Estados Unidos enfrenta una crisis de confianza en medicamentos del corazón por desinformación digital

El avance de la desinformación en las redes sociales está provocando que más personas rechacen terapias preventivas para el corazón. Esta situación alarma a expertos y pone en riesgo la salud pública nacional

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La desinformación sobre las estatinas
La desinformación sobre las estatinas en redes sociales provoca un aumento de la desconfianza y el rechazo en Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El avance de rumores sobre estatinas impacta en la lucha contra enfermedades cardíacas. Expertos advierten que la difusión masiva de información errónea en redes sociales está debilitando la confianza en las terapias preventivas y podría aumentar la incidencia de problemas cardiacos.

A pesar de los beneficios comprobados de los medicamentos para reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares, en Estados Unidos la desconfianza y el rechazo hacia su uso van en aumento. El medio digital Vox advierte que la popularidad de las estatinas, fármacos esenciales para evitar infartos y accidentes cerebrovasculares, se ve amenazada por una oleada de desinformación médica, teorías conspirativas y campañas impulsadas por figuras mediáticas en plataformas digitales.

Estos medicamentos, utilizados por más de 92 millones de personas en el país, han salvado miles de vidas al disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares. De cada 10.000 pacientes que toman estatinas, 1.000 evitan complicaciones graves, según estudios citados por el medio digital Vox.

Origen de la desconfianza y el rechazo social

La oposición a las estatinas en Estados Unidos adquirió fuerza en 2012 con el estreno de la película Statin Nation. Este filme alimentó teorías acerca de intereses comerciales en la industria farmacéutica y denunció supuestos riesgos asociados al tratamiento.

En el Reino Unido, tras la difusión de estos mensajes, unas 200.000 personas interrumpieron su medicación, fenómeno que aumentó con la viralidad lograda en redes sociales. Las plataformas digitales han intensificado las dudas. Médicos con fuerte presencia en TikTok y usuarios sin formación sanitaria difunden mitos sobre las estatinas.

Según el medio digital Vox, el porcentaje de publicaciones escépticas en redes sociales pasó del 26% hace diez años al 40% en la actualidad. Este ambiente de desinformación induce a pacientes a cuestionar la seguridad del tratamiento, y en muchos casos, a reducir la adherencia o a suspenderlo, pese a la abundante evidencia que respalda su eficacia.

Argumentos y estudios sobre riesgos asociados

Uno de los principales argumentos contra el uso de estatinas se centra en los posibles efectos secundarios, como aumento de peso, depresión o daño renal. No obstante, un estudio reciente publicado en la revista médica The Lancet, basado en datos de más de 120.000 pacientes y 19 ensayos clínicos aleatorizados, descartó una relación causal entre las estatinas y la mayoría de los riesgos argumentados por sus detractores.

Un estudio en The Lancet,
Un estudio en The Lancet, con datos de 120.000 pacientes, descarta la asociación de estatinas con la mayoría de los efectos secundarios denunciados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ensayos evaluaron decenas de posibilidades de efectos adversos y solo detectaron un incremento estadísticamente relevante en resultados anómalos del hígado y algunos cambios en la orina. A pesar de estos hallazgos, el impacto clínico no está claramente establecido.

Muchos de los riesgos que se atribuyen a estos fármacos se fundamentan en testimonios y estudios observacionales previos, los cuales no demostraron una relación directa.

El estudio observacional de 2014, frecuentemente citado para vincular estatinas con aumento de peso, comparó grupos de distintas décadas sin lograr establecer una relación causal. Los propios autores señalaron que estos cambios podían explicarse por una menor vigilancia en la dieta entre quienes recibían el medicamento, más que por el fármaco en sí.

El papel de figuras públicas y la agenda mediática

El medio digital Vox destaca que este relato ha calado en una sociedad estadounidense cada vez más preocupada por el control del peso y más alejada de las recomendaciones médicas convencionales. Figuras como Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de Estados Unidos, han utilizado su influencia para alentar el rechazo, equiparando el escepticismo contra las estatinas con el que existe respecto a vacunas y antidepresivos.

La combinación de desinformación digital, teorías conspirativas y la influencia de figuras públicas ha creado un marco en el que, según el estudio reseñado por Vox, “la desinformación sobre los efectos adversos de las estatinas impide que pacientes y médicos tomen decisiones bien informadas, con potenciales consecuencias mortales para la salud”.

Para los investigadores, los riesgos menores asociados a estos medicamentos quedan ampliamente superados por sus beneficios cardiovasculares, una conclusión refrendada tanto por el reciente estudio de The Lancet como por análisis previos.