Por qué los bebés son los más afectados por los brotes de sarampión en Estados Unidos

El país registró un repunte de contagios en el primer trimestre de 2026, lo que genera preocupación por el regreso de enfermedades prevenibles y pone en entredicho los avances en salud pública infantil

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Manos enguantadas de rosa sostienen una jeringa y un vial de vacuna. La aguja de la jeringa está insertada en el vial
La tasa nacional de vacunación MMR descendió al 92,5% en el ciclo 2024-2025, por debajo del umbral necesario para inmunidad colectiva. (AP)

Los bebés menores de seis meses en Estados Unidos permanecen expuestos ante el sarampión, ya que todavía no alcanzan la edad mínima para recibir la vacuna triple viral (MMR). Este grupo resulta especialmente vulnerable en el contexto del brote registrado en Carolina del Sur, con 1.000 casos y un total nacional de 1.671 infecciones solo en los primeros tres meses de 2026, según la agencia Associated Press.

El epicentro del brote se ubica en el condado de Spartanburg, donde menos del 90% de los estudiantes tienen el esquema de vacunación completo. Este nivel de cobertura no garantiza la inmunidad colectiva, lo que incrementa el riesgo para los menores no inmunizados, en particular los lactantes.

La Academia Americana de Pediatría recomienda una tasa del 95% para frenar la transmisión, objetivo que no se alcanza en varios distritos escolares de la zona.

El incremento de exenciones religiosas llevó a que el 4% del alumnado de Carolina del Sur no reciba vacunas requeridas frente al sarampión. (Europa Press)
El incremento de exenciones religiosas llevó a que el 4% del alumnado de Carolina del Sur no reciba vacunas requeridas frente al sarampión. (Europa Press)

Hasta ahora, las autoridades estatales han informado que 253 de los 997 casos confirmados corresponden a menores de cuatro años. Sin embargo, no se ha publicado el detalle específico sobre la cantidad de bebés afectados, alegando motivos de confidencialidad.

La caída en la vacunación expone a los más indefensos

El sarampión representa un peligro para los bebés menores de un año, quienes quedan fuera del calendario de vacunación regular salvo en situaciones de brotes. Especialistas como la doctora Deborah Greenhouse, pediatra en Columbia, advierten que los lactantes “se convierten en blancos completamente desprotegidos” y subrayan la importancia de la protección comunitaria para este grupo.

18 familias retiraron a sus hijos de guarderías en Carolina del Sur por temor al sarampión, afectando la estabilidad laboral de los centros. (EFE/EPA/NARENDRA) SHRESTHA/Archivo
18 familias retiraron a sus hijos de guarderías en Carolina del Sur por temor al sarampión, afectando la estabilidad laboral de los centros. (EFE/EPA/NARENDRA) SHRESTHA/Archivo

La enfermedad puede desencadenar complicaciones graves como neumonía, inflamación cerebral o incluso la muerte. En 2026, 17 estados han confirmado brotes y en 2025 la cifra alcanzó a cuarenta y ocho estados.

La cantidad de casos registrados en los primeros tres meses de 2026 ya equivale al 73% del total anual de 2025, retrocediendo la epidemiología nacional a escenarios previos a la erradicación y poniendo en duda el estatus de “país libre de sarampión” para Estados Unidos.

Primer plano de una jeringa azul inyectando el brazo de un niño, cuya mano está ligeramente apretada, mientras una mano adulta sostiene su brazo
El brote de sarampión en Carolina del Sur alcanzó los mil casos y es el mayor de las últimas tres décadas en el país. (Reuters)

El descenso en la inmunización agrava la situación. Datos federales citados por Associated Press muestran que la cobertura nacional de la vacuna MMR en kínder cayó del 95,2% en 2019-2020 al 92,5% en 2024-2025.

En algunos colegios de Spartanburg, la situación es aún más crítica, con coberturas tan bajas como el 21% de alumnos completamente vacunados.

Exenciones y legislación alimentan el escepticismo

El acceso facilitado a exenciones religiosas y la presión de legisladores estatales debilitan la prevención. La doctora Martha Edwards, presidenta de la Academia Americana de Pediatría en Carolina del Sur, destaca que las exenciones no médicas amparadas por motivos religiosos más que se duplicaron desde 2020 en la zona del brote y alcanzan al 4% del alumnado estatal en el ciclo 2025-2026.

Para Edwards, “la elección de los padres de no vacunar afecta los derechos de otros padres a mantener seguros a sus hijos”. En el debate político domina el discurso sobre “libertad individual”, lo que resta fuerza a la salud pública.

Primer plano del torso de un niño o adulto joven, mostrando múltiples erupciones cutáneas rojas distribuidas irregularmente sobre la piel.
Una vista de cerca muestra el sarpullido rojizo característico del sarampión en el torso de un niño, un síntoma clave de esta enfermedad altamente contagiosa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., identificado por su oposición a la vacunación, impulsó recortes millonarios en salud pública y promovió leyes para flexibilizar la vacunación obligatoria. Aunque una sentencia judicial reciente frenó el avance, al menos ocho proyectos de ley buscan limitar la exigencia de vacunar en Carolina del Sur, incluyendo una iniciativa que prohibiría exigir vacunas a menores de dos años.

El senador estatal republicano Carlisle Kennedy, autor de uno de los proyectos, fundamentó en una subcomisión que su objetivo es “proteger los derechos de los padres”. Basó su argumento en la experiencia de su propio hijo, con enfermedades de base y un calendario especial, aunque la comunidad médica recuerda que la inmunidad colectiva protege especialmente a los niños inmunodeprimidos.

Guarderías y familias en alerta máxima

El impacto del brote generó preocupación en instituciones de cuidado infantil, aunque no se reporten contagios directos en sus instalaciones. Thomas Compton, director regional de la red Miss Tammy’s Little Learning Center, informó que 18 familias retiraron a sus hijos para evitar el contagio y otras cancelaron inscripciones a última hora, lo que llevó al despido de trabajadores.

Compton criticó la escasa orientación recibida desde las autoridades estatales y comentó que parte de su equipo debió seguir el brote por redes sociales y buscadores web.

Primer plano de dos brazos con la piel cubierta de numerosas manchas rojas y elevadas, características de una erupción cutánea o sarampión.
Por qué los bebés son los más afectados en los brotes de sarampión en Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las guarderías registradas legalmente tienen la obligación de exigir el carné de vacunas, pero la multiplicación de exenciones religiosas dificulta la prevención. En el caso de Miss Tammy’s Little Learning Center, un 20% de los menores asistía con exención aprobada.

La alerta repercute en la vida cotidiana de las familias. Helen Kaiser, madre de gemelos de dos años en el epicentro del brote, vacunó anticipadamente a sus hijos y explicó a Associated Press: “Nunca me perdonaría si mi hijo enfermara gravemente a otro bebé y fuera algo que pude evitar”.

Expectativas médicas y advertencia sobre el futuro

Expertos anticipan un empeoramiento si continúa la desconfianza en las vacunas. La pediatra Jessica Early señaló que han empezado a vacunar a bebés desde los seis meses y adelantan la segunda dosis a pacientes de cuatro a seis años, medida que antes no consideraban necesaria.

Aclara, sin embargo, que persiste la incertidumbre: los datos estatales y hospitalarios sobre bebés hospitalizados por sarampión no se publican, una situación que AP verifica en otros estados donde no existe obligación de reportar internaciones.

Un niño con erupción roja en la espalda sentado en una cama de hospital. Una enfermera inyecta su hombro y un adulto lo apoya
Una enfermera administra una inyección a un niño con sarampión en la espalda, mientras un adulto lo sostiene en una clínica médica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Academia Americana de Pediatría mantiene la recomendación de esquema completo, aunque algunos padres manifiestan dudas tras recibir mensajes públicos contradictorios. “No saben realmente en quién confiar”, lamenta Greenhouse y sostiene que “la inmunización es de lo mejor que ha sucedido en la medicina”.

La erosión de la cobertura pone en riesgo los avances médicos de un siglo. En noviembre, autoridades internacionales de salud evaluarán si Estados Unidos puede continuar como “país libre de sarampión” ante el repunte de la enfermedad.