
La conversación entre dos voces emblemáticas del periodismo y la narración deportiva en español se desarrolla en un ambiente íntimo. Aquí, confluyen el relato de la vocación, el riesgo profesional, la migración, la fama y el impacto que la vida pública deja en la familia.
De un lado de la mesa, Andrés Cantor, reconocido periodista y relator deportivo argentino-estadounidense, cuya voz es emblemática en el mundo del fútbol en habla hispana, es conductor del pódcast Entregoles. Fue allí donde el reconocido Jorge Ramos, periodista mexicano-estadounidense y referente internacional por su labor como conductor de noticieros en Univisión, analizó las coberturas en zonas de conflicto.
PUBLICIDAD
Se trató de un diálogo honesto sobre el sentido de contar historias y la huella invisible, pero persistente, que deja la entrega a un oficio guiado por la curiosidad y la búsqueda de respuestas.
La vida personal y profesional de Ramos ha estado marcada por la censura en México, la migración a Estados Unidos y la cobertura de conflictos internacionales. Su testimonio aborda el costo emocional de la guerra, el trauma familiar y el proceso de reconstrucción personal fuera de la televisión, así como el desafío de mantener la credibilidad en el periodismo actual. Los cambios en los medios, la carga del legado y la identidad migrante atraviesan su relato.
PUBLICIDAD
Inicios y vocación: del exilio a la pasión por informar

“Me fui de México en el 83, me fui por un caso de censura de prensa. Yo estaba muy joven, nadie me conocía, a nadie le importaba qué yo iba a hacer. Pero yo quería hablar de la falta de democracia en México y de una práctica que se llamaba el dedazo, que un presidente escogía al siguiente. Y no me dejaron hacerlo.” Así describe Jorge Ramos los orígenes de su carrera, marcada por una decisión crucial: vender su automóvil, reunir alrededor de dos mil dólares y cruzar la frontera para estudiar en California.
La adversidad y la necesidad de adaptación como inmigrante definieron sus primeros años. “Jamás me hubiera imaginado que años después iba a poder estar volando por todo el mundo, cubriendo guerras, elecciones, entrevistando a los personajes más interesantes”. La vida profesional fue mucho más intensa de lo esperado cuando salió de México buscando libertad para ejercer el periodismo.
PUBLICIDAD
El periodismo frente al riesgo y las secuelas emocionales
Al profundizar en los momentos más peligrosos, Ramos relata sus coberturas en la guerra del Golfo, Afganistán, Irak, El Salvador e Israel. “Yo quería ir a la guerra. Es la primera guerra grande a la que me tocó ir. Así que más que estar preocupado por si me quedaba en California o si me iba a Miami, estaba preocupado porque no me mataran en la guerra.”
Los recuerdos son imborrables. “Lo que te pasa como periodista de guerra es algo muy parecido a lo de los soldados, sufres después de estrés postraumático. Te bloqueas. Por ejemplo, en la guerra en el Golfo Pérsico, me tocó ver cuerpos amontonados... Y recuerdo en las noches en Afganistán escuchar volar los aviones que buscaban a Osama Bin Laden y pensar que en cualquier momento te podía ocurrir algo”.
PUBLICIDAD
La protección emocional se convierte en una rutina de supervivencia: “Te tienes que bloquear, no sientes. Si yo me ponía a llorar o a gritar, me mataban. El problema es que después de que no sientes nada, llegas a tu casa y no puedes. Te quedas bloqueado tanto en el dolor como en la alegría. Me tomó muchos años de terapia poder entenderlo y salir de ahí.”

Familia, ausencias y el peso del legado personal
La experiencia extrema traspasa el ámbito laboral y afecta a la familia. “Me di cuenta tarde del daño que les hice a mis hijos con eso, porque ellos sentían que era la despedida, que me estaba despidiendo de ellos cuando les decía que me iba a la guerra”. Para enfrentar el riesgo, Ramos ha preparado a su entorno: “Tengo un sobre de plástico que se llama ‘por si algo me pasa’. En caso de que me pase, ahí están todas las cuentas, los números, los códigos, los contactos.”
PUBLICIDAD
Reflexiona sobre la presencia paterna. “Ellos no querían un papá comentarista, querían un papá presente. Creo que el periodismo y la paternidad son muy parecidos en el sentido de que más de la mitad es estar presente”. A pesar del costo, reafirma: “Esta es la vida que yo escogí. Y no la cambiaría por nada.”
Reinventarse en los nuevos medios y la credibilidad en crisis
La transición de la televisión a los nuevos formatos trajo nuevos retos. “Llevo apenas un año fuera de la televisión y me he tenido que reinventar. Si yo estuviera listo para retirarme, ya lo hubiera dejado, pero no lo estoy.” Reconoce que parte del proceso fue superar la idea de que era únicamente un conductor de televisión y encontrar orgullo en nuevos proyectos, como el pódcast.
PUBLICIDAD

Hoy, la independencia es uno de los valores centrales para Jorge Ramos. “Ahora me siento muy libre y totalmente independiente. Pero es distinto. Es más fácil conseguir una entrevista cuando dices que trabajas en una gran corporación que cuando estás solo. Piensas en dinero, piensas a cuánta gente puedes enviar, en cuántos suscriptores tienes... antes, alguien más resolvía eso.”
La percepción de la fama y la identidad migrante también evoluciona. “Uno desarrolla, espero, sencillez y humildad al ver que eres un inmigrante más. Me sigo sintiendo así. Muchas veces llevo cuarenta años en este país y ya tengo ambos pasaportes y, aun así, no siempre me aceptan.”
PUBLICIDAD
Opinión, defensa de los inmigrantes y el futuro del periodismo
Esta nueva etapa favorece la libertad de opinar y defender causas. “En el noticiero jamás me atreví a dar mi opinión. Ahora, en el pódcast, voy mucho más allá de narrar la noticia. Hay un objetivo: denunciar los abusos a los que están expuestos los inmigrantes. Sí, hay mucha opinión ahora.”
Ramos enfatiza la necesidad de sostener la credibilidad periodística. “El periodismo es ahora más necesario que nunca ante la desinformación. Hay un problema gigantesco porque el sesenta por ciento de los influencers no revisa la información que publica. Nuestra función es ayudar a determinar qué es verdad y qué no lo es.”
PUBLICIDAD

Su misión se redefine en tiempos digitales: “Debemos todos ser como esos meteorólogos en quienes confiamos. Creo que parte de nuestro trabajo es el de los periodistas, seguir teniendo credibilidad.”
A lo largo de su trayectoria, Jorge Ramos encarna el modelo de quienes toman riesgos, viven crisis personales y familiares, y luchan por mantener la objetividad en un escenario donde la información circula más rápido que nunca y su verificación es cada vez más compleja.
Como síntesis de su legado, el entrevistado deja la certeza de que preguntar, observar y mantener el contacto humano es el hilo que une su vida profesional con su compromiso ante la audiencia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Las inundaciones golpean Florida: cientos de autos quedaron varados y trasladaron centros de votación por el agua
La tormenta acumuló hasta 51 centímetros de lluvia en algunas zonas en apenas 36 horas, dejó calles convertidas en ríos, una víctima fatal en el condado de Brevard y 30 recintos electorales con nueva sede

Una casa fue arrastrada por las inundaciones en Colorado y chocó contra un puente: el video del momento
La crecida del río San Juan desplazó una vivienda en Pagosa Springs, que impactó contra una pasarela peatonal y se desintegró ante las cámaras

Capturaron al prófugo condenado a cadena perpetua que escapó de una prisión de Tennessee
Jacob Allen Morley fue detenido cerca de Kansas City, Misuri, tras más de una semana de búsqueda que involucró a agencias de varios estados

Quién era Jeff Gregory, el piloto del Learjet que se estrelló en Florida y dejó nueve muertos: aviador experimentado, padre y cristiano devoto
El testimonio de sus colegas y amigos reconstruye la vida de un hombre que encontraba en la familia y en Dios tanto como en el vuelo

Un hombre de Oklahoma es acusado de enviar más de 700 sobres con polvo blanco a funcionarios antes de las elecciones de 2024 y 2026
Robin Martin afronta cargos federales por difundir una falsa alarma y comunicaciones amenazantes. Las sustancias analizadas resultaron ser levadura o harina

