Ex director de Centros Penales en Honduras Ramiro Muñoz es nombrado como Director de la Lucha contra el Narcotráfico

El objetivo central es fortalecer la capacidad investigativa y operativa ante organizaciones delictivas que, en palabras del propio Zelaya, han alcanzado tales niveles de sofisticación que podrían “poner de rodillas” al Estado si no se responde con decisión y oportunidad.

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La declaración del fiscal general
La declaración del fiscal general Johel Zelaya resalta que el crimen organizado en Honduras se ha sofisticado, representando una amenaza para la seguridad y el Estado de derecho. (Foto: Ministerio Público de Honduras)

El Ministerio Público de Honduras realizó un movimiento estratégico al nombrar a Ramiro Fernando Muñoz Bonilla como director de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), una decisión que, según el fiscal general Johel Zelaya, busca dar una respuesta firme a la evolución del crimen organizado en el país.

El fiscal general de la República expuso que las actuales redes criminales no se parecen a las de una década atrás. Zelaya explicó que el narcotráfico en Honduras ha dejado de ser un asunto limitado a rutas o cargamentos y ha evolucionado hacia complejos esquemas de tecnología avanzada, finanzas internacionales y fachadas empresariales multinacionales. Esta transformación, según Zelaya, supone una amenaza estructural que compromete no solo la seguridad, sino también el propio Estado de derecho.

Zelaya sostuvo que “el narcotráfico se ha infiltrado en instituciones estatales, ha penetrado sectores empresariales y ha buscado influencia en espacios políticos. Esa es una verdad que debemos enfrentar”. Desde su perspectiva, enfrentar este fenómeno requiere replantear los esquemas tradicionales de combate: el Ministerio Público debe actuar de manera técnica, articulada y rigurosa, ya que “cada falla le da ventaja al crimen organizado”.

Ramiro Fernando Muñoz Bonilla, general
Ramiro Fernando Muñoz Bonilla, general en retiro, asume la DLCN comprometiéndose a atacar redes financieras y logísticas del narcotráfico en Honduras. (Foto: Cortesía)

Asimismo, el fiscal general hizo referencia a hechos recientes en México, donde la reacción violenta de las organizaciones criminales tras intervenciones estatales evidenció que la lucha contra el narcotráfico demanda anticipación y capacidad de respuesta ante posibles escenarios de represalias. Por ello, la designación de Muñoz Bonilla busca reforzar la estructura del Ministerio Público con un mando de perfil operativo y experiencia militar, estratégico para contener amenazas regionales en expansión.

El general en condición de retiro Ramiro Fernando Muñoz Bonilla asumió formalmente la dirección de la DLCN. En sus primeras declaraciones públicas, subrayó que el crimen organizado constituye no solo un peligro para la seguridad, sino también para la estabilidad económica e institucional. “Si no actuamos a tiempo, estas estructuras pueden poner de rodillas a Honduras”, advirtió Muñoz, reafirmando el diagnóstico de Zelaya.

Muñoz se comprometió a exhibir resultados inmediatos y acciones que apunten no solo a la captura de individuos aislados, sino a atacar las redes financieras y logísticas que sostienen al narcotráfico en el país. Definió como elementos insustituibles de su gestión el trabajo de los detectives de la DLCN, el soporte técnico-jurídico de los fiscales y la recuperación de la confianza ciudadana, condición fundamental para obtener denuncias e información que permitan desmantelar las organizaciones delictivas.

Durante su gestión en el
Durante su gestión en el sistema penitenciario, Muñoz Bonilla lideró operativos, traslados y controles en cárceles de alta seguridad, reduciendo el poder de estructuras criminales. (Foto: Ministerio Público Honduras)

Muñoz señaló que “no tardaremos en dar respuestas contundentes”, y recalcó que la cooperación de todo el aparato estatal y el acompañamiento internacional serán decisivos para enfrentar la nueva etapa de la criminalidad organizada, caracterizada por su capacidad de adaptación y sofisticación tecnológica.

Con más de 33 años de carrera militar y grado de general de brigada, Muñoz Bonilla ha desempeñado roles de alta responsabilidad, incluyendo la comandancia del Primer Batallón de Infantería, la dirección del Comando de Operaciones Especiales y la comandancia general de la Policía Militar del Orden Público (PMOP).

Dirigió el Instituto Nacional Penitenciario (INP) durante más de dos años, cargo al que renunció a solicitud directa de la presidenta Xiomara Castro. Durante su gestión en el sistema penitenciario, Muñoz implementó operativos de requisa, traslados masivos y controles en cárceles de alta seguridad como El Pozo y La Tolva.

Su administración recibió cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos, que denunciaron excesos y posibles abusos en algunos operativos, señalando el impacto de la presencia militar y de medidas de control estricto en el entorno penitenciario.