Dónde ver cerca de México un ornitorrinco que suma una nueva rareza biológica

Un estudio científico reciente reveló una particularidad nunca antes descrita en la estructura pigmentaria de este mamífero ovíparo, un hallazgo que refuerza su condición de especie singular dentro del mundo animal

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Un ornitorrinco de pelaje marrón oscuro y pico gris oscuro con patas palmeadas está en el borde de un arroyo poco profundo, rodeado de musgo y pequeñas rocas.
Un estudio científico reciente reveló una particularidad nunca antes descrita en la estructura pigmentaria de este mamífero ovíparo, un hallazgo que refuerza su condición de especie singular dentro del mundo animal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ornitorrinco ha vuelto a situarse en el centro de la atención científica con un hallazgo que suma una nueva singularidad a su perfil biológico, ya de por sí extraordinario.

Este mamífero ovíparo, famoso por combinar rasgos que parecen pertenecer a distintos grupos animales, acaba de revelar una característica inesperada: su pelo contiene melanosomas huecos, una estructura hasta ahora descrita solo en las aves.

A pesar de que hasta el momento no han habido reportes de que la especie se encuentre en México, ya que son originarios de Oceanía, específicamente en Australia, hay algunos ejemplares en el Zoológico de San Diego.

De acuerdo con información del San Diego Union, estos son los únicos animales de su tipo en los Estados Unidos y de las pocas especies fuera de Australia.

Qué son los melanosomas

Vista submarina de un ornitorrinco de pelaje marrón y pico oscuro nadando en agua clara con plantas acuáticas verdes y un lecho de guijarros.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Los melanosomas son pequeñas estructuras celulares encargadas de almacenar pigmento y determinar el color del pelo, la piel, los ojos y las plumas.

En los mamíferos, estas unidades suelen ser compactas y sólidas, mientras que en las aves pueden presentar cavidades internas, lo que genera efectos ópticos como la iridiscencia.

Hasta ahora, esa combinación de huecos y formas particulares se consideraba exclusiva de las especies emplumadas.

El estudio dirigido por la bióloga Jessica Leigh Dobson, de la Universidad de Gante, reveló que el ornitorrinco rompe este patrón.

Tras analizar muestras de pelo de distintos individuos mediante microscopía de alta resolución, el equipo detectó que sus melanosomas no solo poseen cavidades internas, sino que también adoptan una forma esférica, una combinación que no se había documentado en ningún otro vertebrado.

Este hallazgo coloca al ornitorrinco en una posición única, donde rasgos típicos de las aves aparecen en un mamífero no volador.

Dobson destacó en el artículo publicado en Biology Letters que este resultado desafía los modelos tradicionales sobre la relación entre la forma del melanosoma y el tipo de coloración, y abre la puerta a nuevas preguntas sobre cómo la evolución ha moldeado estructuras tan distintas a partir de materiales celulares parecidos.