Gobierno de Guatemala intensifica acciones para prevenir delitos sexuales contra menores en destinos turísticos

La Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET) incentiva la adhesión a normas y campañas de sensibilización dirigidas a operadores turísticos y visitantes, para visibilizar riesgos y fortalecer los mecanismos de denuncia en el país

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El avance del turismo en Guatemala ha puesto en primer plano la necesidad de reforzar la protección de la niñez y la adolescencia frente a delitos como la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes en el contexto de Viajes y Turismo (ESNNA en VT).

Promover y organizar la explotación sexual de menores en contextos turísticos en Guatemala está penado con seis a diez años de prisión y multas de hasta Q500.000,00, según lo definido en el Código Penal. El objetivo de esta legislación es crear entornos turísticos seguros, defendiendo los derechos fundamentales de la infancia.

La Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET) ha intensificado sus acciones mediante la promoción de la Adhesión al Código de Conducta, que recoge principios y normas para prevenir y atender estos delitos.

Organizaciones y empresas que suscriben este instrumento adquieren el compromiso de capacitar a su personal para identificar potenciales casos de explotación sexual y remitirlos a las autoridades.

Con la campaña de sensibilización “Protegiendo Nuestro Mayor Tesoro”, SVET busca alertar tanto a turistas nacionales como internacionales sobre las consecuencias legales y humanas de estos delitos y fortalecer una cultura de denuncia en todo el sector turístico.

Esquipulas, Chiquimula se suma a la campaña

Esquipulas, ubicada en Chiquimula y reconocida como la capital de la fe, se incorpora como destino central en una campaña de sensibilización impulsada por autoridades municipales junto a diversas instituciones. Este municipio del oriente de Guatemala recibe miles de turistas cada año, convirtiéndose en un punto estratégico para difundir mensajes clave entre visitantes y residentes.

Durante las festividades, el flujo de personas permitió aprovechar espacios públicos para distribuir material informativo sobre la violencia sexual y la trata de personas, buscando involucrar a toda la comunidad en la identificación y denuncia de estos delitos.

De acuerdo con Migdalia María Leiva, directora de la Oficina de la Mujer en Esquipulas, la estrategia además se enfoca en orientar a empresarios y hoteleros para crear conciencia sobre la importancia de la denuncia. “Hay mucho trabajo que hacer, lo que se busca es sensibilizar a toda la población del municipio a que conozca el tema, es un trabajo complejo”, señaló.

El temor a denunciar continúa siendo un obstáculo, ya que, según testimonios locales, predomina la actitud de “escuchar, ver y callar” frente a las situaciones de violencia y trata.

En que consiste la campaña

La campaña “Protegiendo Nuestro Mayor Tesoro” busca frenar la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en los viajes y el turismo, promoviendo prácticas responsables y seguras dentro del sector.

Esta iniciativa pone énfasis en que la vigilancia y el reporte de situaciones de riesgo es un deber compartido, al remarcar que un turismo seguro es responsabilidad de todas y todos. Entre los objetivos centrales figura sensibilizar tanto a turistas nacionales e internacionales como a empresas y entidades turísticas, además de la población general con interés en la prevención y denuncia de estos delitos.

La campaña se estructura en tres ejes: el grupo primario, conformado por quienes viajan por turismo dentro o fuera del país; el grupo secundario, integrado por los actores del sector; y el grupo terciario, dirigido a cualquier persona comprometida con erradicar la explotación sexual en niñas, niños y adolescentes.

La iniciativa “Protegiendo Nuestro Mayor Tesoro” centra su mensaje en la protección integral de la niñez, apelando a la responsabilidad compartida entre turistas, empresas y comunidades para garantizar un entorno seguro y libre de explotación.

El programa promueve una cultura de denuncia, facilitando canales e información para reportar estos delitos, además de impulsar el turismo responsable mediante prácticas éticas y seguras. El enfoque de género y el uso de un lenguaje accesible buscan la equidad y el empoderamiento de niñas, niños y adolescentes, evitando la victimización y valorizando la identidad cultural para fortalecer las raíces comunitarias.