El fracaso en las negociaciones por el río Colorado eleva la incertidumbre hídrica y energética

A pesar de dos años de diálogos y múltiples propuestas, las diferencias entre las regiones alta y baja del río marcan el inicio de una etapa de mayor incertidumbre para el futuro hídrico del oeste estadounidense

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Barco de recreo blanco y sucio con grafitis, encallado verticalmente en terreno seco y agrietado. Al fondo, un charco de agua y colinas bajo cielo oscuro y nublado
El estancamiento en las negociaciones por el río Colorado amenaza la seguridad hídrica de millones de personas en el oeste de Estados Unidos (AP)

El futuro, abastecimiento de agua, energía, Estados Unidos y río Colorado en el oeste del país enfrentan un escenario incierto tras el fracaso de las negociaciones entre los siete estados que comparten el río Colorado.

El Buró de Reclamación, la agencia federal estadounidense responsable de la gestión de recursos hídricos, proyecta que el nivel de agua en el lago Powell podría descender por debajo del umbral necesario para la generación eléctrica en la presa Glen Canyon la próxima primavera, lo que amenaza el suministro para millones de habitantes y productores agrícolas.

Según Wyoming News, las asociaciones conservacionistas, entre ellas las ONG ambientales American Rivers, Environmental Defense Fund y The Nature Conservancy, expresaron su preocupación mediante un comunicado conjunto y advirtieron: “Seguimos cada vez más preocupados porque, tras más de dos años de negociaciones, múltiples plazos y una amplia participación pública, los estados de la cuenca todavía no han llegado a un acuerdo sobre un marco de gestión para el río Colorado”.

Además, añadieron: “Con las directrices actuales a punto de expirar este año y habiéndose perdido la fecha límite del 14 de febrero, la parálisis continua implica consecuencias reales para el río y quienes dependen de él”.

El nivel del lago Powell podría caer por debajo del umbral necesario para generar energía en la represa Glen Canyon por primera vez en la historia (REUTERS/Rebecca Noble/File Photo)
El nivel del lago Powell podría caer por debajo del umbral necesario para generar energía en la represa Glen Canyon por primera vez en la historia (REUTERS/Rebecca Noble/File Photo)

Posturas enfrentadas entre los estados de la cuenca

Wyoming News destaca que las diferencias entre los estados de la cuenca alta –Wyoming, Colorado, Utah y Nuevo México– y la cuenca baja –Arizona, Nevada y California– se centran en el reparto de sacrificios en años de escasez.

Los estados del sur reclaman que ya aplican restricciones obligatorias y que concentran la mayor parte de la población y de la economía dependiente del agua. Los estados del norte argumentan que jamás agotaron su cupo de consumo y que ofrecen restricciones voluntarias como parte de la solución.

El gobernador Mark Gordon, junto a los gobernadores de los otros tres estados de la cuenca alta, afirmó: “Los usuarios del agua en la cuenca alta vivimos ajustándonos cada año a los suministros disponibles y seguimos comprometidos con encontrar una solución que funcione para los siete estados y todos los que dependen del río Colorado”.

Además, manifestó la disposición a emplear todas las herramientas posibles, desde liberar agua de embalses río arriba hasta mantener estrictos mecanismos de autorregulación.

El fracaso en las negociaciones por el río Colorado eleva la incertidumbre hídrica y energética
Los estados de la cuenca alta insisten en que su consumo de agua se ajusta cada año según la disponibilidad del recurso (AP)

Desde la cuenca baja, las propuestas también fueron presentadas. El Departamento de Recursos Hídricos de Arizona informó que su estado se ofreció a recortar el 27 % de su consumo de agua, Nevada el 17 % y California el 10 %.

Tom Buschatzke, director de la agencia y negociador de Arizona, explicó: “Hace dos años, Arizona, California y Nevada propusieron medidas para estabilizar el sistema y abordar las pérdidas por evaporación; esa oferta se rechazó por considerarla insuficiente y tardía”.

Buschatzke, también señaló que “el verano pasado, se propuso un método revolucionario para distribuir el caudal fluvial utilizando un promedio móvil trienal de los ‘flujos naturales’. Esa propuesta tampoco prosperó en la cuenca alta”.

Según el director, actualmente, los agricultores del centro de Arizona dejaron sin cultivar casi la mitad de sus tierras, más de 40.000 hectáreas, debido a los recortes en las entregas del río Colorado.

El fracaso en las negociaciones por el río Colorado eleva la incertidumbre hídrica y energética
La cuenca baja, donde se concentra la mayor demanda agrícola y poblacional, ya aplica recortes obligatorios en el uso del agua del río Colorado (Freepik)

Perspectiva hidrológica y riesgos energéticos

La región enfrenta, además, una grave sequía de nieve que agrava la crisis. El Buró de Reclamación estima que las entradas de agua al lago Powell de abril a julio apenas alcanzarían el 38 % del promedio de los últimos 30 años (1991-2020).

Las proyecciones sugieren que el lago podría descender a una elevación superficial de 1.060 metros, la más baja desde la construcción de la presa, para marzo de 2027.

Scott Cameron, director interino del Buró de Reclamación, advirtió sobre la urgencia de cooperar ante este panorama: “Las malas perspectivas hidrológicas de la cuenca subrayan la necesidad de colaboración mientras los estados, junto al Buró de Reclamación, trabajan en las próximas directrices operativas para el sistema del río Colorado”.

El medio asegura que la alternativa de acción federal cobra fuerza ante la falta de un acuerdo estatal, con la administración nacional preparada para avanzar con su propio plan si persiste el desacuerdo.

Fotografía aérea de un río marrón serpenteando a través de un cañón profundo en un paisaje desértico árido con mesetas y formaciones rocosas
La proyección hidrológica anticipa una temporada crítica para el suministro eléctrico y el abastecimiento de agua en la región debido a la sequía persistente (Freepik)

Acciones legales y debates sobre derechos del río

Ante este clima de desacuerdo, diversos estados parecen prepararse para posibles disputas legales, reforzando la importancia estratégica del río Colorado en la región.

En paralelo, el pasado otoño, las Tribus Indígenas del Río Colorado –los Mohave, Chemehuevi, Hopi y Navajo– otorgaron personalidad jurídica al río en un intento por incrementar la protección legal frente a la sequía y la sobreexplotación.