Juan José Ebenezer, mecánico, explica la forma correcta de esperar en un semáforo sin dañar el embrague: “Así nos ahorramos dinero a largo plazo”

El creador de contenido en redes sociales explica cómo este hábito a la hora de conducir que puede acelerar el desgaste de la pieza

En las detenciones, CHS Racing Team aconseja seleccionar punto muerto en lugar de esperar con el embrague pisado.
El apoyo situado junto a los pedales está diseñado para descansar el pie izquierdo durante la marcha (DepositPhotos)
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“Esto en un coche manual en un semáforo es lo que no se puede hacer: quedarte en un semáforo esperando con la marcha metida y el embrague pisado”, asegura Juan José Ebenezer, mecánico y creador de contenido en redes sociales, en una publicación reciente en su perfil de Instagram, @juanjoseebenezer, donde acumula más de 376.000 seguidores.

Frente a esa costumbre, extendida entre muchos conductores de vehículos con cambio manual, el mecánico introduce una advertencia que apunta directamente al bolsillo: “¿Por qué? Porque así gastamos el disco de embrague, que está entre la caja de cambios y el motor”, explica.

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Mantener el embrague pisado en cada parada hace que la pieza se desgaste

El punto de partida de su explicación está en el funcionamiento de esa pieza, situada entre el motor y la caja de cambios, que se libera cada vez que el conductor pisa el pedal. Según Ebenezer, mantenerlo accionado durante una espera prolongada no lo desconecta del todo.

“Ese disco de embrague que fricciona cada vez que levantamos el pie, que tiene unos ferodos parecidos a las pastillas de freno, si nosotros lo dejamos pisado, no es que estemos desacoplándolo totalmente, sino que lo estamos dejando libre, suelto, pero tiene roce, tiene fricción”.

Esa fricción sostenida es, para el mecánico, la causa de un desgaste que, con el tiempo, se traduce en una avería costosa de solucionar: “Si nosotros no tratamos correctamente el embrague, va a acabar gastándose”, explica. De acuerdo con el Real Automóvil Club de España, la sustitución del kit de embrague —compuesto por el disco de embrague, el plato de presión y el collarín— tiene un coste aproximado de 700 euros cuando la avería se limita a estos elementos.

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Ese presupuesto puede aumentar si, una vez desmontada la caja de cambios (un paso necesario para revisar el estado del embrague), se detecta una holgura excesiva en el volante de inercia. En ese caso, la reparación suma otros 700 euros al presupuesto inicial. El gasto total, con la mano de obra incluida, rondará los 1.400 euros, aunque la cifra varía según el talle.

Un pie con una bota de color marrón claro se aproxima a dos pedales oscuros, con un efecto de movimiento que los rodea
Un pie calzado con una bota de montaña se prepara para presionar los pedales de freno y embrague de un automóvil. (Foto: Ford)

“Cuando llegues a un semáforo, y échame cuenta que esto lo vas a agradecer porque te vas a ahorrar dinero, lo que tienes que hacer es pisar el embrague con el freno, para, estaciona”, explica. “Cuando esté ya el coche parado, con el freno pisado, sacas la marcha, lo pones en punto muerto y levantas el pie del embrague. Fin”.

El mecánico traslada la misma recomendación a los atascos, donde los coches avanzan unos metros y vuelven a detenerse de forma continua. “Si tienes que meter, avanzas en un atasco y lo vuelves a poner en punto muerto, hazlo quinientas veces, pero no te esperes friccionando, esperando con el embrague pisado y la marcha metida”, señala. Y reconoce que la costumbre que recomienda evitar suele resultar más cómoda para el conductor, aunque insiste en que ese confort tiene un precio: “Aunque sea más cómodo, si el embrague está blando es peor”.

Esa factura, apunta Ebenezer, suele descubrirse tarde, cuando llega el momento de sustituir la pieza. “Y eso con los kilómetros, cuando te toca cambiarlo, te enteras bien porque suelen ser muy caros”, advierte. El mecánico añade un matiz sobre los sistemas más sensibles a este desgaste: “Y más si es bimasa, etcétera”, en referencia al volante bimasa, un componente que en algunos modelos va asociado al conjunto del embrague y que encarece especialmente la reparación.

La recomendación final resume el gesto que propone repetir en cada parada: “Así que, por favor, cada vez que llegues a un semáforo, puntito muerto. Ahora sí, puntito muerto y sacamos el pie del embrague. Y así nos ahorraremos dinero a largo plazo”, concluye Ebenezer.

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