Una iniciativa educativa impulsa el aprendizaje financiero en las escuelas bonaerenses

Con alcance en los 135 municipios, la experiencia formativa busca fortalecer la autonomía de los adolescentes a través de herramientas aplicables a la vida diaria

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Rico.en.data | Stefania Salerno y Agostina Scioli conversaron sobre educación financiera en escuelas bonaerenses

La educación financiera se convirtió en una herramienta clave para comprender la vida cotidiana en un contexto atravesado por consumos digitales, decisiones económicas tempranas y nuevas formas de vinculación con el dinero. En ese escenario, la escuela aparece como un espacio estratégico para incorporar saberes que impactan directamente en la autonomía personal y ciudadana.

En la provincia de Buenos Aires, esa necesidad comenzó a abordarse mediante una propuesta educativa pensada especialmente para adolescentes. Rico.en.data surge como una iniciativa que busca acercar conceptos financieros básicos a las aulas públicas bonaerenses.

El programa se orienta a estudiantes de tercer año y propone una experiencia formativa que combina reflexión, participación y contenidos aplicables a la vida diaria. Más de 110 mil estudiantes participaron de las capacitaciones, lo que refleja el impacto de una política educativa innovadora.

“El objetivo es que los estudiantes tengan herramientas concretas para administrar su dinero de manera responsable”, resaltó Stefania Salerno, subgerente de RR.PP. de Banco Provincia, en diálogo con Agostina Scioli.

Stefania Salerno, subgerente de RR.PP.
Stefania Salerno, subgerente de RR.PP. de Banco Provincia (Adrián Escandar)

Una propuesta educativa con alcance provincial

Desde una perspectiva institucional, la iniciativa es impulsada por Banco Provincia en articulación con la Dirección General de Cultura y Educación. Ese trabajo conjunto permitió integrar la educación financiera al ámbito escolar de manera sistemática y con alcance territorial completo.

En términos de cobertura, el programa logró llegar a los 135 municipios bonaerenses. Abarca escuelas urbanas, rurales y de distintos contextos socioeconómicos, garantizando igualdad de acceso a los contenidos.

Asimismo, la cantidad de participantes refleja el impacto de una política educativa que, en poco tiempo, logró consolidarse como una herramienta concreta de formación ciudadana.

Los encuentros están diseñados con una metodología dinámica. Cada curso tiene una duración de 75 minutos y se desarrolla mediante recursos audiovisuales, consignas grupales y espacios de intercambio que favorecen la participación.

En cuanto a los contenidos, Rico.en.data aborda nociones centrales de las finanzas personales. Entre ellas se incluyen el ahorro, la inversión, el crédito, la elaboración de presupuestos y el consumo responsable, siempre desde ejemplos cercanos a la experiencia juvenil.

“Los estudiantes están permanentemente expuestos a falsos mensajes sobre lo fácil que es hacerse ricos sin esfuerzo. Por eso el nombre que elegimos para el programa, porque lo que hacemos es poner en valor el conocimiento: ‘te vas a hacer rico, pero en data”, explicó la subgerente.

Agostina Scioli junto a Stefania
Agostina Scioli junto a Stefania Salerno (Adrián Escandar)

Contenidos actuales y enfoque generacional

La propuesta incorpora debates vinculados a problemáticas actuales. Las apuestas online, la publicidad engañosa y la influencia de las redes sociales en las decisiones económicas forman parte del temario, lo que generó reflexión crítica.

Por otra parte, el programa pone énfasis en el lenguaje y la cercanía generacional. La participación de la economista Candelaria Botto, también referente del podcast Rico.en.data, aporta una mirada accesible que fortalece el vínculo con los estudiantes.

Desde el punto de vista operativo, el despliegue territorial fue sostenido por un equipo de 62 formadores. Ellos recorrieron más de 2.350 escuelas y dictaron alrededor de 3.400 cursos en distintos puntos de la provincia.

“Hicimos charlas para muchos públicos y nos quedaba pendiente llegar a los jóvenes. Nos parecía que la mejor manera de hacerlo era con educación. De hecho, en nuestro equipo decíamos ‘cuántos dolores de cabeza nos habríamos ahorrado si hubiéramos tenido educación financiera en el colegio”, concluyó Salerno.

Herramientas concretas para seguir aprendiendo fuera del aula

Al finalizar cada capacitación, los alumnos reciben un diploma y un cuadernillo impreso. Ese material incluye un glosario y contenidos complementarios que permiten continuar el aprendizaje fuera del aula.

Los resultados obtenidos hasta el momento evidencian la relevancia de la iniciativa. Según encuestas realizadas a miles de participantes, la mayoría considera útil aprender sobre finanzas personales y reconoce no haber tenido formación previa en la temática.

De este modo, Rico.en.data se consolida como una respuesta concreta a una demanda educativa existente. La articulación entre la banca pública y el sistema educativo permitió transformar una necesidad social en una política sostenida.