Condenaron a una pareja de Colorado por ocultar un cadáver y usar su identidad

James y Suzanne Agnew recibieron cinco años de prisión tras esconder durante más de un año el cuerpo de James O’Neill y acceder a sus pagos de la Seguridad Social

James y Suzanne Agnew recibieron una condena de cinco años de prisión por ocultar el cadáver de James O’Neill en Colorado (Crédito: Fiscalía del Primer Distrito Judicial de Colorado)
James y Suzanne Agnew recibieron una condena de cinco años de prisión por ocultar el cadáver de James O’Neill en Colorado (Crédito: Fiscalía del Primer Distrito Judicial de Colorado)
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Una pareja de Lakewood, Colorado, recibió penas de cinco años de prisión por ocultar durante más de un año el cuerpo de James O’Neill y utilizar su identidad para acceder a pagos de la Seguridad Social, informó People a partir de datos de la Fiscalía del Primer Distrito Judicial de Colorado.

James Agnew, de 58 años, y Suzanne Agnew, de 57, admitieron su responsabilidad por manipulación de un cadáver e identidad fraudulenta. Además de la condena de cárcel, ambos deberán cumplir tres años de libertad condicional obligatoria cuando recuperen la libertad.

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El cuerpo de James O’Neill fue hallado en julio de 2025

La Policía de Lakewood halló los restos de la víctima en julio de 2025 debajo de un colchón inflable desinflado (Crédito: Departamento de Policía de Lakewood)
La Policía de Lakewood halló los restos de la víctima en julio de 2025 debajo de un colchón inflable desinflado (Crédito: Departamento de Policía de Lakewood)

La investigación estableció que O’Neill, de 64 años, murió cerca del 3 de diciembre de 2023 en la vivienda que compartía con el matrimonio, situada en la cuadra 3400 de South Ammons Street, en Lakewood, un suburbio de Denver.

Los Agnew afirmaron ante los investigadores que, tras la muerte, no notificaron el hecho a las autoridades. En cambio, colocaron el cuerpo dentro de un colchón plástico y lo aseguraron con cinta adhesiva, de acuerdo con el comunicado de la fiscalía citado por People.

Los restos permanecieron en la casa hasta el 3 de julio de 2025. Ese día, la Policía de Lakewood ejecutó una orden de registro y encontró el cadáver debajo de un colchón inflable desinflado.

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La pesquisa comenzó un mes antes, cuando el hermano de O’Neill pidió a la policía que realizara una visita de bienestar. El familiar no lograba confirmar el paradero de su hermano y sospechaba que algo podía haber ocurrido.

Durante esa intervención, un agente habló con un hombre que se presentó como James O’Neill y sostuvo que no deseaba contacto con su familia. Sin embargo, el hermano revisó las imágenes tomadas por la cámara corporal del policía y aseguró que la persona registrada no era O’Neill.

La pareja simuló que O’Neill seguía con vida

A partir de ese episodio, los investigadores revisaron los movimientos financieros de la cuenta de la víctima. La fiscalía aseguró que la pareja se hizo pasar por O’Neill en comunicaciones telefónicas y por correo electrónico con el objetivo de convencer a otras personas de que continuaba con vida.

También accedieron a los pagos de la Seguridad Social que se depositaban en su cuenta y utilizaron su tarjeta de débito, o sus datos, para realizar compras en beneficio propio. Medios locales informaron que el monto utilizado superó los USD 17.000.

Según documentos judiciales citados por People, Suzanne Agnew declaró a los detectives que decidió ocultar el cuerpo junto a su esposo después de que algunos de sus ocho chihuahuas mordieran los restos, que habían permanecido expuestos dentro de la casa durante aproximadamente una semana.

La acusada se declaró culpable en junio de 2026 y fue sentenciada el 2 de noviembre. Su esposo había aceptado el acuerdo de culpabilidad en marzo y recibió la misma pena en abril.

Los convenios judiciales derivaron en el retiro de otros cuatro cargos contra cada uno. La fiscalía indicó que, sin el acuerdo, ambos podían enfrentar una sentencia mayor.

La familia cuestionó la falta de aviso sobre la muerte

En la audiencia de sentencia de Suzanne Agnew, el juez del Tribunal de Distrito del condado de Jefferson, Meegan Miloud, calificó la conducta de la acusada como “moralmente reprochable”, de acuerdo con la oficina del fiscal.

El hermano de James O’Neill también habló ante el tribunal y remarcó el impacto que tuvo el ocultamiento para su familia. “Jim no era solo un cuerpo debajo de un colchón inflable. Era un hombre que amaba, que reía y cuya ausencia se siente profundamente entre quienes realmente se preocupaban por él”, expresó.

El familiar añadió que la acusada “no solo ocultó su cuerpo”, sino que también les quitó “la oportunidad de llorarlo”.

Por su parte, el fiscal adjunto principal Trevor Moritz sostuvo que el caso no podía explicarse como una reacción momentánea. “Esto no fue pánico. No fue confusión. Fue un curso prolongado de engaño que exigió decisiones repetidas y conscientes para mantener el fraude y el ocultamiento”, afirmó durante la audiencia, según la fiscalía.

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