
A lo largo de los últimos años, Estados Unidos ha logrado identificar parte del esquema mediante el que las principales organizaciones criminales de México blanquean las ganancias ilícitas que obtienen del tráfico de drogas. Por ejemplo, se ha demostrado que el Cártel de Sinaloa utiliza distintos giros comerciales para ocultar su dinero y pasar desapercibido ante las autoridades: desde gasolineras, empresas ganaderas y un jardín de niños, hasta un balneario y un negocio de compra de oro. Aquí te explicamos cómo funcionaba este último.
De acuerdo con una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el negocio se llevó a cabo mientras Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán estaba al frente de la organización criminal junto a Ismael ‘El Mayo’ Zambada. Fue descubierto en 2011 y, hasta la fecha, es uno de los más lujosos que el Cártel de Sinaloa ha utilizado para mover sus ganancias hacia México.
El esquema de blanqueo era liderado por Diego Pineda Sánchez, alias ‘El Botas’, y Carlos Parra Pedroza, ‘El Walter’, quienes utilizaban las ganancias de la venta de drogas del Cártel de Sinaloa en Estados Unidos para comprar oro en casas de empeño.

Los registros judiciales refieren que, una vez que se realizaba la compra de oro, los criminales lo enviaban a empresas de Florida y California, quienes finalmente lo fundían.
Al ser considerado como un negocio legítimo, las refinerías pagaban el valor en efectivo sin despertar sospechas en las autoridades y este finalmente era enviado de regreso a una empresa México, vinculada al Cártel de Sinaloa.
Sin embargo, según refieren expedientes judiciales a los que tuvo acceso Bloomberg, las autoridades identificaron que la firma de Florida con la que Pineda Sánchez y Parra Pedroza se quedaba con 1% de las ganancias como parte del acuerdo. La empresa también trabajaba para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Así cayó el negocio
En febrero de 2011, el Distrito Norte de Illinois, Chicago, anunció cargos contra 31 personas por lavado de dinero tras ser vinculadas con el negocio de oro del Cártel de Sinaloa.
“La denuncia alega que Pineda Sánchez, Parra Pedroza y 29 asociados lavaron más de 100 millones de dólares en ganancias de drogas desde 2011 para el Cartel de Sinaloa. Las actividades de lavado de dinero (...) se extendieron por todo Estados Unidos, incluyendo: Illinois, Wisconsin, Indiana, Ohio, Kentucky, Georgia, California, Texas y Carolina del Norte”, se lee en la acusación.
Para 2014, la investigación arrojaba ya sus primeras victorias. La primera ocurrió en enero, cuando las autoridades allanaron la oficina de la firma ubicada en Miami, Florida, y localizaron cientos de cajas llenas de oro del Cártel de Sinaloa.

Ocho meses más tarde, agentes de la DEA lograron la detención de ‘El Botas’ y ‘El Walter’, mientras ambos regresaban de Guadalajara a Estados Unidos.
Pineda Sánchez fue encontrado culpable de lavar más de 61 millones de dólares en ganancias de drogas en 2018, por lo que fue condenado a 15 años de prisión.
Por su parte, Parra Pedroza únicamente fue señalado como responsable de lavar más de 100 millones de dólares, por lo que fue sentenciado a 5 años de prisión.
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