El pueblo de cuento en Los Apeninos: menos de 300 habitantes y ciervos por la calle en el centro de Italia

El pequeño rincón del Parque Nacional de Abruzos, Lacio y Molise ofrece espacios naturales donde poder contemplar linces y lobos, mientras haces una ruta a caballo

Civitella Alfedena, Ph. Fiorenza67 CC BY-SA 4.0 (Abruzzo Turismo)
Civitella Alfedena, Ph. Fiorenza67 CC BY-SA 4.0 (Abruzzo Turismo)
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En el corazón de los Apeninos centrales, el Parque Nacional se extiende a lo largo de 50.000 hectáreas que abrazan 25 municipios entre Abruzos, Lacio y Molise. Desde su delimitación en 1923, este santuario natural se dedica a proteger una biodiversidad única y a evitar la desaparición de especies emblemáticas. El paisaje, marcado por cadenas montañosas, relieves kársticos y el curso del río Sangro, ofrece un refugio para animales como el oso pardo de los Apeninos —del que sobreviven apenas 40 ejemplares—, el águila real, el lobo itálico, el ciervo, la nutria y la rupicapra.

El territorio al completo invita a descubrir su vida silvestre que persiste año tras año entre sus valles y montañas inaccesibles. No obstante, enclavado en uno de sus acantilados, a la orilla sur del lago de Barrea, se inscribe el pueblo más pequeño y uno de los más encantadores del parque natural. Si das un paseo por sus calles, podrás cautivarte “por la armonía de su arquitectura de los siglos XVII y XVIII”, como indica Abruzzo Turismo, así como de algunos de los animales más representativos de los Apeninos: los ciervos, que se adentran en las calles.

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Así, Civitella Alfedena, con menos de 300 habitantes, resguarda un centro histórico intacto, donde calles estrechas, una torre del siglo XIV, la iglesia de San Nicolás y la iglesia-santuario de Santa Lucía evocan siglos de historia y tradiciones ligadas a la tierra, como se expresa en Italia.it. Pero también ofrece áreas en las que contemplar otros animales, como linces y lobos, y un entorno natural donde hacer excursiones a caballo.

Lago de Barrea con vista de Villetta Barrea y Civitella di Alfedena (Wikimedia Commons)
Lago de Barrea con vista de Civitella di Alfedena -a la izquierda- y Villetta Barrea -a la derecha- (Wikimedia Commons)

Senderos para toda la familia

Entre los parajes que rodean el pequeño pueblo destaca la Camosciara, un escenario natural compuesto por el monte Sterpidalto y el Balzo della Chiesa. Cualquiera que quiera descubrirlo podrá acudir a la cooperativa agrícola de ‘La Camosciara’ que organiza excursiones y actividades didácticas, y produce infusiones, grapas y miel a partir de plantas aromáticas cultivadas a 1.200 metros de altitud.

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A muy poca distancia, la iglesia y santuario de Santa Lucía se alza dominando la colina con vistas al valle del Sangro y al lago de Barrea, invitando a descubrir la espiritualidad y la historia del lugar. Y es que desde sus orillas se puede disfrutar de la avifauna; concretamente de garzas, martines pescadores y otras aves en su hábitat natural. Siguiendo los antiguos caminos de los pastores, desde Camosciara es posible recorrer un tramo del Pescasseroli Candela Tratturo (ruta I2). “Una tranquila caminata a través de claros, antaño cultivados, ahora pasto predilecto de elegantes ciervos, fáciles de avistar incluso a corta distancia. En el pueblo de Civitella, en el centro dedicado al Tratturo , es posible rememorar la historia de nuestro pasado”, se describe en la web de Camosciara.

Asimismo, el entorno también sorprende con otro sendero que lleva hasta el Anfiteatro de Camosciara, una impresionante formación natural de roca caliza y dolomías, a menudo comparada con las Dolomitas. Para llegar hasta él hay que hacer “na breve caminata a través del bosque de hayas”, que te llevará a los pies del monumento. Si continúas el camino, podrás llegar hasta la cascada de la Ninfa y de Tre Cannelle. Del mismo modo, el Museo del Lobo de los Apeninos permite conocer la ecología y la historia del lobo, mientras que el Área de Fauna Silvestre del Lince invita a comprender la vida de este felino esquivo. Cada rincón revela una convivencia armónica entre historia, naturaleza y tradiciones vivas.

El parque natural de España en el que puedes ver osos pardos en libertad: miradores en un impresionante paisaje entre montañas.

Cómo llegar a Civitella Alfedena

Para llegar a Civitella Alfedena en coche desde Roma, se puede tomar la autopista A24 en dirección a L’Aquila y continuar por la A25 hasta Pescina, siguiendo luego las señales hacia el Parque Nacional de los Abruzos. Quienes parten desde Nápoles deben tomar la autopista A1 hasta Cassino y continuar por la SS509 en dirección a Opi y Civitella Alfedena. La estación de tren más próxima es Castel di Sangro, que dispone de servicio de autobús hacia el pueblo, aunque las frecuencias son limitadas y conviene consultar los horarios antes de viajar.

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