
Un nuevo edificio de condominios de lujo en Miami no es novedad a esta altura. Pero si se trata de un edificio que se va a construir sobre el último lote vacío que quedaba en una de las arterias principales de la ciudad, entonces todos prestan atención.
Desde siempre el sector financiero de la ciudad de Miami, el barrio conocido como Brickell por el nombre de su principal avenida, ha sido informalmente bautizado como “la Wall Street del sur”. Edificios altísimos con lujosas oficinas, mayormente ocupadas por exitosas empresas latinoamericanas que llegaban a Miami para conquistar los Estados Unidos.
Pero a partir de la pandemia, la situación cambió, y el resto del mundo (incluídos los estadounidenses de otras ciudades) parecen haber empezado a descubrir lo que los sudamericanos y centroamericanos supieron por décadas: que Miami era la ciudad para vivir y trabajar.
Por eso el barrio de Brickell se ha llenado de empresas de tecnología y finanzas afianzando terreno en la ciudad del sol, y de varias prestigiosas compañías internacionales que cambiaron el frío del norte por el calor de Miami (siendo quizás el caso más resonado la mudanza de Citadel, la principal empresa financiera del país de Chicago a Miami, donde ya invirtió 363 millones de dólares en una parcela de 2,5 acres en la que construirá sus oficinas).
Como es lógico con las oficinas y los nuevos puestos de trabajo, llega la necesidad de viviendas. Por eso desde hace ya más de una década el barrio de Brickell pasó de ser centro de oficinas a lugar de vivienda de profesionales y familias jóvenes.
Entre tanta construcción, en su mayoría de lujo, solo quedaba un terreno vacío sobre la avenida Brickell, ubicado a la altura 1870. Se trata de una pequeña porción de tierra de solo 17.500 pies cuadrados, que fue vendida esta semana por un valor de seis millones de dólares.

La compró un grupo de desarrolladores conocido como Menesse International, originarios de México, con mucha experiencia en desarrollos inmobiliarios en la Riviera Maya y en Argentina. Durante la pandemia, Menesse llegó a Miami abriendo oficinas en el barrio de Brickell, y su primer proyecto aquí fue la compra de un lote en el mismo barrio (sobre la calle nueve esquina avenida uno del sudoeste) por el que pagaron 23,5 millones de dólares, donde están construyendo una torre de 39 pisos que piensan inaugurar en 2026.
En este nuevo lote adquirido, que tiene gran valor simbólico, van a desarrollar 16 apartamentos de lujo, de unos 3 mil pies cuadrados cada uno, cuyo valor arrancará en los 3 millones de dólares. La propiedad quedará exactamente enfrente de la torre St Regis, uno de los proyecto más anticipafos en construcción en la ciudad.
No está claro aún cuándo planean tener culminado el proyecto.
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