Qué significa para el verano en EEUU la ola de calor marina de 8.000 kilómetros

Las temperaturas del océano Pacífico alcanzan niveles sin precedentes y transforman las condiciones meteorológicas, generando nuevos riesgos de incendios, humedad elevada y alteraciones ecológicas en la costa oeste estadounidense

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El área de calor extremo en el Pacífico eleva las temperaturas del agua hasta 4,5 °C sobre el promedio regional (AP Foto/Julia Demaree Nikhinson)
El área de calor extremo en el Pacífico eleva las temperaturas del agua hasta 4,5 °C sobre el promedio regional (AP Foto/Julia Demaree Nikhinson)

Un área de calor extremo en el océano Pacífico, que se extiende por unos 8.000 kilómetros (aproximadamente 4.970 millas) desde Micronesia hasta la costa de California, ha elevado las temperaturas superficiales del agua entre 3 y 4,5 °C por encima del promedio regional.

Este fenómeno, identificado como el mayor de su tipo a nivel mundial, genera preocupación entre especialistas en clima por su potencial para modificar de manera significativa las condiciones meteorológicas y marinas durante el verano en Estados Unidos.

De acuerdo con el científico climático Daniel Swain, el evento es “excepcional” y está superando récords históricos. Swain advirtió sobre la posibilidad de que se expanda hasta cubrir la totalidad de la costa pacífica de América del Norte hacia finales del verano.

La formación de este foco de calor oceánico se asocia al desarrollo de un episodio de El Niño y ocurre tras un invierno y primavera con temperaturas récord y una escasez histórica de nieve en el oeste estadounidense, según datos del Servicio Meteorológico Nacional, condiciones que podrían agravarse bajo la influencia de las aguas cálidas.

Las proyecciones de Swain señalan que el oeste de Estados Unidos enfrentará un verano inusualmente cálido y húmedo, con temperaturas nocturnas elevadas y mayor humedad ambiental, especialmente en California y el suroeste.

Especialistas climáticos advierten que la ola de calor marino en el Pacífico amenaza con alterar el clima veraniego en Estados Unidos (REUTERS/Mike Blake)
Especialistas climáticos advierten que la ola de calor marino en el Pacífico amenaza con alterar el clima veraniego en Estados Unidos (REUTERS/Mike Blake)

Según el National Interagency Fire Center, se prevé un riesgo de incendios forestales por encima del promedio en varios estados occidentales durante junio y julio, debido al aumento en la frecuencia de rayos secos y la sequedad de la vegetación.

Efectos previstos en el clima del oeste de Estados Unidos

Durante las próximas semanas, el fortalecimiento de la corriente en chorro subtropical, potenciado por la ola de calor marino, provocará condiciones inestables y temperaturas variables en el oeste estadounidense.

Esta alteración aportará humedad a zonas áridas del interior montañoso. Sin embargo, especialistas advierten que estos efectos serán de corta duración.

El exceso de calor oceánico incrementará la humedad ambiental, fenómeno poco habitual en la región, ya que el agua más cálida acelera la evaporación y eleva los niveles de humedad, sobre todo en las áreas costeras.

Este cambio dificultará el alivio térmico nocturno tras jornadas calurosas y favorecerá noches más cálidas.

La temporada de huracanes en el este del Pacífico se anticipa activa, con potencial para que remanentes de tormentas tropicales alcancen California, como ocurrió con el huracán Hilary en 2023, que llevó humedad a regiones habitualmente secas.

California y el suroeste de Estados Unidos enfrentarán un verano atípico, con noches cálidas, alta humedad y riesgo elevado de incendios forestales (Sgt. 1st Class Roberto Di Giovine/U.S. Army National Guard via AP)
California y el suroeste de Estados Unidos enfrentarán un verano atípico, con noches cálidas, alta humedad y riesgo elevado de incendios forestales (Sgt. 1st Class Roberto Di Giovine/U.S. Army National Guard via AP)

Además, se espera un incremento en la actividad de tormentas monzónicas, lo que podría aumentar la incidencia de incendios forestales por descargas eléctricas en vegetación seca.

Consecuencias ecológicas y riesgos en el océano Pacífico

El aumento de la temperatura superficial del mar preocupa a expertos como Dillon Amaya, investigador de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), quien advierte sobre posibles efectos adversos en Hawái, el sur de California y Baja California.

Entre los principales riesgos identificados figuran la alteración de rutas migratorias de peces, degradación de bosques de kelp, mayor riesgo de enredos de ballenas en artes de pesca, proliferación de algas nocivas y mortalidad de aves marinas.

Según Amaya, en mar abierto algunas especies pueden desplazarse para evitar las aguas cálidas, pero en zonas costeras el margen de maniobra es mucho más limitado, lo que amplifica las consecuencias ecológicas.

Además, la alteración de las cadenas tróficas marinas y la disminución de hábitats esenciales para numerosas especies amenazan la biodiversidad local.

Paisaje desértico del Oeste de Estados Unidos con vegetación seca. Rayos impactan incendios forestales en el horizonte, bajo un cielo nublado. Un mapa muestra riesgo de fuego.
El calentamiento global aumenta la frecuencia de olas de calor marino, amplificando impactos en los ecosistemas y la meteorología regional del oeste de Estados Unidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El origen y la magnitud del fenómeno de calor marino

Este evento tiene su origen en el Modo Meridional del Pacífico (PMM), cuyo ciclo positivo genera aguas más cálidas de lo habitual desde el suroeste hasta el noreste del Pacífico.

El PMM suele desarrollarse entre el invierno y la primavera, cuando los vientos alisios se debilitan, desciende la evaporación y aumenta el calentamiento superficial del océano.

Cuando estas aguas cálidas alcanzan el ecuador, pueden estimular la formación de un episodio de El Niño, fenómeno climático con repercusiones globales.

La ola de calor marina actual es la segunda de gran magnitud en dos años consecutivos. El evento anterior, originado en el otoño pasado, todavía persiste, y ambos han sido intensificados por el aumento sostenido de las temperaturas globales, según la revista científica Nature Climate Change.

Los modelos climáticos anticipan que estas anomalías podrían repetirse con mayor frecuencia en el futuro debido al calentamiento global.

El resultado de esta anomalía será un verano atípico para el oeste de Estados Unidos: noches más cálidas, mayor humedad, incremento del riesgo de incendios y alteraciones significativas en los ecosistemas marinos y costeros.

Estos cambios, impulsados por el calentamiento global y amplificados por patrones climáticos regionales como el PMM y El Niño, ponen de relieve la vulnerabilidad de la región ante eventos extremos y la necesidad de monitoreo constante de los sistemas oceánicos y atmosféricos.