“A lo que más temo es a aburrir”, dice la popstar, que “ama cambiar”.
“A lo que más temo es a aburrir”, dice la popstar, que “ama cambiar”.

Cómo vive y qué siente la chica de Parque Patricios que se considera "un bicho de televisión", nacida frente a los rayos catódicos bajo el ala de Cris Morena, que se erigió como la primera popstar local a nivel internacional.

–¿Te reconocés como popstar pionera en nuestro país? Antes tuyo no existía la figura de la cantante que llena estadios, hace coreografías y monta el show como un espectáculo.

–Es cierto que me considero una artista pop, alguien que tiene versatilidad. Y yo sé que desde que empecé con mi primer disco, que grabé con varios músicos del pop y la electrónica, hecho por una mujer de mi edad y con tanto mundo visual, generaba sorpresa y cierto descreimiento. Hubo los que dijeran "qué se hace la yanqui", y la verdad es que es la música que yo consumía, y mi idea siempre fue elevar un producto hecho en Argentina y que nos tengan en el radar de la música de habla hispana.

–Hace un tiempo esto generaba prejuicios. Aquí somos muy de encasillar, ¿no?

–Totalmente, mientras en Estados Unidos muchos actores cantan, acá los argentinos somos más de encasillar. Para mí fue importante siempre abrirme y hacer mis propias cosas. Cuando terminé de hacer Esperanza mía me propuse no hacer más comedia y elegí algo como Acusada. ¿Por qué? Porque creo en la versatilidad y siento que aburro si la gente me ve haciendo siempre lo mismo. Me gusta el cambiar.

“Si no te gusta lo que subo en mis redes, no me sigas. Cada uno es libre de mostrarse como quiera”, asegura Lali.
“Si no te gusta lo que subo en mis redes, no me sigas. Cada uno es libre de mostrarse como quiera”, asegura Lali.

–Y también te siguieron muchas otras artistas pop aquí en esa sintonía. ¿Sentís que les abriste el camino?

–Sí, después siguieron muchas más y es algo que me da mucha alegría. El factor principal es que aunque parezca una papa, esto es un gran laburo. Y mi vara es muy alta. Además, algo que no es un detalle menor: mis músicos siempre están en vivo conmigo y le dan sentido al sonido…

–A propósito, ¿te enoja que los haters insistan tanto con que hacés playback?

–No, nunca me enojé: hay mucha gente a la que le molesta cuando algo es exitoso. Y yo entiendo el mundo hater, estás lleno de caca y te molesta que me vaya bien. OK: mi respuesta es 'te regalo la entrada a ver el show aunque no te guste el pop para que veas todo lo que entrego en vivo'. Ademas…¿qué es ser hater, no? A ver, a mí no me gustan determinadas novelas ni artistas, pero no salgo a desaprobar porque no me gusta. A veces pienso que hay que estar bastante mal para sentarte en el sillón de tu casa y ponerte a bardear. Lo ideal sería que los haters hicieran la suya sin joder a nadie. Esto pasa porque no laburan de lo que quiere, es toda gente frustrada.

“A la gente le molesta que seas exitoso. Muchos de los haters es gente frustrada que no trabaja de lo que quiere”, dispara.
“A la gente le molesta que seas exitoso. Muchos de los haters es gente frustrada que no trabaja de lo que quiere”, dispara.

–¿Te molesta que insistan tanto en remarcar tu rivalidad con Tini?

–A ver, es muy loco lo de la rivalidad, pero entiendo los puntos en común. Ella salió de la factoría Disney y yo de la de Cris Morena, de otra tira infanto-juvenil como Teen Angels. Somos dos artistas pop que tuvimos la independencia de salir de ahí, hicimos ruido internacionalmente como solistas, pero en comparación, artísticamente somos muy distintas, al igual que nuestros públicos.

–Y vos te convertiste en ícono queer, tenés mucho público LGBT.

–Sí, es cierto que mi público es muy diverso y ecléctico. Están las niñas disfrazadas en mis shows y mucho público gay que se prende con cada canción que sale y me vienen a ver. Amo ver a tantas parejas de novios y novias que se chapan mientras canto y me encanta.

–Prestás mucha atención a lo que pasa debajo. ¿Con qué te colgás?

–Tengo un juego mental que es que miro al público y flasheo sus historias. Pienso tal se habrá roto el culo para pagar su entrada, de dónde habrá venido, y qué linda la emoción de poder estar ahí.

Por redacción Gente. Fotos: Gentileza Sony Music.