Así se fundó el Heroico Colegio Militar hace más de 200 años

El surgimiento de esta escuela en el siglo XIX transformó la educación castrense en México

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El surgimiento de esta escuela en el siglo XIX transformó la educación castrense en México.
El Heroico Colegio Militar se fundó formalmente el 11 de octubre de 1823 bajo el liderazgo del General José Joaquín Herrera. Crédito: MARIO JASSO/CUARTOSCURO

La consolidación del Heroico Colegio Militar constituye uno de los episodios más importantes en la profesionalización de las fuerzas armadas mexicanas. Desde sus orígenes, la institución ha encarnado valores y principios fundamentales que han guiado la formación de aspirantes a oficiales del Ejército Mexicano.

De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, los antecedentes de la educación militar en México se remontan al siglo XVIII, cuando las restricciones impuestas por el gobierno peninsular impedían a criollos y mestizos acceder a cargos de oficiales en el Ejército. La preparación de cadetes carecía de uniformidad y se realizaba de manera dispersa, sin un estándar común ni doctrina militar adecuada.

En 1765, en el reglamento de artillería de la Nueva España, se propuso establecer escuelas prácticas tanto en Veracruz como en Ciudad de México, siguiendo el modelo de instrucción aplicado en España. Estas escuelas, sin embargo, no fueron llevadas a la práctica, quedando solamente en el papel y evidenciando así la necesidad de contar con una institución dedicada a la formación militar.

El surgimiento de esta escuela en el siglo XIX transformó la educación castrense en México.
El primer antecedente de educación militar en México se remonta al siglo XVIII, con intentos de crear escuelas prácticas en Veracruz y Ciudad de México. Crédito: ROGELIO MORALES/CUARTOSCURO

El cambio comenzó a gestarse en 1817, cuando el Brigadier español Diego García Conde propuso al gobierno virreinal la creación de una escuela específica para la formación de cadetes. Esta medida buscaba garantizar una instrucción homogénea que cubriera tanto los aspectos teóricos como prácticos requeridos para la profesión de las armas. García Conde, impulsó decididamente el proyecto y abrió el camino para su materialización.

Fue en febrero de 1822, bajo el mandato de Agustín de Iturbide, que la escuela militar se instaló provisionalmente en el antiguo edificio del tribunal de la Santa Inquisición. Como primera denominación, la escuela se conoció como Academia de Cadetes, abarcando materias como matemáticas, cálculo infinitesimal, dibujo y adiestramiento. La institución inició actividades con una primera generación compuesta por 16 alumnos de un grupo inicial de 80.

El acontecimiento central en la historia del Heroico Colegio Militar tiene fecha: 11 de octubre de 1823. Ese día, bajo el liderazgo del General José Joaquín Herrera, entonces Ministro de Guerra y Marina, un decreto determinó la creación formal de la institución educativa y su traslado al Castillo de San Carlos de Perote en Veracruz.

El surgimiento de esta escuela en el siglo XIX transformó la educación castrense en México.
La Academia de Cadetes inició actividades en 1822 con 16 alumnos y materias como matemáticas, cálculo y adiestramiento. Crédito: MARIO JASSO/CUARTOSCURO

Esta decisión respondió a la necesidad de concentrar a los cadetes en un solo lugar para recibir una educación uniforme, en plena coyuntura nacional tras el asedio a San Juan de Ulúa, último baluarte español en México. El llamado Colegio Militar de Perote pasó así a depender de la Comandancia General de Veracruz.

El traslado a Perote otorgó carácter oficial y estable a la formación militar. La institución se consolidó como semillero de oficiales y fue puesta a prueba en momentos de crisis nacional, como en 1828, cuando sus cadetes defendieron al Gobierno constituido frente al levantamiento promovido por Antonio López de Santa Anna. En 1829 el Colegio fue trasladado a la Ciudad de México, a partir de 1842 operó en el Castillo de Chapultepec.