Cómo una sola batalla convirtió a Egipto en una superpotencia

La desaparición de la reina, la presión de los aliados asiáticos y la arriesgada estrategia militar definieron el destino en el siglo XV a.C.

Batalla de Megido
La batalla de Megiddo marcó el ascenso de Egipto como superpotencia regional en el siglo XV a.C.| Egypt Tours Portal
Guardar

Tras más de veinte años de gobierno, la muerte de la reina permitió el ascenso en solitario de Tutmosis III, quien se enfrentó casi de inmediato a la rebelión de las ciudades-estado cananeas, apoyadas por el Imperio Mitanni y los gobernantes de Kadesh. El foco de la revuelta estuvo en Megiddo, una ciudad fortificada en la llanura de Esdrelón (actual Israel), clave para controlar rutas comerciales tanto hacia la costa como hacia el norte, en dirección a Kadesh.

Según National Geographic, la presión sobre el joven faraón era máxima al tratarse de su primera campaña sin Hatshepsut y porque el resultado decidiría el futuro del poder de Egipto en la región.

PUBLICIDAD

La expedición egipcia se inició en la fortaleza de Tjaru, donde Tutmosis III reunió a sus tropas antes de marchar hacia el enemigo. Aunque las fuentes no precisan el número exacto de soldados, los especialistas calculan varios miles de efectivos. El trayecto hasta Gaza, siguiendo la Ruta de Horus al norte del Sinaí, demandó diez días y cubrió unos 200 kilómetros, lo que indica una media de 20 kilómetros diarios. Desde Gaza el ejército llegó hasta Yehem, a 40 kilómetros de Megiddo, donde el faraón reunió a sus oficiales para decidir por dónde acercarse a la ciudad.

Una decisión arriesgada y la batalla de Megiddo

En ese momento, Tutmosis III debió escoger entre tres rutas: una norteña por Zefti, una sureña cercana a Taanach, o el paso central de Aruna, el más peligroso por su estrechez y alto riesgo de emboscada. Los generales descartaron el desfiladero de Aruna debido al peligro evidente; no obstante, el faraón, decidido a sorprender al adversario y mostrar coraje, declaró por el dios Amón-Ra: “¡Mi Majestad marchará por este camino de Aruna!”, según National Geographic.

PUBLICIDAD

Tutmosis III encabezó personalmente a su ejército a través de un paso de algo más de 13 kilómetros, con tramos de apenas nueve metros de ancho y bordeado por paredes rocosas. El enemigo no aguardaba tropas allí, convencido de que ningún ejército intentaría tal movimiento, por lo que los egipcios emergieron en el valle de Qina y tomaron por sorpresa a los cananeos cerca de Megiddo.

Tutmosis III y la historia sobre como una arriesgada estrategia militar cambió el curso de Egipto
Tutmosis III. Fuente: Wikipedia

Al amanecer siguiente, las tropas egipcias avanzaron en tres columnas, en formación de media luna. La inscripción de Karnak citada por National Geographic detalla que el ala sur se ubicó en una colina al sur del arroyo Qina, la norte al noroeste de la ciudad, y el faraón en el centro, protegido por Amón y fortalecido por Seth. Esta inesperada maniobra sembró el pánico entre los defensores, quienes huyeron a refugiarse tras los muros.

El campamento cananeo fue saqueado, lo que permitió que muchos enemigos escaparan hacia la ciudad. Algunos comandantes asiáticos llegaron a ser izados por sus propios soldados por encima de las murallas, mientras otros huyeron hacia el norte. Las crónicas egipcias lamentan que la distracción del saqueo impidió la toma inmediata de Megiddo: “Si las tropas de Su Majestad no se hubieran entregado al saqueo de los bienes enemigos, habrían capturado Megiddo en ese momento”, recoge la crónica según National Geographic.

Consecuencias de la victoria y expansión egipcia

La imposibilidad de tomar Megiddo por asalto forzó a los egipcios a iniciar un asedio. Levantaron fortificaciones con madera local y sitiaron la ciudad durante siete meses. Tutmosis III enfatizó: “¡La toma de Megiddo es la toma de mil ciudades!”, de acuerdo con sus Anales. Al final, la ciudad capituló; fue capturado el príncipe de Megiddo, mientras que el príncipe de Kadesh logró escapar.

El botín fue notable y está minuciosamente registrado. Entre los datos destacan 83 enemigos muertos y 340 prisioneros, cifras probablemente referidas solo a figuras de alto rango. El ejército egipcio se apoderó de 2.041 caballos, 924 carros de guerra —incluidos los lujosos de los gobernantes de Kadesh y Megiddo—, 200 armaduras y 502 arcos compuestos mesopotámicos, piezas muy reconocidas por la innovación militar que representaban. No se mencionan cascos, aunque las listas de tributos y las pinturas muestran su uso frecuente entre extranjeros tributarios.

Batalla de Megido
La victoria en Megiddo impulsó la diplomacia egipcia y atrajo embajadas de monarcas del Cercano Oriente a Tebas.

La victoria en Megiddo aseguró el control egipcio sobre buena parte de los actuales Israel y Palestina. El impacto trascendió lo territorial: Egipto inauguró una nueva era de grandeza regional y se convirtió en el centro de las relaciones diplomáticas, con los monarcas del Cercano Oriente enviando embajadas y ricos presentes a Tebas en busca del favor del faraón.

Después de Megiddo, Tutmosis III lanzó múltiples campañas en Asia, registradas en los Anales del templo de Amón-Ra en Karnak. Entre 1454 y 1437 a.C. dirigió al menos dieciséis expediciones, organizadas por fases: ocupación de puertos clave como Ullaza y Simyra, dominio de Siria central y eliminación de Kadesh, ataques en regiones mitanias y campañas para sofocar rebeliones en territorios ocupados. Aunque los relatos egipcios tienen un tono abiertamente propagandístico, la mayoría de especialistas considera que los principales hechos son fiables, y la batalla de Megiddo se reconoce como uno de los enfrentamientos mejor documentados de la antigüedad.

El éxito en Megiddo amplió las fronteras egipcias y consagró la leyenda de Tutmosis III como gran estratega militar, marcando el inicio de la hegemonía egipcia en el Oriente Próximo, como destaca National Geographic en su análisis.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

La Conquista del Desierto: la campaña que tomó posesión de 500 mil kilómetros cuadrados y dejó 14 mil indígenas muertos

Tras reemplazar a Adolfo Alsina como ministro de Guerra de Nicolás Avellaneda, Julio A. Roca suspendió la construcción de la zanja defensiva, ideada para poner freno a los malones, y puso en marcha una ofensiva militar. El grueso de las columnas partió en 1879; en un par de meses llegaron a las márgenes del Río Negro. Las operaciones continuarían hasta 1885, pero para entonces la frontera se había ampliado en miles de kilómetros en el sur de nuestro país

La Conquista del Desierto: la campaña que tomó posesión de 500 mil kilómetros cuadrados y dejó 14 mil indígenas muertos

La batalla que Belgrano parecía tener ganada y terminó en derrota: el inesperado giro de Vilcapugio

Cuando los realistas se enteraron de los planes de Belgrano, decidieron adelantarse y apuraron el combate. La batalla comenzó favorable a los patriotas, pero distintos acontecimientos terminaron cambiando el rumbo de la jornada

La batalla que Belgrano parecía tener ganada y terminó en derrota: el inesperado giro de Vilcapugio

La estructura de ladrillo más grande de la historia lleva 1.700 años en pie y pocos saben que existe: en su época solo la superaban las pirámides de Giza

Jetavanaramaya, una estupa budista terminada hacia el año 301 d. C., se levanta en Anuradhapura, Sri Lanka, y fue la tercera construcción artificial más grande del planeta al concluirse entonces

La estructura de ladrillo más grande de la historia lleva 1.700 años en pie y pocos saben que existe: en su época solo la superaban las pirámides de Giza

La NASA envió semillas al espacio en 1984, pero las recuperó casi seis años después con un resultado inesperado

Fueron expuestas a la radiación y al viento solar pero conservaron su capacidad de brotar, con hallazgos que hoy aportan datos para evaluar cómo conservar y cultivar plantas fuera de la Tierra

La NASA envió semillas al espacio en 1984, pero las recuperó casi seis años después con un resultado inesperado

Un descubrimiento arqueológico podría confirmar los orígenes de París y resolver un debate histórico sobre sus primeros habitantes

El hallazgo de un muro bajo el Hospital Hôtel-Dieu en la Île de la Cité podría zanjar la discusión sobre dónde se levantó Lutecia, el asentamiento galo que antecedió a la capital francesa

Un descubrimiento arqueológico podría confirmar los orígenes de París y resolver un debate histórico sobre sus primeros habitantes