
El ex director de la principal agencia antidrogas de Bolivia, Maximiliano Dávila, fue sentenciado en Estados Unidos a 25 años de prisión por conspirar para importar cocaína a ese país y proporcionar protección armada a redes de narcotráfico.
La condena, anunciada por el Departamento de Justicia estadounidense, se dictó tras haberse probado que el ex jefe policial utilizó su cargo para facilitar el envío de grandes cargamentos de droga a Nueva York.
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Dávila, de 62 años, fue hallado culpable de coordinar la producción, transporte y resguardo armado de más de una tonelada de cocaína mientras ejercía como director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia, según la Fiscalía estadounidense.

La sentencia fue resultado de un proceso judicial que incluyó la extradición de Dávila a Estados Unidos en diciembre de 2024, luego de ser entregado por el gobierno del entonces presidente boliviano Luis Arce.
Entre febrero y noviembre de 2019, Dávila y sus colaboradores aprovecharon sus conexiones políticas y policiales para asegurar el tránsito y la protección de cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense.
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El fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, afirmó que el acusado ejercía un poder extraordinario como principal funcionario antidroga de Bolivia y decidió abusar de ese poder para apoyar a narcotraficantes, facilitando el envío de grandes cantidades de cocaína a Nueva York.
El fallo contempla, además de la pena privativa de libertad, un periodo adicional de cinco años de libertad supervisada para Dávila.
La investigación que derivó en la condena de Dávila se desarrolló en un contexto regional marcado por el lanzamiento del pacto Escudo de las Américas, un acuerdo continental contra el crimen organizado suscrito a principios de marzo por el presidente estadounidense Donald Trump junto a varios mandatarios, entre ellos el boliviano Rodrigo Paz.
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Tras la firma del pacto, la policía boliviana realizó operativos que incluyeron la captura del uruguayo Sebastián Marset, considerado uno de los principales narcotraficantes buscados por la justicia internacional y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
Bajo este contexto, hoy también se conoció otra denuncia de corrupción que en este caso involucra a familiares de altas autoridades en Bolivia.
Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo mayor del expresidente boliviano Luis Arce, podría ser enviado a prisión preventiva este viernes, cuando la Fiscalía solicitará su detención por 180 días durante la audiencia de medidas cautelares.

Arce Mosqueira, de 33 años, enfrenta cargos de enriquecimiento ilícito, legitimación de ganancias ilícitas y daño económico al Estado.
Tras su arresto el miércoles, permanece en una celda policial en Santa Cruz de la Sierra mientras se decide su situación legal. La Unidad de Investigaciones Financieras identificó hasta ahora 18 inmuebles y 20 vehículos asociados a Arce Mosqueira, aunque las autoridades anticipan que la cifra podría aumentar conforme avancen las pesquisas, según lo señaló el viceministro de Transparencia, Yamil García.
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(Con información de AP y Europa Press)
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