Murió Raymond Berry, la leyenda que cambió la NFL y llevó a los Patriots a su primer Super Bowl

El exreceptor de los Colts y entrenador de los New England falleció a los 93 años en Tennessee, dejando una huella imborrable en el fútbol americano y un ejemplo de superación y liderazgo dentro y fuera del campo

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Primer plano de Raymond Berry, un hombre caucásico de mediana edad, sonriendo, con cabello castaño peinado hacia atrás, traje gris y corbata oscura
La noticia de la muerte de Berry impactó a dos generaciones de fanáticos que crecieron con su inconfundible estilo en la NFL (AP Photo)

Raymond Berry, figura destacada del fútbol americano e integrante del Salón de la Fama de la NFL, murió a los 93 años en su casa de Murfreesboro, Tennessee, según informó AP News y confirmó el Pro Football Hall of Fame.

La familia indicó que Berry falleció en paz, acompañado por sus seres queridos, incluida su esposa Sally, con quien compartió 65 años de matrimonio.

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La carrera de Berry cambió el estándar del receptor abierto en la NFL. Baltimore Colts seleccionó al texano en la 20.ª ronda del draft de 1954 tras su paso por SMU.

Según AP News, Berry tenía velocidad promedio, visión imperfecta, piernas de distinta longitud y problemas de espalda, pero su preparación obsesiva y disciplina le permitieron convertirse en uno de los receptores más fiables de la liga. Desarrolló 88 rutas distintas para desmarcarse y fortalecía sus dedos con masilla moldeable.

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Fotografía en blanco y negro de Raymond Berry, con camiseta de los Colts número 83, mirando a un niño con casco y sujetando un balón de fútbol
Reconocido por su rigor en los entrenamientos y su capacidad para superar limitaciones físicas, Berry elevó la posición de receptor a un nuevo estándar profesional (AP Photo/William A. Smith/Archivo)

Una sociedad decisiva con Johnny Unitas y el partido de 1958

Junto al mariscal de campo Johnny Unitas, Berry formó una dupla histórica en los Colts, que se consagró en la final de 1958 ante los New York Giants. Aquel partido, conocido como “The Greatest Game Ever Played”, marcó el despegue mediático de la NFL y fue transmitido a nivel nacional. Berry atrapó 12 pases para 178 yardas (163 metros) y un touchdown ante una de las defensas más sólidas de la liga.

Según AP News, encadenó tres recepciones decisivas en la serie que igualó el partido en tiempo reglamentario y sumó dos atrapadas clave en la ofensiva que selló la victoria en el tiempo extra.

La propietaria de los Indianapolis Colts, Carlie Irsay-Gordon, afirmó en declaraciones recogidas por AP News que Berry fue uno de los pocos jugadores que realmente cambiaron el deporte: “Raymond Berry es uno de los pocos nombres de esa lista. Redefinió el estándar de lo que un receptor abierto podía y debía ser”.

Una foto en blanco y negro de dos hombres, Raymond Berry y Johnny Unitas, sonriendo junto a un proyector de cine y rollos de película sobre una mesa
La conexión entre Berry y Unitas definió una era ofensiva, transformando las estrategias de pase y dejando récords históricos en el fútbol americano (AP Photo/William A. Smith/Archivo)

Trayectoria, logros y legado en la NFL

Durante 13 temporadas en la liga, Berry atrapó 631 pases para 68 touchdowns, lideró la NFL en recepciones en tres ocasiones y fue seleccionado a seis Pro Bowls.

El récord de recepciones se mantuvo vigente hasta la irrupción de Jerry Rice. Según Pro Football Reference, citado por AP News, Berry solo perdió dos balones por fumble (balón suelto) en toda su carrera.

A lo largo de su trayectoria, Berry recibió múltiples reconocimientos:

  • Ingreso al Pro Football Hall of Fame en 1973
  • Integrante de los equipos del 50.º y 75.º aniversario de la NFL
  • Retiro de su número 82 por parte de los Colts
  • Retiro del número 87 en SMU
Fotografía en blanco y negro de un partido de fútbol americano. Un jugador con el dorsal 82 (uniforme oscuro) atrapa el balón mientras es tackleado. Otros jugadores y espectadores en las gradas son visibles
Su nombre figura en numerosas selecciones históricas y equipos ideales, testimonio de una carrera marcada por la constancia y la excelencia (AP Photo/Archivo)

El paso por la banca: entrenador y referente en New England

Tras su retiro en 1967, Berry fue entrenador de receptores en los Dallas Cowboys, Cleveland Browns y New England Patriots.

Entre 1984 y 1989, asumió como entrenador principal de los Patriots, sumando un registro de 48-39. En la temporada de 1985, condujo a la franquicia a su primer Super Bowl (XX), donde el equipo cayó ante los Chicago Bears.

El propietario de los Patriots, Robert Kraft, remarcó en AP News: “Raymond Berry ocupa un lugar especial en la historia de los Patriots. Condujo a nuestra franquicia a su primera aparición en el Super Bowl tras una campaña de playoffs, un hito que en ese momento era el mayor logro en la historia del equipo”.

Fotografía en blanco y negro de Raymond Berry sonriendo, con una gorra, sosteniendo un balón de fútbol americano junto a un jugador con casco
En su etapa como entrenador, Berry guio a los Patriots a logros inéditos y dejó una impronta de liderazgo que trascendió el campo de juego (AP Photo)

Valores, familia y compromiso fuera del campo

Berry se destacó por su disciplina y sus valores personales. Tras la derrota en el Super Bowl XX, The Boston Globe reveló que varios jugadores de New England tenían problemas con las drogas; Berry fue fuente de esa investigación y apoyó la implementación de controles antidopaje, lo que generó una fuerte oposición del sindicato de jugadores, según AP News.

Su postura estaba motivada en parte por la experiencia de su excompañero de los Colts, Gene “Big Daddy” Lipscomb, quien enfrentó dificultades con el consumo de sustancias.

Raymond Berry, hombre de cabello rubio, viste chaqueta beige y polo azul oscuro, levantando su mano derecha. Lleva una placa de identificación en su solapa
Más allá de sus méritos deportivos, Berry fue valorado por su integridad, su fe y su dedicación a la familia y a las causas sociales (AP Photo)

En declaraciones citadas por The Patriot Ledger, Berry se refirió a Lipscomb: “No lo ayudaron, simplemente lo cortaron. Tres años después, estaba muerto”.

En el plano personal, Berry se casó con Sally Crook en 1960 y tuvieron tres hijos. Su formación estuvo marcada por la influencia de su padre, Mark Raymond Berry, entrenador de fútbol americano en la secundaria, y por una experiencia en SMU en la que perdió dos balones, errores que, según AP News, juró no repetir en el profesionalismo.

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