Facundo y María Susini con sus hijos. ¡Cada uno con su tabla! (Foto: Diego García/GENTE)
Facundo y María Susini con sus hijos. ¡Cada uno con su tabla! (Foto: Diego García/GENTE)

Son las ocho de la mañana de un sábado de verano y Facundo Arana (45) ya está adentro del mar, sentado en su tabla, esperando la mejor ola. Lo secundan su mujer, María Susini (41), y sus tres hijos –India (9) y los mellizos Yaco y Moro (8).

Las dos funciones de la noche anterior de Los puentes de Madison, el clásico teatral que lo trae por Mar del Plata, no parecen hacer mella en su espíritu inquieto. "¡Claro que es combinable el trabajo con el relax! Y es incluso un lujo poder trabajar de lo que me gusta y darles dos meses de playa a mis hijos. El balance es perfecto", asegura Arana mate de por medio, en el warum de Honu Beach donde su clan hace base con Susana, la mamá de María, y Raúl, el tío de Facundo, "que es artista y un segundo padre para mí".

La famila Arana en el agua. (Foto: Diego García/GENTE)
La famila Arana en el agua. (Foto: Diego García/GENTE)

–¿Es tu primera experiencia como actor de temporada en Mar del Plata?
–Es la primera vez que me instalo con funciones de martes a domingos. Otros años hacía sólo los fines de semana. Es genial, porque no sé si podría darles un verano mejor y más largo a mis hijos. Para mí es sólo cuestión de aprovechar los tiempos. Me vuelvo de la playa temprano a la tarde, tomo unos mates en casa, me empiezo a meter en la obra –por más que ya la tenemos muy recorrida– y me voy al teatro. A la salida, en lugar de ir a comer afuera, me vuelvo a casa y como algo rapidito, para levantarme a las siete y venir al mar con los chicos.

–Veo que están tomando clases de surf…
–Totalmente. Hacen dos meses del surf camp de la escuela de Martín Passeri –quíntuple campeón argentino–. Es el primer verano que los chicos agarran la tabla. Es fundamental que sea con profesor, para que no se les peguen vicios. La idea era probar si les divertía. Podía pasar que alguno no se copara, pero a los tres les gustó. Es muy linda la interacción que se da en el agua. Son chicos muy felices. Se pelean, como todos los hermanos. Pero te metés con uno y te metés con los tres…

Facundo haciendo el saludo surfer (Foto: Diego García/GENTE)
Facundo haciendo el saludo surfer (Foto: Diego García/GENTE)

–¿Qué valores les transmitís?
–Agarrá a todas las familias y equilibrá. Eso es lo que les queremos dar a los chicos. Uno no sabe hasta cuándo los tendrá. Somos muy afortunados. Confiamos en lo que nos enseñaron nuestros papás. A los chicos los educamos para que contribuyan con este mundo hasta que se vayan.

–¿Te parece importante ponerles límites?
–Eso cambió con el tiempo. No es difícil. Mi viejo siempre me dijo que era mi padre, no mi amigo. Sin embargo, un mes antes de morir (febrero de 2017) me aseguró que yo había sido su mejor amigo. Hoy yo a mis hijos les digo que soy su amigo, pero que los tengo que educar.

Con María llevan 10 años de amor. (Foto: Diego García/GENTE)
Con María llevan 10 años de amor. (Foto: Diego García/GENTE)

¿Tienen roles definidos con María?
–Tenemos una familia acorde a nuestros tiempos. María es un sol. ¡Esto es un matriarcado! (con María escuchando la conversación, se corrige) ¡No! Es un chiste! Nada es totalitario.

–¿Les gustaría tener más hijos?
–No está en los planes.

En plena acción en al agua. (Foto: Diego García/GENTE)
En plena acción en al agua. (Foto: Diego García/GENTE)

–¿Mucho de esto que decís te lo enseñó tu enfermedad? (En su adolescencia padeció Mal de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta los ganglios linfáticos). A veces pareciera como que estás de vuelta… .
–Yo sólo hablo de estas cosas cuando me preguntan. Si no, me gusta el silencio interior. Si hablo, no puedo escuchar. Y siempre me gusta transmitir que donar sangre salva vidas.

–Hace dos años que no hacés tele. ¿Qué planes de trabajo tenés para este año?
–Sigo con mi música, con la Facundo Arana & The Blue Light Orquestra. Y en abril, con Los puentes de Madison nos vamos de gira por las ciudades más importantes del país, a Chile y Uruguay. Además, tengo proyectos de teatro para fin de año. Me gustaría repetir esto todos los veranos de mi vida.

En los Puentes de Madison junto a Araceli Gonzalez. (Foto: Diego García/GENTE)
En los Puentes de Madison junto a Araceli Gonzalez. (Foto: Diego García/GENTE)

–¿Qué tiene de especial 'Los puentes de Madison'?
–Es una historia que conmueve, que no te ahoga. Cuando uno viene a ver teatro, la imaginación contribuye a contar el cuento. El trabajo poético lo hacés desde tu butaca.

–Uno entra pensando en la película…
–Es un desafío. Lo pensé: "La protagonizaron Clint Eastwood y Meryl Streep , dos personas emblemáticas. Y uno de ellos la dirigió. Bueno… pero… ¡hagámosla igual!". Y viste lo bien que está Araceli. Nos llevamos bárbaro. Estamos haciendo temporada juntos. Es un tapaboca para todos los que decían lo contrario. Porque a veces, cuando desmentís, multiplicás las versiones. Yo preferí que hablara el tiempo. La única verdad es la realidad.

Por Ana van Gelderen