Momo, figura del streaming en Argentina: “A nosotros nos tienen que reemplazar Brunenger, Markito Navaja, Pimpe y Joaco”

Es creador de contenido y uno de los nombres más importantes de la comunidad streamer nacional.

Entrevista a Gerónimo Momo Benavides - Motorola - #Entrevista

Momo es un hincha de Platense nacido en Tolosa, criado en el barrio 19 de febrero en La Plata y parte de la mejor comunidad del mundo, que es la Coscu Army. Todos los días trata de dar un buen mensaje y de educar con el ejemplo”. Así se presentó Gerónimo Benavidez con Infobae. El streamer de 31 años es uno de los creadores de contenido más reconocidos de Argentina y fue uno de los primeros en dar el puntapié inicial en Twitch, la plataforma por excelencia para los directos.

Recientemente fue desbaneado, o sea recuperó su cuenta de Twitch, y por acuerdos de confidencialidad no puede contar por qué lo sancionaron: “Me pareció un baneo muy raro porque fui el primer tipo al que lo banean cinco días después de la transmisión. Obviamente apelé, pero Twitch borró las pruebas. Entonces las usan ellos y no yo. Si yo quiero apelar y quiero decir por qué es no puedo demostrarlo en el video. Y en el video se demuestra”. Su problema fue resuelto antes de la publicación de esta nota.

Sin embargo, pese a todo, aprovechó este tiempo fuera de Twitch para dedicarse a otros asuntos: “Primero me lo tomé como tragedia y después fue una especie de descanso obligatorio que ya me tenía mal. Me meto en esa vorágine del stream que a veces la gente no se da cuenta. Creo que hay streamers que están más preparados para eso. Yo lo veo a Zeko y es un autómata. Se levanta, se come un plato de fideos y se pone a stremear 12 horas todos los días jugando Fortnite. En su estilo de vida Zeko puede hacerlo. En mi estilo de vida no es algo lindo”.

Sobre su forma de trabajo, toma distancia: “Pienso mucho el contenido que hago y eso me desgastó muchísimo. Estoy medio cansado. Es difícil renovarse, pensar contenido, estar actualizado. Y tenés que tener ganas. Yo tengo, pero con este baneo no queda otra que descansar. Y no descanso porque estoy haciendo contenido para YouTube, estoy volviendo a grabar música, no me quedé quieto. Pero el stream es demasiado, a veces, estresante. Demasiado absorbente y eso te vuelve loco”.

- ¿Hasta cuando va a seguir el Momo streamer?

- No mucho. Lo vengo pensando. Fin del año que viene yo creo que ya está. Esta versión. No voy a chamuyar y a decir que me voy para hacer un retiro como hacen algunos futbolistas. Se va a terminar esta versión. Cuando uno no termina un ciclo ya se vuelve decadente. Y uno tiene algo para dar hasta cierto punto. Yo lo dije el año pasado, a nosotros nos tienen que reemplazar Brunenger, Markito Navaja, Pimpe, Joaco. Tienen que tomar ellos la posta.

Momo junto a Coscu en los Coscu Army Awards - Agustín Rodríguez del Sel - @adelselphoto
Momo junto a Coscu en los Coscu Army Awards - Agustín Rodríguez del Sel - @adelselphoto

Pero Momo no planea alejarse del todo de la escena. Su idea es apoyar a las comunidades desde otro lugar: “A mí me gustaría ayudar a crear contenido a los streamers. Me gustaría producir a algunos, seguir haciendo un contenido que me guste pero no extenso en horas como lo hago. Me gustaría poder asesorar y ayudar a los streamers con todas las cuestiones contractuales, sponsors, marcas y eventos. Y seguir teniendo esa ventana de poder hacer lo que siempre hice con Martín por ejemplo, pero cada vez un poco más estirado en el tiempo”.

El mundo del streaming está en pleno auge y se espera que con el pasar de los años continúe por esta senda. Según la web StreamElements, Twitch tuvo un total de 17 mil millones de horas vistas en 2020, casi un 83% más que en 2019.

- ¿Crees que esto que están generando se va a estudiar en las carreras de comunicación en los próximos años? Cada vez menos gente mira televisión y los mira a ustedes.

- Sin dudas que se va a estudiar y sin dudas que va a reemplazar. La tele sigue funcionando porque hay gente que la mira. Todo es una cuestión de gustos eh, el tema está cuando algo hace que se vuelva lo peor del ser humano: esa gente que vive de la vida privada de. ¿Qué le puede dar a la sociedad? ¿Qué contenido es? ¿Qué carajo me importa qué caramelo comés en un casamiento? ¿Qué carajo me importa con quién sale una persona que en mi vida es totalmente intrascendente? Y empiezan a hablar mal de esa gente. Eso me parece nefasto. Hay gente que lo consume, pero es una generación que está quedando atrás. La generación que ahora viene está consumiendo medios alternativos, como Twitch, YouTube u otras plataformas. Cabe aclarar que no toda la televisión es mala y que no todo el contenido es malo. Pero estamos hablando de un 90-10 u 80-20. Sin contar los deportes.

En su momento el stream estaba relacionado casi de forma unánime con el mundo gamer, pero el espectro se va ampliando y creadores de contenido de otros ámbitos apuestan por entretener a su público mediante directos. Hoy en día hay deportistas, cantantes, periodistas, humoristas y toda clase de perfiles. “El stream está trascendiendo y superando barreras. Demuestra que cualquier persona puede crear contenido de esa manera. No importa si sos futbolista, si sos dibujante, cocinero o youtuber. Si vos hacés algo bueno, o llamativo, podés atraer gente y hacer streaming. Es lo que tiene de bueno: la apertura y la libertad”, explicó Momo.

Todos tenemos la libertad de prender una camarita. Y ahí el mercado, que vendría a ser la gente, elige qué ver. El tema es cuando las cosas son desiguales o se favorece a alguien porque sí y no se deja lugar al talento, o se trata de ponerle el pie en la cabeza al talento. Igual no creo que pase mucho en la escena eso. Y no me gusta que cuando alguien tiene un favorito se lo banque porque ‘es mi amigo’, o porque ‘es el hijo de’, etc. El streaming puede tener algo de eso, no voy a negarlo. Y yo tampoco estoy muy de acuerdo con el contenido basura; con el ‘todo vale por un viewer’, mensajes a favor de la droga, el alcoholismo, o tratar de generar contenido en base a hacerle daño a alguien. Existe, pasa, pero por suerte la Coscu Army está bastante depurada de todo eso”, explicó sobre el entorno donde trabaja.

En los últimos años aumentaron en gran medida la cantidad de streamers y creadores de contenido en la escena nacional. Actualmente hay variedad para todos los gustos y Momo pide respeto para quienes trabajaron para formar la escena: “Siempre trato de darle el mensaje a los que hacen contenido o entran a la plataforma. Nosotros no somos nadie para decir quiénes pueden transmitir y quiénes no pueden transmitir. Tienen todos la libertad de hacerlo. Sí creo que tenemos la facultad o la representación para decir que no se caguen en la escena. Cuando esto recién empezaba éramos cinco o seis: Martín, Rojan, Grafo, El Duende, Darkoz, y es gente que hay que nombrar. Vos podés subirte al Titanic cuando está zarpando, pero si no hay gente en el astillero que esté haciendo el buque vos nunca te vas a poder subir. No hay Titanic. Hubo un montón de gente laburando en el barco para que después se suban 10 o 20 pelotudos con un taladro y empiecen a hacer agujeros. Que encima después no van a tapar ellos. Son lo mismo que lo hicieron, que saben cómo se hace… Pero no porque sabían, fue porque aprendieron”.

Momo entrevistó a Ronald Scott, combatiente de la Segunda Guerra Mundial.
Momo entrevistó a Ronald Scott, combatiente de la Segunda Guerra Mundial.

El contenido en sus directos y videos es variado, pero usualmente predomina el IRL (In Real Life), las charlas sobre su día a día y las lecciones de historia. Es un fanático de los eventos históricos y trata de hacer llegar sus conocimientos a sus viewers. Recientemente entrevistó en su canal de YouTube a Eugenio Luis Facchin, ex combatiente de Malvinas, y a Ronald David Scott, un argentino de 103 años que luchó en la Segunda Guerra Mundial: “Los dos hechos que más me apasionan son el Imperio Romano y la Segunda Guerra. Me apasiona todo lo que tiene que ver con eso. Soy coleccionista de objetos bélicos”. Momo hace una pausa de un segundo para tomar un libro de su biblioteca y lo abre para ojearlo: “Este libro que ves acá es uno de mis favoritos. Estas son las grandes batallas de toda la historia. Es un regalo de cumpleaños que es increíble. Arranca desde las grandes batallas. 200 AC y después va saltando hasta llegar a las Guerras Mundiales. Está muy bien graficado y es muy lindo y muy entretenido. En la casa de mis viejos tengo más. Con todo el tema del stream no leo tanto como leía antes. Eso me hace sentir medio mal porque siento que caigo en una chatura que no me gusta. La facultad me ayudó el año pasado a salir de la chatura, leí muchísimo para dar las materias”.

En paralelo con el stream y la creación de contenido se encuentra cursando la carrera de Abogacía en la Universidad de La Plata. Durante el 2020 metió tres materias y está a dos de recibirse.

- ¿Pensás ejercer con el título?

- No. No me veo haciendo un escrito, no me veo presentando una demanda, no me veo yendo a un juzgado o a un tribunal, ni en pedo... Agradezco enormemente a la educación pública y a la Facultad, que en este país es algo que la gente no valora y en el mundo hay que pagar 100.000 dólares o 150.000 dólares para tener un título. Y acá lo tenés gratis. Por tener un título no sos nada por encima de nadie, pero te da conocimiento. Esos conocimientos te ayudan a vivir. Esos conocimientos te ayudan a que no te caguen, a manejarte en la calle y a un montón de cosas. El derecho me dio todo eso y agradezco muchísimo. Pero sí creo que mis conocimientos pueden ayudar a mis colegas, para asesorarlos y demás.

Momo se encontraba trabajando en un proyecto de ley de esports, en el que buscaba que el competitivo sea considerado un deporte ante los ojos del Estado. Sin embargo dio marcha atrás con el mismo: “La cajoneé. Sinceramente me parecía que la gente no está preparada para eso. No porque yo me crea superior ni nada porque no estaba trabajando solo, éramos un equipo, como ocho personas trabajando en la ley. Había especialistas, un diputado, el equipo del diputado y economistas, porque tocábamos lo tributario a un nivel muy específico. Tratamos de de abrir las puertas de cobrar en dólares en el país. Llevó mucho trabajo y cuando se presentó empezaron a aparecer los pequeños detractores. Hay de todo, pero yo no quiero mear más contra la corriente”.

“Yo no tengo ningún problema, Yo sigo cobrando lo mismo, de la misma manera. La ley iba a beneficiar a un montón de pibes que quedaron descubiertos o de chicos que trabajan en un equipo y son profesionales, de tener la posibilidad de tener una obra social, aportes, cobrar en dólares, poder blanquear el dinero que tienen. Hay streamers que me dicen que se quieren comprar un auto y no tienen cómo demostrarlo. Les digo que no se lo compren porque les va a caer la AFIP. Esto generaba un monotributo que te ampliaba a un monto que hoy no podés tener en pesos. No pagabas ganancia y podías comprarte lo que querías porque estaba blanqueada en el país. Un montón de cosas que se tiraron atrás. Yo dije ‘listo’. ¿Las saben todas? ¿Las tienen todas? ¿Estudiaron tanto? Hagan su ley. Yo no hago más nada. El que quiera laburar con buena fe, con honestidad para que algo salga, que cuente conmigo. Acá había cinco o seis vivos que se peleaban conmigo y en el medio se cagaba la escena. Genial. Yo me abrí para demostrar que yo no quiero quilombo con nadie y no voy a perjudicar a nadie. Son ustedes los que la saben. Listo”, concluyó.

Momo en Italia - @gero.momo
Momo en Italia - @gero.momo

Recientemente anunció en su canal de YouTube que en septiembre viajará a Italia, más precisamente a Verona, donde vivirá unos meses. “Un jugador de fútbol (Franco Zuculini) que es amigo mío tiene una villa en Verona. Él no vive ahí y me dijo ‘boludo la casa está vacía, andá a stremear allá, quedate el tiempo que quieras’”, le había anticipado a Infobae. Momo es un amante de la cultura italiana y esa pasión nació por los momentos compartidos con sus abuelos, quienes llegaron desde el Viejo Continente hace muchos años.

“Mi relación con Italia se divide en dos etapas: la primera en la casa de mis abuelos, que llegaron con la crisis de Europa. Para mí era una casa normal, donde había cosas que se naturalizaban. Mi abuelo tenía gallinero, naranjo, limonero, parra de uvas y toda la quinta de verduras. Vivían de manera muy austera y eran tradiciones hermosas. Todos los domingos comíamos pastas en un banco de piedra abajo de una parra de uvas. Era una mini Italia. Siempre fuimos humildes. Hay una especie de idealización con los europeos, o creen que hay una superioridad. Cuando antes la gente venía desde Europa cagada de hambre. No era que venía la élite. Acá venían los muertos de hambre, literal. Mis abuelos eran quinteros, no eran magnates. Vinieron acá porque les dieron tierra para laburar. punto. La hicieron de abajo”, relata con cierta emoción.

En tanto, la segunda etapa nace cuando por fin puede conocer el país de sus raíces: “Cuando viajé pude darme cuenta de que en mi casa vivía igual. Yo veía las casas, las construcciones, la manera de vivir, y pensaba ‘uau, esto me hace acordar a la casa de mis abuelos y un poco a mí casa’. Me empezó a gustar mucho la cultura. Me sentía en mi casa. Creo que es una de las cosas que me apasionan. Yo soy más argentino que la milanga, y mi segunda casa es allá, pero no porque me haga el europeo o el italiano. Lo siento así. Me pasa con La Plata. Mi ciudad es La Plata, mi país es Argentina y mi segunda casa es Italia.”

Momo es un gran admirador de Maradona - @gero.momo
Momo es un gran admirador de Maradona - @gero.momo

- ¿Hay alguna diferencia entre Momo y Gerónimo?

- El que quiere conocer a Gerónimo tiene que conocerme así, en mi casa. En la camarita no se miente nada, pero es un 20%. Hay un 80% que vos te perdés. Ese 80% es Gerónimo, más el 20%. Momo es el 20% del 100 que es Gerónimo. Te falta conocer el 80 para llegar a entender cómo es mi vida. Y también Gerónimo tiene que controlar un poquito a Momo porque quizás en otro momento era un enfermo. En el sentido de que estaba loco o era muy impulsivo, no pensaba las cosas. Coscu lo dice siempre, y aprendí mucho de Martín en ese aspecto. En mi afán de divertirme hago cosas que ni las pensaba. Me apostaban diez pesos a que no metía en la fuente de la plaza y lo hacía. Hoy capaz que por diez pesos no lo hago, pido un poco más, ja. Pero capaz me ponía en bolas y me metía en la fuente. Cosas que hoy no sé si las hago.

Siendo uno de los más longevos en la escena se ganó el apodo del “Tata”. Está chapado a la antigua y aunque pasaron los años, él sigue manteniendo su esencia: “Ahora se puso de nuevo de moda el GTA Roleplay. Entonces muchos streamers van a esa. A la moda. Era el Among Us y todos jugando al Among Us. Vos ponías Twitch y era insoportable. Cuando nadie jugaba al Counter yo jugaba al Counter. Todos se me cagaban de risa. Todos terminaron jugando Counter. Cuando todos jugaban Among Us yo estaba jugando COD. Cuando todos están jugando GTA yo estoy jugando Battlefield V. Cuando hacen IRL en Discord yo estoy en mi stream solo”.

- ¿Eso es porque te gusta ir contra de la corriente? ¿O no vas por las modas?

- Porque si yo hago lo que hace el resto empiezo a dudar de mi talento. Si yo estoy haciendo algo que atrae un montón de gente no sé si estoy atrayéndolos por ese boom o porque yo tengo algo especial. Eso es lo que a mí me gusta de mi público. El que se pone a ver un stream mío de la Segunda Guerra Mundial. ¿Quién carajo lo hace? Un enfermo como yo. Porque no hay nadie que lo va a hacer. Nadie lo quiere hacer. Y los que están ahí son 5000 o 6000 pero son reales. Están conmigo a muerte. Eso sí sé que es un laurel mío. Yo no quiero que me carree algo o alguien. Por eso vivo solo, no vivo en una streaming house, estoy en La Plata, lejos de todo el mundo. Es mi estilo, soy medio cabrón también. En eso de ser cabrón me mando una cagada y me banean un mes. Genial, me banean un mes a mí. Me va bien, soy el segundo mejor del año, soy yo. No me lo dio nadie. Nadie me dio eso, me lo gané yo solo. Con ayuda obvio de la comunidad y de la gente, que son lo más importante.