
El franquiciado de Carl’s Jr. Harshad Dharod planea cerrar 10 locales y vender otros 49 en California después de haberse acogido a la protección por bancarrota en abril, una decisión que expone la presión financiera que atraviesan parte de sus operaciones en un momento de menor consumo, mayores costos laborales y competencia más dura en la comida rápida, según Los Angeles Times.
Sus restaurantes facturan más de USD 6 millones al mes, pero este año pierden más de USD 600.000 mensuales, de acuerdo con presentaciones judiciales citadas por Los Angeles Times.
PUBLICIDAD
En esos documentos, Dharod sostuvo que en los últimos dos años el negocio se deterioró hasta dejarlo sin liquidez suficiente para pagar salarios, alquileres, insumos y seguros, según el mismo medio.
Dharod, que concentra la mayor parte de sus sucursales en el sur de California, busca clausurar 10 de los locales bajo su control y encontrar comprador para el resto, según un corredor que participa en la operación y fue citado por Los Angeles Times.
La venta estará a cargo de National Franchise Sales y abarca puntos de venta tanto del sur como del norte del estado, según el diario.
PUBLICIDAD

Un portavoz de CKE Restaurants, la empresa matriz de Carl’s Jr., dijo a Los Angeles Times que la compañía conoce la decisión del franquiciado.
“Esta situación es específica de las circunstancias financieras y empresariales de este franquiciado individual. Esto no tiene impacto en las operaciones de ninguna otra ubicación de Carl’s Jr.”, afirmó al medio.
Según un portavoz del intermediario citado por Los Angeles Times, ya existe interés de potenciales compradores. La misma fuente indicó que, cuando una franquicia cambia de dueño, los empleados y gerentes suelen conservar sus puestos.
La crisis del franquiciado se produce en una cadena bajo presión competitiva
En presentaciones anteriores ante el tribunal de bancarrota, Dharod atribuyó las dificultades de sus tiendas al estado de California y a la propia marca, según Los Angeles Times.
PUBLICIDAD
Allí sostuvo que la falta de apoyo e innovación de Carl’s Jr. y el aumento de los costos laborales tras la entrada en vigor de un salario mínimo de USD 20 por hora le impidieron cubrir sus gastos, de acuerdo con el diario.

El franquiciado también tuvo que pedir autorización especial para usar su flujo diario de caja para financiar gastos corrientes, o arriesgarse a quedarse sin dinero y verse forzado a cerrar sus locales, según Los Angeles Times. El medio señaló que no pudo contactarlo para obtener comentarios adicionales.
La situación se inscribe en un año difícil para Carl’s Jr., que intenta mantener relevancia frente a nuevos competidores y a consumidores de comida rápida cada vez más selectivos con lo que pagan y consumen, según analistas citados por Los Angeles Times.
PUBLICIDAD
El diario agregó que, como la mayoría de los restaurantes, la cadena enfrenta un contexto en el que muchos clientes están preocupados por la inflación y por la salud de la economía.
Algunas cadenas responden con recortes de precios, pero las marcas más pequeñas compiten peor en esas guerras de precios, según Los Angeles Times.

El medio añadió que las empresas sin una identidad de marca sólida y una base fiel de consumidores son las que más sufrieron.
Cerca de 1.000 empleados trabajan en los locales del franquiciado
Un grupo reducido de los casi 1.000 empleados que trabajan para Dharod afirmó que los esfuerzos por recortar costos al máximo los dejaron sobrecargados de tareas, con plantillas insuficientes y expuestos a hechos violentos, según Los Angeles Times. Algunos trabajadores dijeron al diario que se lesionan porque deben hacer el trabajo de varias personas.
PUBLICIDAD
Varios empleados describieron interacciones violentas con clientes, incluidos robos y agresiones físicas, y aseguraron que la empresa no les proporcionó capacitación en seguridad, según Los Angeles Times.
Algunos también realizaron varias huelgas breves en los últimos meses para llamar la atención sobre sus reclamos, de acuerdo con el mismo medio.
La historia de la cadena contrasta con ese presente. Carl’s Jr. comenzó en 1941 como un carrito de perros calientes en la esquina de Florence y Central, en Los Ángeles, y abrió sus primeros restaurantes con menú ampliado en Anaheim en 1946, según Los Angeles Times.

Su estrella amarilla sonriente apareció en la década de 1950 y se expandió con rapidez por California durante los años 70, de acuerdo con el diario.
PUBLICIDAD
Aunque trasladó su sede de Carpinteria a Tennessee en la última década, su menú todavía conserva referencias a su origen californiano con productos como la hamburguesa doble Cali XL, según Los Angeles Times.
El medio también recordó que la cadena estuvo entre las primeras en detectar la demanda de opciones sin carne e incorporó hamburguesas vegetales y la hamburguesa de pavo a la parrilla.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un informe advierte que los centros de datos en Texas podrían revertir 20 años de mejoras en la calidad del aire
Las emisiones de óxidos de nitrógeno aumentarían hasta un 400 % si las instalaciones proyectadas se alimentan con gas natural, según un estudio del Houston Advanced Research Center
California aprobó nuevas reglas para construir más vivienda estudiantil y bajar los alquileres cerca de las universidades
El paquete impulsado por Gavin Newsom reduce trámites, costos y obstáculos judiciales que retrasan la construcción de residencias asequibles para estudiantes de instituciones públicas estatales
Instacart pagará hasta USD 4 millones a trabajadores que fueron descartados por no tener visa temporal
La empresa de delivery exigía postulaciones por correo postal a candidatos locales mientras permitía solicitudes electrónicas a portadores de visas de empleo, según las agencias federales
Vacas sueltas en las calles de Kansas City tras el vuelco de un camión que transportaba 120 cabezas de ganado
La madrugada del domingo 18 de octubre dejó un inusual operativo de búsqueda, con reses dispersas, drones en el aire y vaqueros a caballo por el centro urbano

Trump exigió a Zelensky negociar un acuerdo de paz con Putin
El presidente estadounidense atribuyó la falta de avances al “inmenso odio” entre ambos mandatarios y sostuvo que Europa está cansada de la guerra



