Guerra contra Irán: los riesgos de la ocupación militar de la isla de Kharg anunciada por Donald Trump

La decisión del presidente de los Estados Unidos coloca al conflicto de Medio Oriente en una situación límite ante los recursos de defensa que desplegará Teherán para defender su enclave petrolero

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La isla de Kharg es el enclave petrolero más importante de Irán, ubicado en el golfo Pérsico

(Desde Washington, Estados Unidos) La estrategia de Donald Trump en Medio Oriente se apoya ahora en una fuerte ofensiva militar para lograr que el régimen chiíta regrese a la mesa de negociaciones y acepte cancelar su proyecto nuclear.

Estados Unidos atacará a Irán (¡cuya Armada, Fuerza Aérea, radar, defensa antiaérea y demás sistemas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han desaparecido!), con mucha fuerza esta noche“, posteó hoy el presidente de Estados Unidos.

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Y completó:

“En un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Kharg y otros puntos estratégicos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como lo hemos hecho con Venezuela, lo cual está resultando sumamente beneficioso tanto para Venezuela como para Estados Unidos".

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El petróleo iraní se exporta desde la isla de Kharg, que tiene una amplia infraestructura montada con tanques de almacenamiento y terminales marítimas para superpetroleros.

La isla tiene una red de oleoductos que conectan directamente con los campos petroleros, y eso le permite a Irán almacenar cerca de 30 millones de barriles en sus tanques.

Y las terminales marítimas cuentan con una capacidad técnica para cargar -en T-Jetty y Sea Island- hasta 10 superpetroleros de manera simultánea.

Kharg se encuentra en el golfo Pérsico, a casi 700 kilómetros del estrecho de Ormuz, y siempre fue un blanco militar. Irak atacó durante años, e Irán defendió su enclave con éxito hasta que concluyó la guerra en 1988.

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos

El Pentágono ha presentado distintas alternativas a Trump para atacar u ocupar a la isla de Kharg. Estados Unidos tiene suficiente potencial bélico para ejecutar ambas hipótesis de conflicto, pero los costos en bajas humanas varían en términos geométricos.

Una ofensiva aérea puede ocurrir sin bajas, como sucedió hasta el momento. Un desembarco sobre Kharg, se puede transformar en el ácido recuerdo de la Guerra de Vietnam.

Iran transformó a Kharg en una fortaleza militar, y su eventual ocupación por tropas de Estados Unidos significaría un alto costo en pérdidas humanas.

El régimen chiíta tiene sistemas de misiles tierra-aire, radares de largo alcance y artillería antiaérea, desplegó misiles anti buques, minas navales y lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria, y las 24 horas sobrevuelan miles de drones que son lanzados desde bunkers ocultos y pueden atacar en forma de enjambre.

La isla se encuentra a 25 kilómetros del territorio iraní, y desde allí se pueden lanzar misiles balísticos, incorporar refuerzos rápidos para proteger los flancos y ejecutar una operación de guerra electrónica.

Kharg está minada y hay miles de efectivos de la Guardia Revolucionaria que conoce su topografía y cuenta con un sistema subterráneo de bunkers y apoyo logístico.

Por su sistema de defensa, la Isla se puede transformar en una trampa mortal para las tropas de Estados Unidos. Irán depende de sus reservas petroleras, y esos recursos están en Kharg.

Retrato de Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán
Retrato de Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán

Trump siempre apostó por la diplomacia con Irán, y la ofensiva militar que inició ayer apunta a lograr que Mojtaba Khamenei y la Guardia Revolucionaria regresen a la mesa de las negociaciones.

Pero en la actual situación, el presidente de los Estados Unidos aparece con una estrategia geopolítica cargada de voluntarismo.

Irán no tiene intenciones de enterrar su programa nuclear, desmantelar su aparato industrial-militar y suspender el apoyo logístico a Hezbollah y los Hutíes.

Al contrario, el régimen se siente fortalecido por su control de Ormuz, que afecta el comercio internacional. Y defenderá a Kharg con todo su potencial bélico.

La opinión pública de Estados Unidos no acompaña la guerra contra Irán y considera que es un factor clave para explicar el aumento de la canasta familiar.

Cuanto más se extienda la guerra en Medio Oriente, más complicados podría tener Trump los comicios de medio término en noviembre. Se trata de una elección clave para el proyecto MAGA.

En este contexto, la decisión de tomar Kharg pone a Trump en una situación compleja desde una perspectiva militar y frente al clima social interno en los Estados Unidos.

No será la primera vez que Trump cambie de opinión cuando se acerca la hora señalada. En definitiva, el presidente republicano amenaza a Irán para que regresen a la mesa de negociaciones.

Y eso es lo que hizo hoy cuando planteó ocupar Kharg “en un futuro no muy lejano”.

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