Agregar Infobae enGoogle

Nueva York destinará 7,25 millones de dólares a servicios legales para niños inmigrantes no acompañados

El plan anunciado por Kathy Hochul prevé financiar asesoría jurídica especializada para unos 1.400 chicos en trámites de inmigración, incluidos cerca de 250 bajo custodia, mediante proveedores coordinados por la Federación Hispana

La gobernadora Kathy Hochul afirmó que la medida busca garantizar representación legal a los menores migrantes en procesos judiciales (Foto AP/Julia Demaree Nikhinson, Archivo)
La gobernadora Kathy Hochul afirmó que la medida busca garantizar representación legal a los menores migrantes en procesos judiciales (Foto AP/Julia Demaree Nikhinson, Archivo)
Guardar

La ciudad de Nueva York ha dado un paso clave en la protección de los derechos de los menores migrantes. La gobernadora Kathy Hochul anunció que el estado destinará 7,25 millones de dólares a servicios legales para niños inmigrantes no acompañados, una medida que responde al creciente número de menores en situación de vulnerabilidad y la falta de recursos legales tras cambios en la política federal.

Esta decisión busca garantizar que ningún menor enfrente solo el complejo proceso judicial migratorio, ofreciendo representación especializada en los casos más delicados.

El anuncio, realizado el miércoles, reunió a figuras centrales como el alcalde Zohran Mamdani y la fiscal general Letitia James, quienes respaldaron la iniciativa y subrayaron la urgencia de atender a esta población. Durante el evento, Hochul enfatizó la responsabilidad del estado en proteger a los más vulnerables: “En adelante, estos niños contarán con la representación legal que necesitan”, afirmó la gobernadora, marcando un precedente en la defensa de los derechos de la infancia migrante.

PUBLICIDAD

Para el gobierno estatal, la medida permitirá que aproximadamente 1.400 niños inmigrantes tengan acceso a servicios legales, de los cuales unos 250 se encuentran actualmente detenidos en Nueva York.

Letitia James sostuvo que ningún niño inmigrante debería enfrentar solo una sala de audiencias en un proceso migratorio (REUTERS/David Dee Delgado/File Photo)
Letitia James sostuvo que ningún niño inmigrante debería enfrentar solo una sala de audiencias en un proceso migratorio (REUTERS/David Dee Delgado/File Photo)

Por su parte, la fiscal general Letitia James remarcó el impacto humano de la decisión: “Ningún niño debería estar solo en una sala de audiencias”, declaró, reforzando la idea de que la presencia de un abogado no solo es un derecho, sino una necesidad fundamental en procesos que pueden definir el futuro de los menores. La alianza entre los poderes ejecutivo y judicial estatales refleja una postura unificada frente a la crisis migratoria infantil, priorizando la asistencia legal como herramienta de protección y justicia.

PUBLICIDAD

El contexto que motivó la intervención estatal tiene su origen en una decisión federal tomada meses atrás. En julio, la administración de Donald Trump permitió que expirara un contrato clave con una red de organizaciones legales que se encargaban de la representación de menores inmigrantes en todo el país.

Este contrato aseguraba la disponibilidad de abogados especializados para los niños que enfrentaban procesos de deportación, muchos de ellos apenas con cinco años de edad. La decisión de no renovar el acuerdo dejó sin respaldo a miles de menores que, sin asesoramiento legal, se ven expuestos a la posibilidad de deportación inmediata y a la separación de sus familias.

El alcalde Zohran Mamdani fue claro al describir las consecuencias de la medida adoptada por el gobierno federal: “La negativa a renovar este contrato con proveedores especializados en este trabajo no es más que una orden de deportación para niños de tan solo 5 años”, declaró.

Zohran Mamdani advirtió que la falta de renovación del acuerdo federal expone a niños de cinco años a la deportación (REUTERS/Jeenah Moon)
Zohran Mamdani advirtió que la falta de renovación del acuerdo federal expone a niños de cinco años a la deportación (REUTERS/Jeenah Moon)

Este vacío legal incrementó la presión sobre los estados y las organizaciones locales, que debieron buscar alternativas ante el retiro del apoyo federal. La respuesta de Nueva York se presenta así como un acto de resistencia y de afirmación de valores humanitarios frente a políticas más restrictivas provenientes de Washington.

La asignación de los 7,25 millones de dólares será gestionada a través de proveedores de servicios legales liderados por la Federación Hispana, una reconocida organización con experiencia en el acompañamiento jurídico de comunidades migrantes. El financiamiento estatal se orienta a fortalecer las capacidades de estas entidades, permitiendo la contratación de más abogados y ampliando la cobertura a los menores actualmente bajo custodia o en riesgo de deportación.

La selección de la Federación Hispana garantiza un enfoque culturalmente sensible y una red de apoyo con raíces profundas en la comunidad hispana, que constituye una parte significativa de la población migrante afectada.

Según comunicó la oficina del gobernador, el objetivo principal es asegurar que cada niño inmigrante no acompañado tenga representación adecuada y acceso a un proceso legal justo. Esto implica no solo la defensa ante los tribunales, sino también la orientación y el acompañamiento en todo el proceso migratorio, desde la preparación de documentos hasta la comparecencia en audiencias y la búsqueda de alternativas legales para evitar la deportación.

La medida no ha estado exenta de críticas y reacciones políticas. Bruce Blakeman, candidato republicano a gobernador y actual ejecutivo del condado de Nassau, manifestó su oposición al plan. Blakeman afirmó: “Cuando sea gobernador, pondré fin al estatus de santuario en todo el estado de Nueva York”, marcando distancia con la política actual y anticipando un posible giro en la gestión migratoria si su candidatura resulta exitosa.

La declaración de Blakeman evidencia la polarización existente en torno a las políticas de protección a inmigrantes y al estatus de “ciudad santuario” que ha caracterizado a Nueva York en los últimos años.

Por otro lado, la reacción a nivel federal ha sido nula por el momento. CBS News Nueva York contactó a la Casa Blanca en busca de una respuesta a la iniciativa estatal, pero hasta el cierre del anuncio no se había recibido ninguna declaración oficial. Esta falta de pronunciamiento pone de relieve la distancia entre las políticas estatales y federales en materia migratoria, así como la ausencia de un marco nacional que garantice la protección legal de menores inmigrantes en todo el territorio estadounidense.

La decisión de Nueva York de financiar la defensa legal de niños inmigrantes llega en un contexto de incertidumbre y debate sobre el papel de los estados frente a las omisiones del gobierno federal. Mientras tanto, más de mil menores en Nueva York esperan que esta intervención les abra nuevas oportunidades y les brinde la seguridad jurídica que les fue negada tras la expiración del contrato federal.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD