El MetLife Stadium figura entre las sedes con mayor riesgo de calor extremo en el Mundial 2026

Un informe de World Weather Attribution advierte que el estrés térmico podría alcanzar umbrales de riesgo por calor y humedad en el noreste del país

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El MetLife Stadium figura como una de las sedes de mayor exposición al calor extremo durante la Copa Mundial 2026, según estudios científicos de World Weather Attribution (AP)
El MetLife Stadium figura como una de las sedes de mayor exposición al calor extremo durante la Copa Mundial 2026, según estudios científicos de World Weather Attribution (AP)

El MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, figura entre los recintos con mayor exposición al calor extremo durante la Copa Mundial 2026, según un análisis publicado por World Weather Attribution (WWA), una red internacional de científicos que estudia el vínculo entre eventos meteorológicos extremos y el calentamiento global.

El riesgo se concentra en el verano boreal: la FIFA confirmó que el torneo se jugará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, un período con alta probabilidad de calor y humedad en varias sedes.

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La señal de alerta no se basa solo en la temperatura del aire. WWA trabajó con la temperatura de bulbo húmedo y globo (WBGT), un indicador utilizado en medicina del deporte y salud ocupacional, que permite calcular el estrés térmico real al combinar temperatura, humedad, radiación solar y viento.

Este índice refleja de forma más precisa el desafío para el organismo humano frente al calor, pues altos valores de WBGT dificultan la evaporación del sudor, aumentan la carga térmica —es decir, el estrés que sufre el cuerpo y que potencia el riesgo de deshidratación, calambres y golpes de calor— y pueden comprometer la salud tanto de los deportistas como de los asistentes.

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El informe concluye que ahora superar umbrales de WBGT relevantes para la salud y el rendimiento deportivo es más probable que en 1994, cuando Estados Unidos organizó por última vez el Mundial; WWA estima que la frecuencia de condiciones extremas creció un 30% en la región desde esa fecha.

WWA calcula que, durante el período del torneo (del 11 de junio al 19 de julio), 26 de los 104 partidos podrían disputarse en condiciones de al menos 26°C de WBGT, nivel que ya exige medidas de mitigación. Para el umbral más exigente, 28°C de WBGT, que el sindicato de jugadores considera incompatible con la práctica segura, WWA proyecta que cinco partidos podrían alcanzar o superar ese valor.

En su análisis, la red atribuye el aumento de probabilidad de estos episodios al cambio climático de origen humano, comparando tendencias observadas y simulaciones de modelos climáticos.

En ese mapa, el MetLife Stadium aparece como una de las sedes más expuestas, en particular por dos razones: su condición de estadio a cielo abierto y el peso de la humedad en el noreste de Estados Unidos, que reduce la capacidad del organismo para enfriarse mediante la evaporación del sudor.

La consecuencia práctica es que, incluso cuando no se registren las temperaturas máximas del sur del país, la combinación de calor y humedad puede elevar el estrés térmico a niveles que aumentan el riesgo de deshidratación, calambres por calor, agotamiento y, en los casos más graves, golpe de calor.

Según el cronograma difundido por el propio MetLife Stadium, el estadio será sede de ocho partidos del Mundial 2026. En esa lista figura la final, prevista para el 19 de julio de 2026.

Además, el Comité Anfitrión de la región —organismo local responsable de la logística y promoción del evento, el FIFA World Cup 2026 NYNJ Host Committee— publicó el calendario local de partidos y confirmó que el encuentro decisivo comenzará a las 3 PM (hora del Este).

Ese horario se ubica en una franja del día que, por el nivel de radiación solar, suele aumentar la carga térmica en estadios abiertos, lo que incrementa aún más los riesgos para asistentes y jugadores desde la perspectiva de salud pública.

Qué responde el Mundial 2026: el foco en umbrales y decisiones operativas

World Weather Attribution señala que el riesgo de estrés térmico durante el Mundial 2026 se eleva especialmente entre el 11 de junio y el 19 de julio, en pleno verano boreal estadounidense (REUTERS)
World Weather Attribution señala que el riesgo de estrés térmico durante el Mundial 2026 se eleva especialmente entre el 11 de junio y el 19 de julio, en pleno verano boreal estadounidense (REUTERS)

El debate central ya no es si hará calor, sino qué umbral obliga a cambiar la operación del torneo: pausas breves, más hidratación y sombra, o directamente retrasos, reprogramaciones y protocolos más estrictos.

Según documentos públicos sobre riesgo térmico de FIFPRO (Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales), el sindicato propone un esquema escalonado basado en la WBGT.

En su guía de estrategias de mitigación para condiciones de calor (FIFPRO), plantea que una WBGT superior a 26°C debería activar pausas de enfriamiento durante el partido, y que una WBGT superior a 28°C debería llevar al retraso o aplazamiento del encuentro hasta que las condiciones sean más seguras para jugadores, oficiales y también aficionados.

El mismo documento sostiene que la programación debe evitar, siempre que sea posible, los horarios de mayor insolación, porque es cuando la WBGT tiende a ser más alta.

Al mismo tiempo, indica que la decisión final no puede depender solo de medidas individuales —como hidratación o ropa liviana—, sino que exige reglas claras en la competencia: mediciones en el lugar, consenso entre los actores clave y margen real para modificar horarios si el umbral de riesgo lo requiere.

La FIFA, en la comunicación oficial del cronograma general, informó que el calendario se diseñó para “optimizar condiciones” para equipos y aficionados, además de equilibrar exigencias de transmisión.

En el caso del área New York New Jersey, el calendario local publicado por el comité anfitrión dejó fijado el inicio de la final a las 3 PM, dato que coloca la discusión térmica en el centro del operativo sanitario y de seguridad.

Por qué el riesgo alcanza a los aficionados, no solo a los futbolistas

El calor extremo durante el Mundial 2026 afecta tanto a los futbolistas como a los aficionados, quienes enfrentan mayores riesgos por filas, traslados y exposición prolongada al sol en estadios abiertos (REUTERS)
El calor extremo durante el Mundial 2026 afecta tanto a los futbolistas como a los aficionados, quienes enfrentan mayores riesgos por filas, traslados y exposición prolongada al sol en estadios abiertos (REUTERS)

El estrés térmico representa un riesgo sanitario para cualquier persona expuesta a calor y humedad, pero el Mundial suma factores propios de un evento masivo: traslados, filas, controles de seguridad, permanencia en explanadas y tribunas, y tiempos prolongados bajo el sol.

Mientras los jugadores cuentan con equipos médicos y rutinas de enfriamiento, el público puede tardar más en acceder a sombra, agua o asistencia, lo que aumenta la probabilidad de descompensaciones.

WWA, al cuantificar el aumento de episodios de WBGT alta respecto de 1994, evidencia un cambio estructural: el riesgo dejó de ser excepcional y se volvió mucho más frecuente, con un incremento estimado del 30% en la región desde la organización anterior del Mundial estadounidense.

En sedes sin climatización integral, la posibilidad de “manejarlo”, con pausas breves, puede ser insuficiente si el umbral de peligro se alcanza durante ventanas de transmisión rígidas y con estadios llenos.

Con la final del 19 de julio de 2026 asignada al MetLife Stadium y el horario fijado a las 3 PM, la discusión ahora requiere medir, anticipar y decidir con reglas que prioricen la salud cuando la WBGT cruce los niveles que el propio ecosistema del fútbol reconoce como de riesgo.

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