Hay videojuegos que se convirtieron en esports para todas las plataformas. Se pueden jugar en consolas, en portátiles, en computadoras y hasta en celulares. Uno de los más populares en este último modo es el Clash Royale. Hace unos años causó un boom tras su lanzamiento por la cantidad de jóvenes que comenzaron a jugarlo y de a poco se fue formando una escena que permanece hasta el día de hoy. En Argentina hay certámenes de distinto calibre, y durante el 2020 se disputará uno que promete ser de los más importantes: la Copa de Reyes organizada por la Asociación de Deportes Electrónicos y Videojuegos de Argentina (DEVA). El torneo busca mostrar a los mejores equipos y dar la posibilidad de competir en ellos a jugadores desconocidos. Repartirá 150 mil pesos en premios.

La Copa será disputada por ocho equipos. Una mitad ingresarán a través de cuatro certámenes clasificatorios (las copas Fuego, Trueno, Hielo y Tierra), y los otros cuatro serán invitados de DEVA. Cada escuadra contará con tres participantes, y antes de comenzar el torneo deberán sumar dos jugadores provenientes de la Copa de Promesas, que es un circuito clasificatorio abierto en el que cualquier persona puede inscribirse.

Las cuatro copas clasificatorias se disputaran entre el 2 de febrero y el 10 de mayo. En tanto, las inscripciones a la Copa de Promesas comenzarán el 4 de mayo y la misma finalizará el 7 de junio.

La Copa de Reyes, con sus ocho equipos definidos arrancará el 13 de julio y tendrá su final presencial el 9 de septiembre. El torneo contará con una fase regular que enfrentará a todos contra todos dos veces. Al finalizar la misma los cuatro mejores equipos avanzarán a los playoffs, que se disputarán en formato gauntlett. El primero se clasifica automáticamente a al final, mientras que el segundo espera en semis al ganador del cruce entre el tercero y el cuarto. Durante las primeras tres ediciones no habrá descensos, sino que se irán sumando equipos hasta que sean 12.

Uno de los mayores atractivos de la Copa es que contará con un programa de padrinos, que serán las caras visibles de la liga: Iarek “Drekzenn” Hoffmann y Manuel “Kmanus88” Terrones Godoy. Son dos de las personalidades más importantes del Clash Royale en la región.

Se asegurarán que la Copa de Reyes se desarrolle correctamente. Es decir, que los padrinos son quienes velarán por el bienestar de los jugadores, los equipos y el torneo, siendo un termómetro del impacto del mismo en la comunidad. Sabemos que son dos personas súper capaces y la experiencia que tienen va a aportar un valor diferencial que nos trae mucho orgullo”, explicó Nicolás Crespo, presidente de DEVA.

Desde Infobae charlamos con Drekzenn y Kmanus88 sobre su presente y la expectativa que tienen respecto al torneo.

- ¿En qué momento de su carrera se encuentran ahora?

K: Es difícil saber en qué momento. Podría decirte en la cima, pero año a año voy viendo como los esports crecen y de la mano veo una mejora en mi situación, lo cual me conduce a aspirar a una nueva cima. Actualmente estoy en Los Angeles como color caster (comentarista) de la CRL, principal competición de Clash Royale a nivel mundial. También me desempeño como creador de contenido de Supercell (la compañía creadora) para el juego Brawl Stars, habiendo representado a América Latina en la copa de influencers de Corea del Sur junto al Paris Saint-Germain. Por último, para 2020 me encuentro desarrollando los mundiales de naciones de Brawl Stars y Clash Royale a jugarse en Ciudad de México.

D: En este momento está cargada de competencias, trabajos, proyectos y no puedo decir mucho más.

- ¿Qué se puede esperar de la Copa?

K: Creo que es una oportunidad para ver un desarrollo en la escena nacional. He visto estas iniciativas dar muy buenos resultados en España.

D: Yo estoy muy contento. Todo lo que sea para apoyar el competitivo Argentino lo veo con buenos ojos. Y yo creo que esta liga va a romper todos los estándares.

- ¿Cómo ves la escena argentina de Clash actualmente?

K: Como diría la Bersuit: “Podemos ser lo mejor o también lo peor con la misma facilidad”. Hemos tenido varios momentos. En la actualidad estamos fuertes. Creo que en un mundial de naciones tenemos semifinales garantizadas.

- ¿Cómo creés que va a hacer crecer la escena argentina?

D: Si la liga sale bien, muchos más chicos se interesarán por el competitivo argentino de Clash Royale. Poco a poco irá creciendo cada vez más.

- ¿Qué significa apoyar a DEVA en un proyecto así?

D: Son una asociación con la que vengo hablando y trabajando hace mucho, siempre han hecho las cosas bien, por lo que para mí significa confianza.

- ¿Qué tiene este juego que no tengan otros?

K: Clash Royale es el Ajedrez moderno. Es un juego que exige manejar estrategia, así como también espacio y tiempo, lo que exige desarrollar skills. En otras palabras la jugada correcta debe realizarse en el momento y lugar correcto para que sea la diferencia entre contratacar o perder una torre.

Drekzenn, Nicolás Crespo, Kmau y Miel Batista. Los organizadores d ela Copa junto a los padrinos.
Drekzenn, Nicolás Crespo, Kmau y Miel Batista. Los organizadores d ela Copa junto a los padrinos.

- ¿Qué le dirían a los chicos que quieran anotarse? ¿Por qué deberían hacerlo?

D: Porque se van a divertir y competir de forma sana. Aparte de eso, es su oportunidad para poder sobresalir y llegar a convertirse en grandes jugadores.

- ¿Y a los padres que les cuesta dejar a sus hijos competir?

K: En primer lugar, que es una reacción lógica en cierta medida. Es normal que, si un chico deja todo por el juego, los padres pongan límites, diría que incluso es sano. Al mismo tiempo, si no está dejando todo por un juego, sino que es más bien un entretenimiento, creo que el dejarlo competir no dista mucho de dejarlo competir en un torneo de ajedrez. Le estás dando la posibilidad de que desarrolle capacidades de todo tipo, incluso sociales. Crecer es abrir opciones y no construir restricciones. De todos modos como dije al principio, la respuesta de los padres es lógica y los cambios culturales los da el tiempo y no la fuerza. De a poco los esports se van normalizando y eso me pone contento.