La presencia de cientos de peces muertos en la Laguna del Ostión, ubicada entre los municipios de Coatzacoalcos y Pajapan, en el estado de Veracruz, México, encendió las alarmas de los pobladores.
Primeros reportes de diversos medios nacionales mencionaron que los peces muertos se tratan de sardinas y que murieron debido a la entrada de agua dulce a su hábitat.
Esta versión fue desmentida por Homero Bennet Leguizamo, oceanólogo egresado de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). En diálogo con Infobae, el especialista detalló que la Laguna del Ostión es un cuerpo de agua mezclada o salobre, donde hay tanto agua dulce como salada.
¿Por qué murieron los peces?

En los márgenes de la laguna existe la presencia de mangles de diversas especies características de aguas saladas y salobres.
Para algunos animales marinos, las raíces de estos árboles sirven de alimento y refugio.
“Las hembras entran y desovan ahí, entre las raíces. Luego nacen las crías. Crecen y cuando son juveniles salen al mar”, detalló Bennet.
El oceanólogo indicó que muchas de las especies marinas cuentan con adaptaciones para vivir en agua tanto salada como dulce gracias a lo que llamó “glándula de sal”.
“Es una glándula que ellos traen que separa la sal y la desecha. Por ejemplo, en las aves marinas, este órgano está cerca del ojo”, subrayó el experto.
Bennet aseguró que alrededor de la laguna hay “varios ranchos y ejidos” de los cuales, en su mayoría, existe gente que se dedica a la agricultura y la ganadería.
“El problema (que estas actividades) enfrentan es el uso de agroquímicos, pesticidas, herbicidas y plaguicidas”, aseguró el oceanólogo.

En estas zonas se utilizan tales compuestos químicos para mantener a raya a las pestes y las plagas como la garrapata. Cuando llueve, según Bennet, estas sustancias se “filtran al subsuelo” o “se escurren” hacia la laguna.
Otra de las opciones sobre las que habló el especialista fue la presencia de petróleo. “Cuando entra al agua, se esparce porque es aceite. Pasando de 48 a 72 horas empieza a perder lo que le llaman compuestos aromáticos”, añadió.
Es en esta etapa que el petróleo se acumula formando “chapopote” y, a su vez, se va al fondo. Esta sustancia únicamente sale a la playa con la presencia de “temporales muy fuertes”, sin embargo, esta teoría fue descartada por Bennet.
Por último, el oceanólogo mencionó que para cruzar al otro lado de la Laguna del Ostión es necesario abordar una lancha, pues la bocana es muy angosta.
“Es posible que uno de los pescadores o de alguien que tenga su taller para motores fuera de borda haya derramado por error algún hidrocarburo” explicó Bennet.
“Los factores pueden ser químicos porque hay agricultura y ganadería alrededor de la laguna. Puede ser algún derrame de petróleo crudo o algún derivado. También debido a un error humano o alguna actividad biológica o química”, añadió el especialista.
Sobre esta actividad, Bennet mencionó el fenómeno de eutrofización que ocurre cuando disminuye la cantidad de oxígeno disuelto en el agua y puede deberse a diferentes factores entre las que se encuentra el florecimiento de “algas nocivas”.
“En ningún momento vi que sea por algún florecimiento de algas nocivas, entonces me inclino más a pensar que fue por algún agente químico, ya sea por las cuestiones de agricultura y ganadería que hay alrededor o porque alguien tenía guardado algún pesticida y decidió tirarlo”, confirmó Bennet.
¿Qué hicieron las autoridades?

En cuanto a los reportes de olor a petróleo, el oceanólogo comentó que la única forma de averiguar si existe alguno de estos compuestos en el agua es a través de un análisis. “Y eso le corresponde a las autoridades”.
“El primer respondiente ahí es el agente ejidal. Tuvo que tomar una muestra de agua en un frasco, dos o tres peces muertos y meterlos al congelador. De ahí debió notificar a la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y a la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA)”, explicó Bennet sobre los pasos que debieron tomar las autoridades.
Los funcionarios de la PMA, según el experto, tuvieron que interponer una denuncia “vía Internet” a la Procuraduría Federal del Medio Ambiente (Profepa).
“La gente tuvo que poner también la denuncia vía internet en la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y en la Comisión Nacional del Agua (Conagua)”, contó el especialista.
En Veracruz, según Bennet, es la Comisión Nacional de Pesca y Agricultura (Conapesca) la que “tiene que venir a ver qué especie de pez es, identificarlo y hacer un análisis”.
“Hasta lo que me quedé el día de ayer, Supuestamente la CONAM requirió que la Semarnat y la Profepa revisaran la zona. Desconozco si les pidieron tomar muestras tanto del agua como de los peces”, agregó Bennet.
Para saber con exactitud lo que mató a los peces se necesita un análisis de agua y de las especies fallecidas, de acuerdo con Bennet.
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