“Que los perdone el Señor, pero yo no”: padre de policía hondureño Erlin Izaguirre rompe el silencio

Don Santos Marín reaccionó con dolor e indignación ante la perdida de su hijo, a la vez que recordó como Erlin soñaba con ser policía y que ambos hablaban casi todos los días sobre los riesgos de la profesión.

Santos Marín habló con evidente dolor después de reclamar el cuerpo de su hijo Erlin Marín Izaguirre Sánchez en Medicina Forense. (FOTO: Infobae)
Santos Marín habló con evidente dolor después de reclamar el cuerpo de su hijo Erlin Marín Izaguirre Sánchez en Medicina Forense. (FOTO: Infobae)
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Que los perdone el Señor, pero menos yo. Yo no los perdono”. Con esas palabras, Santos Marín resumió el dolor por la muerte de su hijo, el policía Erlin Marín Izaguirre Sánchez, quien perdió la vida durante un enfrentamiento armado ocurrido el domingo 20 de septiembre en Cortés.

El testimonio fue ofrecido mientras la familia reclamaba el cuerpo del agente en Medicina Forense.

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Más allá de los operativos posteriores, las capturas y el reconocimiento institucional, el padre habló desde una dimensión distinta: la de una familia que perdió a un hijo que llevaba alrededor de cuatro años dentro de la Policía Nacional y que, según contó, siempre quiso pertenecer a la institución.

Santos describió a Erlin como un joven tranquilo y comprometido con su trabajo.

Él fue bien portado, gracias a Dios”, expresó al recordarlo. Según relató, su hijo sentía aprecio por la institución policial y había hecho de esa profesión una parte importante de su vida.

Padre e hijo mantenían comunicación frecuente. Santos contó que conversaban casi todos los días y que, inevitablemente, hablaban sobre la incertidumbre que acompañaba el trabajo policial.

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Una de las frases que recordó de esas conversaciones fue: “Solo Dios con uno, papi”. Para la familia, esas palabras adquirieron otro significado después de lo ocurrido.

El padre recordó que Erlin llevaba alrededor de cuatro años en la Policía Nacional y que siempre quiso formar parte de la institución. (FOTO: HRN)
El padre recordó que Erlin llevaba alrededor de cuatro años en la Policía Nacional y que siempre quiso formar parte de la institución. (FOTO: HRN)

De acuerdo con información preliminar de la Dirección Policial de Investigaciones, los agentes atendían una alerta relacionada con vehículos que tenían reporte de robo.

Cuando llegaron al sector, un grupo de personas comenzó a correr. Los policías iniciaron una persecución y, después de avanzar aproximadamente tres cuadras, fueron atacados a disparos, según la versión policial.

Erlin recibió impactos que le provocaron la muerte. Otros dos policías resultaron heridos, mientras uno de los presuntos atacantes murió durante el intercambio de disparos.

Parte del enfrentamiento quedó registrado en cámaras de vigilancia. Las imágenes muestran a personas corriendo por la zona, posteriormente a policías movilizándose y luego una intensa ráfaga de disparos. Instantes después, Erlin aparece y cae en medio de la calle.

Imágenes captadas por una cámara de seguridad muestran la actividad en el exterior de una vivienda. Un agente de seguridad camina cerca de la reja de entrada hacia la calle. Posteriormente, una persona cae y permanece tendida sobre la vía pública en las inmediaciones del inmueble.

Tras el ataque, la Policía desplegó operativos en comunidades cercanas.

Los reportes divulgados inicialmente variaron entre cuatro, cinco y seis capturados, aunque las autoridades han señalado que varios de ellos serían presuntos integrantes de la Pandilla 18 y algunos estarían vinculados directamente con la muerte del agente.

Su eventual responsabilidad deberá ser establecida en el proceso penal correspondiente.

El caso también ocurrió pocos días después de que el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad declarara a la Pandilla 18, junto con otras estructuras, como organización terrorista, una decisión que amplió el debate sobre la estrategia estatal frente al crimen organizado.

Más allá de los reconocimientos oficiales, Santos Marín aseguró que la pérdida de su hijo deja un dolor imposible de reemplazar. (FOTO: Policía Nacional)
Más allá de los reconocimientos oficiales, Santos Marín aseguró que la pérdida de su hijo deja un dolor imposible de reemplazar. (FOTO: Policía Nacional)

La Policía Nacional otorgó a Erlin Izaguirre el ascenso póstumo a Clase I de Policía y lo reconoció oficialmente como héroe policial por haber muerto en cumplimiento del deber.

Para Santos Marín, sin embargo, ningún reconocimiento institucional puede sustituir a su hijo.

La familia anunció que Erlin sería sepultado en San José, Vado Ancho, El Paraíso, su lugar de origen.

La escena del padre reclamando el cuerpo terminó convirtiéndose en la imagen más humana de un episodio que inicialmente estuvo dominado por cifras, armas y capturas.

Mientras las autoridades investigan quiénes participaron en el ataque, Santos permanece con una certeza mucho más personal: perdió a un hijo con quien hablaba casi todos los días y cuya última etapa de vida estuvo marcada por una profesión que había elegido voluntariamente.

Su frase, cargada de dolor, terminó resumiendo lo que ningún parte policial puede explicar: el costo que una muerte en servicio deja puertas adentro de una familia.

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