Caso de virus de influenza aviar AH7N3 en Nuevo León no es un peligro para el consumo de pollo y huevo, asegura Sader

El virus identificado en esta granja es distinto al que afecta actualmente a otras granjas avícolas en América del Norte

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Las granjas avícolas deben reforzar
Las granjas avícolas deben reforzar las medidas de seguridad, instruyó Senasica. EFE

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) confirmó un brote de influenza aviar AH7N3 en una granja comercial ubicada en el municipio de Marín, en el estado de Nuevo León, por lo que se activó un protocolo sanitario para cercar la zona y así evitar la propagación.

El virus fue detectado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), que activó de inmediato un protocolo sanitario para contener la propagación.

La dependencia federal hizo un llamado a los productores avícolas de la región a reforzar las medidas de bioseguridad en sus instalaciones tras la confirmación del virus aviar AH7N3.

El virus identificado en esta granja es distinto al que afecta actualmente a otras granjas avícolas en América del Norte. Las autoridades han asegurado que este brote no representa ningún riesgo para el consumo de productos como pollo y huevo, lo que busca evitar alarmas entre los consumidores.

El consumo de huevo no
El consumo de huevo no representa peligro para la población, afirmaron autoridades sanitarias. REUTERS/Edgard Garrido/Foto de archivo

Senasica Medidas inmediatas para contener el brote

El Senasica ha implementado una serie de acciones contraepidémicas en la zona afectada. Entre estas medidas se encuentra un monitoreo constante en un radio de 10 kilómetros alrededor de la granja donde se detectó el brote, conocido como zona perifocal.

Además, se están llevando a cabo muestreos en las granjas ubicadas dentro del área focal para determinar si el virus se ha extendido.

El organismo también ha emitido recomendaciones específicas para los productores avícolas, tanto comerciales como familiares, con el objetivo de prevenir la entrada del virus en otras unidades de producción.

Estas medidas incluyen evitar el ingreso de aves silvestres o fauna nociva a las instalaciones, restringir el acceso de personas ajenas a las granjas y realizar inspecciones detalladas para identificar posibles puntos de entrada del virus.

El protocolo sanitario también contempla directrices para el personal que trabaja en las granjas afectadas o en riesgo. Según informó el Senasica, se recomienda que los trabajadores se bañen antes de ingresar y al salir de las instalaciones, además de cambiar su ropa de casa por ropa de trabajo al entrar y viceversa.

Estas medidas buscan minimizar el riesgo de que el virus sea transportado fuera de las granjas o introducido en otras instalaciones.

El Senasica ha solicitado a los productores avícolas y a los médicos veterinarios que reporten cualquier sospecha de influenza aviar a las oficinas de la Sader, al propio Senasica o a la Coordinación de la Dirección de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y Otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) en los estados.

La colaboración de los productores y veterinarios es crucial para identificar y contener posibles brotes adicionales.