
La ex presidenta de la Universidad de Harvard, Claudine Gay, mantendrá un salario cercano a los 900.000 dólares anuales tras su dimisión. Gay, quien renunció entre acusaciones de no combatir eficazmente el antisemitismo y el plagio académico, regresará a la facultad de la prestigiosa institución ubicada en Cambridge, Massachusetts.
Aunque su nueva posición no ha sido especificada, se espera que su remuneración sea comparable o incluso superior a la percibida anteriormente como decana de la facultad de artes y ciencias, que en el año 2021 fue de 879.079 dólares y 824.068 dólares en 2020, según información del periódico escolar, Harvard Crimson citada por Fox Business.
En su declaración de dimisión, Gay expresó su deseo de regresar a la docencia, subrayando: “Creo que tenemos dentro de nosotros todo lo que necesitamos para sanar de este periodo de tensión y división y salir fortalecidos. Esperaba de todo corazón guiarnos en ese viaje, en colaboración con todos ustedes. Ahora que vuelvo al claustro y a la docencia, que son el alma de lo que hacemos, me comprometo a seguir trabajando con ustedes para construir la comunidad que todos merecemos”, declaró Gay en su carta de renuncia.

Durante su periodo de sólo seis meses como presidenta de la Universidad de Harvard, el salario de Claudine Gay fue de aproximadamente 1 millón de dólares al año. Lawrence Bacow, su predecesor, recibía 1,3 millones anualmente antes de su salida. Alan M. Garber, actual rector y jefe académico, asumirá como presidente interino hasta encontrar un reemplazo definitivo, informó el diario New York Post.
Las críticas a la decisión de permitir que Gay permanezca en el cuerpo docente no se han hecho esperar. La presidenta de la Conferencia del Partido Republicano de la Cámara, Elise Stefanik, calificó la presencia de Gay en la facultad como una mancha indeleble que perjudica la legitimidad de Harvard. Stefanik, graduada de Harvard, ha señalado que las acusaciones de plagio de Gay son inaceptables, argumentando que “No es apta para ser miembro de la facultad.”
“Es inaceptable que cuando en Harvard hay estudiantes que serían expulsados por plagio se permita a un miembro de la facultad que tiene casi 50 ejemplos de plagio en su escasísimo corpus de trabajo académico. Es absurdo y todo el mundo lo sabe. Harvard también lo sabe” escribió la republicana en una publicación citada por el New York Post.

La controversia también ha afectado a otros miembros de la administración de Harvard y algunos, como el becario visitante de química Frank Laukien, han exigido cambios en la junta, destacando a la millonaria dueña de hoteles de Chicago y miembro sénior de la Corporación de Harvard, Penny Pritzker. Laukien sugirió al mismo diario, que debería “compartir la responsabilidad y renunciar inmediatamente.”
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