El contraste social se agrava tras la tormenta invernal: barrios de bajos ingresos, los más afectados

Las demoras en la remoción de nieve y la desigualdad en la respuesta a la emergencia profundizaron las brechas de accesibilidad, mientras especialistas reclaman mayor equidad en la gestión de recursos y ayudas

Guardar
Las áreas rurales de Nueva
Las áreas rurales de Nueva York y Pensilvania registraron las mayores acumulaciones de nieve, con entre 15 y 45 cm y temperaturas bajo cero. REUTERS/Jeenah Moon

Cuando las alertas del Servicio Meteorológico Nacional anticiparon la llegada de otra tormenta invernal, muchos residentes del noreste de Estados Unidos encendieron sus sistemas de calefacción y revisaron sus despensas.

La experiencia acumulada no evitó que la denominada Otra tormenta invernal de 2026 sorprendiera por la magnitud de sus efectos: nevadas récord, cortes masivos de electricidad y una sobrecarga de información digital definieron una semana en la que la resiliencia colectiva fue protagonista.

Las áreas rurales del norte de Nueva York y Pensilvania sufrieron el mayor impacto del temporal. En esa región, las acumulaciones de nieve oscilaron entre 15 y 45 cm, superando marcas históricas en varios pueblos.

Durante las primeras horas del 2 de febrero, la nieve se intensificó rápidamente y, al día siguiente, ya se habían cerrado carreteras y cancelado vuelos en cadena.

La temperatura descendió hasta -10 ℃ (14 ℉) en diversas localidades, dificultando cualquier intento de movilidad.

Los apagones representaron un problema central: casi un millón de hogares quedaron sin electricidad en el punto más crítico, aunque la mayoría recuperó el servicio en 36 horas.

Los apagones durante la tormenta
Los apagones durante la tormenta invernal afectaron a la región, aunque la mayoría recuperó el suministro eléctrico en 36 horas tras el paso de la tormenta. REUTERS/Jeenah Moon

Las ráfagas de viento, que superaron 65 km/h (40 mph) en la costa, formaron muros de nieve y complicaron las labores de emergencia.

El despliegue de los equipos de quitanieves fue más temprano que en años previos. Las autoridades priorizaron hospitales, arterias principales y estaciones de autobuses, lo que permitió despejar los accesos estratégicos con rapidez.

Las alertas públicas se emitieron de manera insistente: “Probablemente recibiste cinco notificaciones antes de que la situación se pusiera fea”, ironizó el análisis oficial del evento.

La multiplicidad de aplicaciones y canales de comunicación generó una reacción inesperada. Muchos residentes optaron por silenciar notificaciones y perdieron actualizaciones relevantes.

Los sitios web municipales colapsaron por el aumento del tráfico, lo que obligó a numerosos ciudadanos a buscar información sobre servicios en familiares o foros vecinales. Esta saturación digital fue una de las principales lecciones del temporal.

Las dificultades de movilidad impactaron de forma desproporcionada a los grupos vulnerables. Las aceras en barrios antiguos tardaron más en despejarse y el transporte público funcionó de forma intermitente.

Una máquina quitanieves despeja una
Una máquina quitanieves despeja una calle tras una tormenta invernal que afectó al noreste de Estados Unidos, en Brooklyn, Nueva York. REUTERS/Megan Davies

Una residente usuaria de silla de ruedas eléctrica relató que tuvo que cancelar una cita médica por la imposibilidad de desplazarse, una situación que se repite cada invierno.

Las cadenas de suministro alimentario resistieron, aunque quienes acudieron tarde a las tiendas encontraron estantes vacíos.

Las historias de colaboración local se multiplicaron: desde cadenas espontáneas de vecinos para palear nieve hasta intercambios de alimentos organizados en grupos de Facebook. “La comunidad fue el héroe anónimo de la tormenta”, afirmaron varios testimonios.

Aunque la coordinación de cierres y el despliegue preventivo de recursos mejoraron respecto de tormentas anteriores, la sobrecarga de alertas digitales generó fatiga y desinformación.

Según el análisis del O’Neill Theater Center: “Hay una delgada línea entre mantenerse informado y querer tirar el teléfono al banco de nieve más cercano”.

Las ráfagas de viento superiores
Las ráfagas de viento superiores a 65 km/h dificultaron los trabajos de emergencia, especialmente en la costa y zonas abiertas del noreste. REUTERS/Eduardo Munoz

El contraste entre barrios resultó evidente: los de menor ingreso experimentaron demoras considerables en la remoción de nieve, lo que amplió la brecha de accesibilidad.

La experiencia familiar osciló entre la celebración de días libres en la escuela y la angustia de quienes quedaron incomunicados o sin medicamentos esenciales.

El repaso de eventos recientes evidencia un patrón de mayor frecuencia y severidad en las tormentas. En 2024, la tormenta Polar Punch dejó 30 cm de nieve y 600.000 afectados por cortes de luz.

En 2025, el Asedio por efecto lago provocó 800.000 interrupciones. El episodio de 2026, con cerca de un millón de hogares sin suministro y alertas altamente proactivas, revela que la preparación avanza, pero también lo hacen las exigencias de gestión y comunicación.

Especialistas y residentes coinciden en varias prioridades: simplificar las alertas digitales, destinar recursos a la remoción equitativa de nieve y fortalecer las redes comunitarias.

Una mujer avanza entre la
Una mujer avanza entre la nieve durante una intensa tormenta invernal que provocó el cierre de escuelas y obligó a oficinas y sistemas de transporte a operar con horarios de emergencia, en Brooklyn, Nueva York. REUTERS/Brendan McDermid TPX IMAGES OF THE DAY

Recomiendan abastecerse temprano, mantener actualizado el kit de emergencia y verificar el bienestar de los vecinos vulnerables.

Para los planificadores urbanos, el desafío es doble. Por un lado, resulta urgente invertir en sistemas de comunicación más claros y eficientes; por otro, garantizar que la respuesta no dependa únicamente de la visibilidad mediática de cada barrio.

La equidad debe ser central: ayuda para todos, no solo donde apuntan las cámaras”, subrayan los expertos. Las tormentas de nieve han dejado de ser excepcionales y se consolidan como parte del calendario habitual.

La Otra tormenta invernal de 2026 puso a prueba la infraestructura, la tecnología y la capacidad de cooperación vecinal. Ante el hielo y el aislamiento, la respuesta colectiva y la adaptación local marcaron la diferencia.

Últimas Noticias

La Organización Meteorológica Mundial anuncia la lista de nombres para huracanes del Atlántico

A menos de 100 días del comienzo de la temporada el 1 de junio, el organismo internacional presenta nuevas denominaciones para los sistemas tropicales de 2026 y protocolos actualizados para mejorar la prevención y la respuesta regional

La Organización Meteorológica Mundial anuncia

El economista Larry Summers renunciará a Harvard tras revelarse la profundidad de su relación con Jeffrey Epstein

El ex secretario del Tesoro de Estados Unidos utilizó al financiero condenado como confidente personal durante años, incluso para intentar seducir a una académica asiática a quien él y Epstein apodaron “peligro”, en alusión al tropo racista “peligro amarillo”

El economista Larry Summers renunciará

Reza Pahlavi pronosticó el colapso del régimen iraní en semanas y garantizó la defensa de la unidad nacional

Además, instó a las fuerzas armadas a sumarse al cambio y rechazar cualquier intento de fragmentación nacional

Reza Pahlavi pronosticó el colapso

Estados Unidos adelantó que aumentará los aranceles a algunos países en los próximos días

La administración de Estados Unidos elevará la tasa arancelaria del 10% al 15% o más para determinados países, según Jamieson Greer, en una medida formalizada por la Casa Blanca que busca asegurar procesos legales adecuados antes de su entrada en vigor

Estados Unidos adelantó que aumentará

Un tiburón blanco de 3,65 metros es devuelto al mar tras intensa captura en la costa de Florida

La hazaña realizada por Coastal Worldwide Shark Fishing Tours en Navarre Beach se suma a los escasos registros de pesca desde la orilla de esta especie en el Golfo de México, según especialistas

Un tiburón blanco de 3,65