
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, afirmó este viernes que la guerra en Ucrania volvió a Estados Unidos más atento para resolver cualquier “amenaza” de China, cuyo régimen no ha descartado recurrir a la fuerza para hacerse con el autogobierno de Taiwán.
“Nuestro apoyo a Ucrania no ha debilitado nuestra capacidad para enfrentar posibles amenazas de China o de cualquier otra parte. Las ha reforzado”, dijo Blinken en un discurso en Finlandia, nuevo miembro de la OTAN, y advirtió que la relación de Moscú con Beijing se ha vuelto “cada vez más unilateral”.
China expresó este viernes su “fuerte descontento” con respecto a la firma de un acuerdo comercial entre Washington y Taipéi que tiene como propósito “fortalecer y profundizar la relación económica y comercial entre los Estados Unidos y Taiwán”.
La portavoz de la Cancillería china Mao Ning describió el comportamiento estadounidense como “una grave violación del ‘principio de una sola China’” y del “compromiso estadounidense de mantener únicamente relaciones no oficiales con Taiwán”. Reiteró que China “se opone firmemente a cualquier forma de contactos oficiales” entre otros países y Taiwán, incluida “la negociación de cualquier acuerdo con connotaciones soberanas y carácter oficial”. Y consideró que Washington busca “aprovecharse de Taiwán” para “chuparle la sangre” bajo una “apariencia de cooperación comercial”.
La isla es uno de los mayores motivos de conflicto entre China y Estados Unidos, debido sobre todo a que Washington es el principal suministrador de armas de Taiwán y sería su mayor aliado militar en caso de un estallido bélico con China.

En Helsinki, el jefe de la diplomacia estadounidense también consideró que la guerra en Ucrania lanzada por el presidente Vladimir Putin es un “fracaso estratégico” que disminuye “de manera considerable el poderío militar, económico y diplomático de Rusia, así como su influencia, en los próximos años”.
“Si nos fijamos en las metas y objetivos estratégicos a largo plazo del presidente Putin, no cabe duda: Rusia está hoy significativamente peor que antes de la invasión”, añadió Blinken, y citó como ejemplo las pérdidas de Moscú en el campo de batalla y en los mercados europeos, así como la entrada de Finlandia en la OTAN. “El Kremlin solía afirmar que tenía el segundo ejército más fuerte del mundo, y muchos lo creían. Hoy, muchos ven al ejército ruso como el segundo más fuerte de Ucrania”, dijo.
Afirmó que Estados Unidos “da la bienvenida a cualquier iniciativa que ayude a sentar al presidente Vladimir Putin a la mesa para entablar una diplomacia significativa”, pero sólo si garantiza la integridad territorial de Ucrania. “Apoyaremos los esfuerzos -ya sean de Brasil, China o cualquier otra nación- si ayudan a encontrar un camino hacia una paz justa y duradera, coherente con los principios de la Carta de la ONU”, dijo.

Represalias por violaciones del tratado nuclear
Por otra parte, el Departamento de Estado de EEUU comunicó que la administración Biden está tomando represalias por la suspensión por parte de Rusia del tratado nuclear New START y anunció que está revocando los visados de los inspectores nucleares rusos, denegando las solicitudes pendientes para nuevos monitores y cancelando las autorizaciones estándar para que los aviones rusos entren en el espacio aéreo estadounidense.
Washington dijo que tomaba estas medidas y otras en respuesta a las “continuas violaciones” de Rusia del Nuevo START, el último tratado de control de armas que queda entre los dos países, que actualmente están en graves desacuerdos sobre la invasión rusa de Ucrania.
“Estados Unidos está comprometido con la aplicación plena y mutua del nuevo tratado START”, señala el comunicado. “En consonancia con ese compromiso, Estados Unidos ha adoptado contramedidas legales en respuesta a las continuas violaciones del nuevo tratado START por parte de la Federación Rusa”.
El Departamento dijo que la revocación de visados y la denegación de solicitudes, así como la decisión de EEUU de dejar de compartir con Rusia información sobre el estado o la ubicación de misiles y datos de telemetría sobre lanzamientos de prueba, eran compatibles con el derecho internacional debido a las acciones de Rusia.
No obstante, EEUU seguirá notificando a Rusia cuando realice lanzamientos de prueba, y añadió que estas medidas anunciadas eran reversibles siempre que Moscú volviera a cumplir el tratado.
Rusia suspendió su participación en el Nuevo START en febrero en una medida que Estados Unidos calificó de “legalmente inválida”. Inmediatamente después, Moscú redujo su adhesión al acuerdo.
Con información de AFP y AP
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