
Cuando el cuerpo de Ramón Arellano Félix cayó sobre una banqueta de Mazatlán, Sinaloa, muchos sabían que se trataba de un integrante del narco -la pistola a centímetros de su mano lo sugería-, pero su cabeza rapada y una identificación falsa provocaron que las autoridades tardaran un mes en confirmar su identidad.
Cuando las autoridades de Sinaloa llegaron al lugar donde un Policía Ministerial de Mazatlán terminó con la vida de Ramón encontraron su credencial que lo acreditaba como agente de la Procuraduría General de la República (PGR), pero bajo el nombre de Jorge Pérez López.
La credencial encontrada en el short de Ramón Arellano Félix tenía una fotografía que coincidía con las imágenes difundidas por la DEA y el FBI del violento narco mexicano, pero no era suficiente para concluir de manera contundente de que se trataba de uno de los líderes del Cártel de Tijuana.
Una complicación más hizo dudar a todos: en las fotografías que se conocían de Ramón siempre aparecía presumiendo una larga cabellera lacia sobre sus hombros; sin embargo, el cuerpo era coronado por una cabeza totalmente rapada.

El altar y el ADN de Ramón Arellano Felix
Para confirmar que el sicario abatido la tarde del 10 de febrero de 2002 en Mazatlán era Ramón Arellano Félix era necesario realizarle una prueba de ADN al cuerpo, por lo que recurrieron a Francisco Rafael -su hermano- detenido en ese momento en el penal de La Palma, pero éste se negó.
Las investigaciones continuaron mientras los medios locales, estatales e internacionales especulaban que Jorge Pérez López era en realidad el narco que junto a su familia dominaron Tijuana durante las décadas de 1980 y 1990; unos publicaron que habían indicios fuertes, otros lo dieron por hecho sin pruebas fehacientes. Pero fue un mes después cuando todo quedó claro.
A principios de marzo de 2002 el Ejército Mexicano rastreó a uno de los hombres cercanos de Benjamín Arellano Félix hasta una de sus casas en el estado de Puebla: ahí estaba con su esposa y sus hijos -sin seguridad- cuando lo arrestaron.
Benjamín no pudo poner resistencia así que los militares le permitieron cambiarse de ropa antes de llevarlo ante la justicia; pero mientras esperaban notaron que en una mesa se encontraba un altar con la foto de Ramón Arellano Félix, más tarde, su hermano confirmó que el sicario abatido en Mazatlán era él.

Quién mató a Ramón Arellano Félix
Se cuenta que Ismael El Mayo Zambada le tendió una trampa a Ramón -quien intentó matarlo en más de una ocasión-; el Arellano Félix picó el anzuelo y se lanzó al Carnaval de Mazatlán para, de una vez por todas, terminar con la guerra que tenían con el Cártel de Sinaloa.
Pero alebrestado como era Ramón se enfrascó en una discusión con un policía que lo detuvo; le disparó y el oficial respondió a la agresión matando a Jorge Pérez López y a Héctor Solórzano.
Se rumoró que un cártel enemigo (Sinaloa) lo había asesinado, pero de ser así habrían presumido la hazaña, cosa que no pasó y que la tardanza para reconocer el cuerpo confirmó.
Al final de ese 10 de febrero una carroza de la Funeraria Calderón se llevó el cuerpo de Ramón Arellano Félix, no sus hombres como suele suceder en esos casos. Nunca se deja el cuerpo abatido del jefe, ese era el código que no se cumplió.
Más Noticias
Ellos son los policías que se entregaron en Tijuana: acusados de golpear y violar a un sujeto que murió en 2022
El hombre que fue golpeado y violado con un palo de escoba por los policías municipales perdió la vida unos días después de la agresión

Gobierno de Sheinbaum firma acuerdo con Google, Meta y TikTok para combatir la violencia digital: estas serán las acciones
El acuerdo llega en un momento crítico: casi 19 millones de mexicanos sufrieron ciberacoso en 2024, y más de la mitad de las víctimas mujeres son menores de 29 años

“La hora azul”de Paulina Ávila: todo sobre su exploración visual de lo efímero en una exposición fotográfica
La artista, originaria de la Ciudad de México, ha llevado su talento fotográfico y su faceta como cineasta a importantes ciudades del mundo

Tacos de pescado crujiente con aderezo light de chipotle: la receta fresca que amarás en Cuaresma
Te decimos cómo prepararlos fácil y rápido

Cristian Castro desata euforia y polémica en su concierto en el Auditorio Nacional: “Después de ustedes, no tengo nada”
El cantante ofreció una velada llena de nostalgia, invitados sorpresa y ocurrencias que encendieron al público capitalino

