Nueva York retirará las bolsas de basura de las calles en seis distritos y usará contenedores cerrados antes de 2027

La iniciativa busca mejorar la higiene y reducir la presencia de plagas mientras moderniza la gestión y optimiza el entorno urbano

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Nueva York elimina bolsas de basura en aceras de seis nuevos distritos antes de 2027 para avanzar en gestión sostenible de residuos urbanos (Crédito: AFP)

En Nueva York, la gestión de residuos urbanos avanza hacia un modelo más eficiente y sostenible con la decisión de eliminar todas las bolsas de basura de las aceras en seis nuevos distritos para finales de 2027.

La medida, anunciada por el alcalde Zohran Mamdani, extiende la política que busca erradicar completamente esta práctica en toda la ciudad antes de 2031. El objetivo central, según el gobierno local, es garantizar entornos urbanos más limpios y seguros mediante inversiones específicas en infraestructura de residuos.

El plan contempla que, para 2025, 8 de los 59 distritos de Nueva York operarán sin bolsas de residuos en la vía pública. Esta aceleración en la transición responde a la implementación de sistemas de contenedores cerrados, denominados Empire Bins, diseñados para edificios de mediana y alta densidad.

De acuerdo con la Ciudad de Nueva York, “en la ciudad más rica del mundo, ningún neoyorquino debería caminar entre basura”, expresó Mamdani al presentar la ampliación del programa en Brooklyn, el Bronx, Manhattan, Queens y Staten Island.

En la nueva etapa, más de 3.500 edificios medianos y grandes emplearán aproximadamente 6.500 contenedores, mientras que el piloto previo en West Harlem utilizó alrededor de 1.100 unidades.

La decisión de Nueva York de avanzar hacia la contenerización integral de residuos la posiciona como pionera nacional en la recolección mecanizada mediante camiones de carga lateral automatizada. Estos vehículos especializados, adquiridos en Turín, Hicksville y Brooklyn, permiten una gestión más rápida y segura de los desechos urbanos.

Los Empire Bins están diseñados para ser abiertos únicamente por administradores designados, lo que refuerza el control del flujo de residuos y reduce la exposición pública a la basura. El Departamento de Saneamiento de la Ciudad de Nueva York, liderado por Gregory Anderson, destacó que esta iniciativa marca el inicio del fin de “décadas de bolsas de basura en las calles”, superando intentos anteriores que no lograron concretarse más allá de la planificación.

La experiencia piloto en West Harlem, operativa desde hace diez meses, demostró la eficacia del sistema incluso durante el invierno, cuando la limpieza de calles se mantuvo a pesar de condiciones climáticas adversas.

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La expansión del sistema Empire Bins involucra más de 3.500 edificios y 6.500 contenedores en la nueva fase, abarcando Brooklyn, Bronx, Manhattan, Queens y Staten Island (Crédito: AFP)

En este ensayo participaron escuelas y residencias de alta y mediana densidad; los resultados mostraron tanto una reducción visible de residuos en la vía pública como una mejora comprobable en la higiene urbana, de acuerdo con las autoridades municipales del gobierno de la ciudad. Evaluaron positivamente el impacto de la contenerización en el entorno urbano y en la calidad de vida de los habitantes.

Con la eliminación gradual de bolsas de basura en la vía pública, Nueva York opta por adoptar tecnologías ya probadas en ciudades europeas, adaptándolas a su escala y densidad. La transición hacia sistemas cerrados de recolección no solo mejora la estética urbana, sino que también contribuye a la reducción de plagas y al cumplimiento de estándares ambientales internacionales.

La contenerización total de residuos: objetivo 2031

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Nueva York se convierte en pionera nacional al adoptar recolección mecanizada de residuos con camiones automatizados y contenedores cerrados, mejorando la eficiencia y la seguridad (Crédito: AFP)

Durante la gestión del exalcalde Eric Adams, Nueva York implementó la obligatoriedad de contenedores con tapa para viviendas unifamiliares y pequeños comercios.

Esta medida tuvo como principal objetivo contener la proliferación de ratas y disminuir la contaminación en las aceras, problemas crónicos de la ciudad. Los resultados iniciales impulsaron una transición cultural que ahora se extiende a edificios de mayor tamaño y densidad.

El plan de expansión contempla un esquema escalonado: los edificios pequeños continuarán utilizando los wheelie bins, mientras que los medianos podrán elegir entre estos o los Empire Bins, según sus necesidades y características.

Esta flexibilidad permite adaptarse a la diversidad arquitectónica de Nueva York. La incorporación de camiones automatizados agiliza la recolección, minimiza la exposición de los trabajadores a residuos peligrosos y dificulta el vertido ilegal de basura en la vía pública.

El piloto en West Harlem, desarrollado durante el último año, generó un cambio perceptible en la limpieza de las calles y, de acuerdo con datos del Departamento de Saneamiento de la Ciudad de Nueva York, redujo sustancialmente la presencia de roedores.

El comunicado oficial remarca que, a diferencia de gestiones anteriores que no avanzaron en la financiación ni en la planificación de la expansión, la administración actual garantiza que la cobertura de contenedores cerrados alcanzará a toda la ciudad en un plazo de 5 años.

La transición a la contenerización responde también a la necesidad de cumplir con regulaciones estatales y federales sobre gestión de residuos, así como a las demandas de organizaciones ambientales y de salud pública que, desde hace años, advierten sobre el impacto negativo de la acumulación de basura en la vía pública.

Sectores involucrados en la nueva fase de expansión

Cinco personas con ropa deportiva y guantes azules recogen basura en bolsas verdes, agachadas en una acera de Nueva York, con edificios y un taxi de fondo.
La expansión inicia en sectores de alta densidad como Prospect Heights, Crown Heights, Hunts Point, SoHo y North Shore, seleccionados por criterios técnicos y demográficos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fase de expansión abarcará seis sectores clave:

  • Distrito Comunitario 8 de Brooklyn: Prospect Heights, Crown Heights y Weeksville.
  • Distrito Comunitario 2 del Bronx: Hunts Point y Longwood.
  • Distrito Comunitario 5 del Bronx: University Heights, Mount Hope, Morris Heights y Fordham Heights.
  • Distrito Comunitario 2 de Manhattan: West Village, SoHo, Little Italy, Greenwich Village y Nolita.
  • Distrito Comunitario 2 de Queens: Sunnyside, Hunters Point y Woodside.
  • Distrito Comunitario 1 de Staten Island: North Shore.

La selección de estos distritos responde a criterios técnicos y demográficos, priorizando áreas de alta densidad y mayor generación de residuos.

La introducción progresiva de los Empire Bins en estos distritos, junto a la eliminación de bolsas en la vía pública, marca uno de los cambios más relevantes en salud urbana y logística de residuos en la historia contemporánea de Nueva York.

Según el Departamento de Saneamiento de la Ciudad de Nueva York, la medida permitirá no solo reducir la contaminación visual y olfativa, sino también mejorar la eficiencia en la recolección y el reciclaje de materiales.

Además, la estrategia prevé campañas de información y educación para residentes y administradores de edificios, con el objetivo de facilitar la adaptación al nuevo sistema y maximizar su efectividad.

Las autoridades locales del gobierno de la ciudad subrayan que la participación ciudadana es clave para consolidar una ciudad más limpia y resiliente frente a los desafíos ambientales.

La transformación del sistema de residuos en Nueva York, impulsada por la eliminación de las bolsas de basura en la vía pública y la adopción de contenedores cerrados, marca un precedente para otras ciudades estadounidenses.

El proceso, respaldado por inversiones municipales y la colaboración de múltiples organismos, avanza hacia el cumplimiento de los plazos establecidos y consolida a Nueva York como líder en políticas de higiene y sostenibilidad urbana.