Ley agroindustrial en Honduras genera debate por posible impacto en conflictos de tierras y derechos comunitarios

Mientras sus promotores sostienen que la ley busca brindar seguridad jurídica a las inversiones y proteger la producción nacional, diversos sectores sociales y organismos internacionales advierten sobre posibles efectos en los conflictos agrarios y los derechos de comunidades campesinas e indígenas

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La nueva legislación agroindustrial ha generado un amplio debate entre sectores productivos, organizaciones sociales y organismos internacionales. (FOTO: Infobae)
La nueva legislación agroindustrial ha generado un amplio debate entre sectores productivos, organizaciones sociales y organismos internacionales. (FOTO: Infobae)

La aprobación de la Ley para el Fortalecimiento y Protección del Sector Agroindustrial por parte del Congreso Nacional ha abierto un amplio debate entre sectores productivos, organizaciones campesinas, defensores de derechos humanos y organismos internacionales sobre los alcances y posibles consecuencias de la nueva normativa.

La legislación fue aprobada con el objetivo de fortalecer la seguridad jurídica de las inversiones agroindustriales, proteger las tierras destinadas a la producción y garantizar el libre tránsito de productos agrícolas en el país.

Sus promotores sostienen que la medida busca combatir las invasiones de tierras y brindar mayor confianza a quienes generan empleo e inversión en el sector agroalimentario hondureño.

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Sin embargo, diversos sectores han manifestado preocupación por algunos artículos de la ley, argumentando que podrían generar efectos negativos en comunidades campesinas, indígenas, garífunas y afrodescendientes que históricamente han mantenido disputas relacionadas con la tenencia de la tierra.

Organizaciones sociales advierten que algunos artículos podrían aumentar las tensiones relacionadas con la tenencia y uso de la tierra. (FOTO: Proceso HN)
Organizaciones sociales advierten que algunos artículos podrían aumentar las tensiones relacionadas con la tenencia y uso de la tierra. (FOTO: Proceso HN)

La normativa declara de orden público, interés y prioridad nacional la protección integral de la actividad agroindustrial, incluyendo inversiones, infraestructura productiva, cadenas logísticas, transporte de productos y tierras destinadas a la producción agrícola.

Además, establece la figura de inafectabilidad para propiedades agroindustriales legalmente inscritas en el Registro de la Propiedad.

Según los impulsores de la ley, estas medidas buscan reducir la inseguridad jurídica que durante años ha afectado a productores y empresarios, especialmente en zonas donde se han registrado invasiones de tierras y conflictos relacionados con la propiedad privada.

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También sostienen que la normativa contribuirá a proteger empleos y estimular nuevas inversiones en sectores como la palma africana, el café, la caña de azúcar y otros rubros estratégicos para la economía nacional.

El Congreso Nacional ha defendido que la ley pretende garantizar que cualquier disputa sobre la posesión o propiedad de terrenos sea resuelta exclusivamente a través de los tribunales competentes y no mediante ocupaciones o acciones de hecho.

Diversos sectores consideran que la normativa podría influir en los conflictos agrarios que históricamente han afectado varias regiones del país. (FOTO: EFE/Gustavo Amador)
Diversos sectores consideran que la normativa podría influir en los conflictos agrarios que históricamente han afectado varias regiones del país. (FOTO: EFE/Gustavo Amador)

A pesar de esos argumentos, organizaciones nacionales e internacionales han expresado preocupación por el impacto que la legislación podría tener en los conflictos agrarios existentes.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) advirtió que algunos aspectos de la ley podrían afectar derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes.

Asimismo, alertó sobre el riesgo de que se profundice la criminalización de conflictos sociales relacionados con demandas históricas sobre tierras y territorios ancestrales.

Diversas organizaciones sociales consideran que la figura de inafectabilidad de tierras podría dificultar procesos relacionados con la reforma agraria y limitar mecanismos para resolver disputas históricas sobre el acceso a la tierra.

También han cuestionado disposiciones que ordenan la actuación inmediata de autoridades policiales y judiciales ante ocupaciones o bloqueos que afecten actividades agroindustriales.

Expertos señalan que la discusión sobre la ley refleja los desafíos históricos relacionados con el acceso a la tierra en Honduras. (FOTO: La Prensa)
Expertos señalan que la discusión sobre la ley refleja los desafíos históricos relacionados con el acceso a la tierra en Honduras. (FOTO: La Prensa)

Uno de los principales focos de preocupación es la región del Bajo Aguán, en el departamento de Colón, donde durante décadas se han registrado conflictos agrarios entre empresas agroindustriales y organizaciones campesinas.

Diversos analistas advierten que cualquier modificación legal relacionada con la propiedad y uso de la tierra puede tener repercusiones en zonas donde persisten disputas históricas y donde se han producido episodios de violencia vinculados a la tenencia de terrenos productivos.

Las preocupaciones aumentaron luego de recientes hechos violentos registrados en esa región, lo que ha llevado a distintos sectores a pedir que cualquier medida relacionada con la tierra sea acompañada por mecanismos de diálogo y resolución pacífica de conflictos.

Ante la controversia generada por la nueva legislación, organismos internacionales han solicitado al Estado hondureño promover soluciones integrales para atender la conflictividad agraria.

La OACNUDH instó a las autoridades a garantizar que las iniciativas legales sean compatibles con los estándares internacionales de derechos humanos y a priorizar mecanismos de diálogo, participación comunitaria y resolución pacífica de disputas territoriales.

Mientras tanto, el debate continúa abierto entre quienes consideran que la ley fortalecerá la seguridad jurídica y la inversión en el agro hondureño y quienes advierten que podría incrementar tensiones sociales relacionadas con el acceso y control de la tierra.

La implementación de la normativa y sus efectos en los próximos meses serán determinantes para evaluar su impacto en uno de los temas más sensibles de la realidad hondureña: la conflictividad agraria y la convivencia entre desarrollo económico, inversión productiva y derechos de las comunidades rurales.

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