
Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, estuvo muy cerca de la muerte el 24 de mayo de 1993, cuando se encontraba en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, donde aparentemente los Arellano Félix quisieron balearlo, pero en su intento terminaron con el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.
Tras este suceso de inmediato se escondió en la casa de su administrador Martín Moreno Valdez, un operador del Cártel de Sinaloa que lo tuvo durante un pequeño periodo en su domicilio para que después lo enviaran a San Cristobal de las Casas.
“Con la prueba de los balazos a quemarropa contra el cardenal Posadas Ocampo, la versión del fuego cruzado resultó ridícula por inverosímil, según lo narrado por Guzmán Loera en el Boing 727, después de huir del aeropuerto se dirigió a la Ciudad de México y se escondió en la casa de su administrador Martín Moreno Valdez y ahí un tal comandante Gómez le ayudó a conseguir un pasaporte falso y lo llevó en una camioneta Suburban a San Cristóbal de las Casas”, se lee en el libro de ‘Los Señores del Narco’.

A bordo de una camioneta tipo Suburban, Guzmán Loera se fue de Ciudad de México hasta Chiapas, donde pretendía cruzar hacia Guatemala, donde una traición le costaría perder más de un millón de dólares, así como su libertad.
“En ese lugar se encontraba su contacto Manuel Castro Meza, enlace con el teniente coronel del ejército guatemalteco, Carlos Humberto Rosales, quien ayudaría a ‘El Chapo’ y sus acompañantes en ese país. Sin embargo, el 8 de junio de 1993 ‘fue traicionado por el teniente coronel, quien se apoderó de un millón 200 mil dólares que llevaba, entregándolo el día de hoy (9 de junio de 1993) a las autoridades mexicanas’”, se lee en el libro de Anabel Hernández.
Carlos Humberto Rosales fue quien lo recibió en Guatemala, para que el 8 de junio de 1993 lo entregara a las autoridades mexicanas y lo inculparan de la muerte del cardenal y por eso andaba huyendo.

Declaraciones de ‘El Chapo’ luego de ser detenido
Tras ser traicionado y entregado a las autoridades mexicanas, Guzmán Loera hizo algunas confesiones cuando era trasladado hacia el penal donde sería recluido, tales como que trabajaba para el Cártel de Cali, quienes presuntamente los apoyaba en el traslado de la droga.
En otro de sus mensajes dijo que en 1990 visitó a su amigo Miguel Félix Gallardo en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, donde conoció al licenciado Federico Ponce Rojas, que le puso al comandante Gómez como su contacto.
“Durante el interrogatorio, ‘El Chapo’ Guzmán reconoció que trabajaba para el cártel de Cali y dijo además que ‘hace aproximadamente tres años (en 1990), en una visita que hiciera a Miguel Félix Gallardo en el Reclusorio Sur (de la ciudad de México), conoció al licenciado Federico Ponce Rojas (subprocurador de la PGR durante la gestión de Ignacio Morales Lechuga) y al comandante Gómez’ y que ‘el licenciado Ponce Rojas le indicó que el comandante Gómez iba a ser su contacto’. Además, el detenido sostuvo ‘que al licenciado Federico Ponce Rojas le daba un millón de dólares cada dos meses cuando había entregas de cocaína o marihuana para que lo protegieran en sus actividades’”, como narcotraficante.
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