, en casos graves, convulsiones y alteraciones del ritmo cardíaco.

Por su parte, el medio británico BBC News ha informado que centros sanitarios han atendido casos de intoxicación por consumo excesivo de bicarbonato, con síntomas como vómitos, temblores y dificultad respiratoria.

La American Heart Association indica que el exceso de sodio proveniente del bicarbonato eleva la presión arterial y favorece la retención de líquidos, que puede manifestarse como hinchazón en las extremidades.

Interacciones peligrosas con medicamentos

Su consumo puede reducir la eficacia de los tratamientos o aumentar el riesgo de efectos adversos REUTERS/Kai Pfaffenbach/File Photo
Su consumo puede reducir la eficacia de los tratamientos o aumentar el riesgo de efectos adversos REUTERS/Kai Pfaffenbach/File Photo

Tanto la FDA como MedlinePlus advierten que el uso de bicarbonato puede interferir con la acción de numerosos medicamentos, ya que modifica el pH gástrico, alterando la absorción de fármacos como antibióticos (tetraciclinas), antifúngicos y medicamentos para la presión arterial.

Estas modificaciones pueden reducir la eficacia de los tratamientos o aumentar el riesgo de efectos adversos, por lo que se recomienda informar siempre al médico sobre el consumo de este producto antes de comenzar cualquier tratamiento farmacológico.

¿Quiénes están en mayor riesgo?

Los efectos negativos del bicarbonato de sodio afectan principalmente a ciertos grupos vulnerables.

De acuerdo con la American Heart Association y la FDA, las personas con insuficiencia renal, hipertensión arterial, enfermedades cardíacas o quienes toman diuréticos tienen mayor riesgo de complicaciones.

En estos casos, la capacidad del organismo para eliminar el sodio se encuentra limitada y el consumo recurrente de bicarbonato puede desencadenar edemas, crisis hipertensivas o graves desequilibrios electrolíticos.

Los adultos mayores presentan mayor susceptibilidad a estos efectos por los cambios propios del envejecimiento y la coexistencia de enfermedades crónicas.

Las mujeres embarazadas también deben evitarlo, ya que puede causar retención de líquidos tanto en la madre como en el feto.

Mujer embarazada negra de perfil, vista de la cintura hacia arriba, tocando su vientre con ambas manos. Viste una camiseta verde azulado. Fondo liso beige y cortina.
Mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con insuficiencia renal, hipertensión arterial y enfermedades cardíacas deben evitar el consumo de este producto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones y alternativas seguras

Para síntomas persistentes como acidez o indigestión, los especialistas recomiendan no automedicarse con bicarbonato y consultar con un profesional de la salud.

Existen antiácidos aprobados y tratamientos específicos cuya seguridad y eficacia están respaldadas por estudios clínicos. Un diagnóstico médico adecuado permite descartar enfermedades subyacentes que podrían requerir otros enfoques terapéuticos.

En caso de emplear remedios caseros, se debe respetar la dosis indicada en el envase y no prolongar el uso más de lo recomendado.

La importancia de la consulta médica

El uso libre de bicarbonato de sodio es motivo de preocupación para autoridades sanitarias y expertos, quienes insisten en que cualquier tratamiento, incluso los considerados naturales, debe estar avalado por información confiable y orientación médica.

La consulta médica permite evitar complicaciones, identificar interacciones peligrosas y elegir la alternativa más adecuada para cada caso.