
Durante más de cien años, el destino del S.S. James Carruthers permaneció como una incógnita para descendientes de tripulantes y aficionados a la historia marítima de los Grandes Lagos. La reciente localización del carguero canadiense a 58 metros de profundidad en la parte estadounidense del Lago Hurón puso fin a décadas de especulaciones. Tal como informó Smithsonian Magazine, el buque se encuentra invertido sobre el lecho del lago, en un sector donde pocos expertos esperaban encontrarlo.
El hallazgo fue obra de David Trotter, explorador de 84 años y líder de Undersea Research Associates, quien dedicó cinco años a la búsqueda. El medio detalló que el 26 de mayo, el equipo de Trotter empleó cámaras subacuáticas para rastrear sectores extensos del lago, hasta que detectaron una estructura de grandes proporciones.
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“Supieron de inmediato que se trataba del Carruthers cuando la enorme estructura apareció en pantalla, ya que no queda otro buque de semejante tamaño aún desaparecido en Hurón”, expresó Brendon Baillod, colega del descubridor. Además, Baillod señaló que el naufragio estaba bien alejado del “pulgar de Michigan”, apodo de la porción de tierra que sobresale de la península inferior de Michigan hacia el Lago Hurón.

El impacto emocional del descubrimiento fue inmediato para descendientes de las víctimas. Andrew Pepler, tataranieto del homónimo del barco, relató al Detroit Free Press que sintió “alegría, felicidad y emoción” al conocer la noticia, y agregó que “este hallazgo echó por tierra una gran pregunta que acechaba a mi familia y a las familias de la tripulación desde hace generaciones”.
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Trotter, quien lleva décadas documentando naufragios, explicó a la prensa su motivación: “Lo hacemos por el sentido de exploración, por hallar algo que nadie más sabe con exactitud dónde estaba. Es una experiencia única que no se puede duplicar”.
Además, según Baillod, la metodología de Trotter no consiste en buscar un solo pecio, sino en cartografiar “zonas de alta probabilidad del lecho del lago y ver qué aparece”.
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El “White Hurricane”: el desastre marítimo más letal de los Grandes Lagos
El “White Hurricane” de noviembre de 1913 marca uno de los capítulos más dramáticos en la historia de la navegación en Estados Unidos, según relató Smithsonian Magazine.
Del 7 al 10 de ese mes, una tormenta invernal de gran magnitud barrió la zona generando vientos de hasta 145 kilómetros por hora, olas que superaron los 10 metros y fuertes acumulaciones de nieve y hielo.
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Doce embarcaciones naufragaron, otras siete resultaron averiadas y alrededor de 250 marinos fallecieron durante el temporal. El James Carruthers fue una de las víctimas de aquella tormenta, desapareciendo con sus 22 tripulantes en medio del caos meteorológico.

Búsqueda metódica y legado para la exploración subacuática
La metodología de David Trotter demostró ser innovadora en el campo de la exploración de naufragios. En lugar de centrarse en un área concreta, su equipo cartografía metódicamente amplios sectores identificados como “de alta probabilidad”. Según mencionó Brendon Baillod, esta estrategia permitió a Trotter identificar más de 100 pecios en el Lago Hurón.
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El descubrimiento del James Carruthers es solo uno entre los varios retos que continúan abiertos para los cazadores de naufragios en los Grandes Lagos. Smithsonian Magazine apunta que quedan por localizarse buques como el Leafield en el Lago Superior y el Plymouth en el Lago Michigan.
El impacto del “White Hurricane” sigue investigándose, y según relató Corey Adkins de la Great Lakes Shipwreck Historical Society, la confluencia de una masa de aire cálido desde el sur con una corriente ártica del norte desencadenó un temporal devastador, superando la capacidad de respuesta de la navegación de la época.
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Para Trotter y su equipo, la pasión por desenterrar estos fragmentos de la historia está asociada con el deseo de aportar conocimiento y responder preguntas pendientes hace tiempo. “Lo hacemos por el sentido de exploración, por hallar algo que nadie más sabe con exactitud dónde estaba. Es una experiencia única que no se puede duplicar”, afirmó Trotter en declaraciones retomadas por el Detroit Free Press.
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