Lista de espera del Imserso para balnearios: dónde están los destinos de aguas termales que merecen la pena

Un entorno pirenaico a más de 1.600 metros y restos romanos en funcionamiento, entre otros, definen algunas de las ubicaciones más atractivas del programa de viajes

Turismo en invienro
Lago termal de Alhama, Aragón. (Adobe Stock)
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Todavía hay tiempo para apuntarse. La lista de espera del Programa de Termalismo del Imserso permanece abierta hasta el 31 de octubre, según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 29 de octubre de 2025. Quienes se quedaron sin plaza el año pasado están a tiempo de disfrutar de un programa termal exquisito. Desde un lago termal con más de 2.000 metros cuadrados a vivir una experiencia cercana a los baños romanos en Badajoz. El programa del estado ofrece una oportunidad a los más mayores de viajar en el territorio nacional y descubrir nuevas experiencias. Otoño también es una buena estación para viajar, no todo tiene que quedar para el verano.

Antes de rellenar el formulario y marcar preferencias, conviene pararse a pensar. No todos los balnearios del programa ofrecen lo mismo, y elegir bien el orden de las opciones puede marcar la diferencia entre pasar cinco días en un entorno que enamora o en uno que simplemente cumple. Altitud, paisaje y tipo de aguas varían mucho de una provincia a otra, y esos matices son los que terminan pesando en la decisión de miles de solicitantes cada año.

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Los destinos más destacados de balnearios para el Imserso

Existen más destinos de aguas termales en el programa de viajes para pensionistas pero entre tantas opciones, esta es una selección de algunos que destacan por su localización o lo que ofrecen.

Un lago termal natural en pleno corazón de Aragón

Alhama de Aragón, en Zaragoza (Turismo de Calatayud).
Alhama de Aragón, en Zaragoza (Turismo de Calatayud).

En Alhama de Aragón, provincia de Zaragoza, se encuentra uno de los destinos más singulares de todo el catálogo: Termas Pallarés. Lo que distingue a este balneario es su lago termal natural, una lámina de agua de más de 2.000 metros cuadrados que resulta poco frecuente en este tipo de instalaciones. Para quienes buscan algo distinto al circuito clásico de piscina cubierta, este rincón aragonés ofrece una experiencia que combina el tratamiento médico con un paisaje casi de postal.

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Aguas termales a más de 1.600 metros de altitud

Balneario de Panticosa, en Huesca (Turismo de Aragón).
Balneario de Panticosa, en Huesca (Turismo de Aragón).

Quien prefiera la montaña por encima de todo tiene en Panticosa una opción difícil de igualar. Situado en pleno Pirineo oscense, a más de 1.600 metros de altitud, este balneario rodea el tratamiento termal de un entorno de alta cordillera que pocos destinos del programa pueden ofrecer. El contraste entre el calor de las aguas y el frescor del paisaje pirenaico es, para muchos usuarios, el principal atractivo de esta estancia.

Vestigios romanos que siguen en uso en Extremadura

Balneario de Alange, en Badajoz
Balneario de Alange, en Badajoz

En Badajoz, el balneario de Alange propone otra manera de vivir el termalismo, con un valor añadido histórico. Sus instalaciones incluyen un conjunto de origen romano que continúa en funcionamiento dentro del propio establecimiento, así que los usuarios se bañan literalmente entre restos de una tradición termal que se remonta a hace siglos. Esta combinación de historia y tratamiento terapéutico es lo que convierte a Alange en una de las paradas más buscadas del programa.

Cómo funciona la solicitud de plaza

El sistema del Imserso permite indicar varios balnearios por orden de preferencia, aunque la asignación final depende exclusivamente de la disponibilidad y queda en manos del organismo. Las estancias tienen una duración de diez días y nueve noches, e incluyen pensión completa, alojamiento en habitación doble compartida, reconocimiento médico a la llegada y seguimiento del tratamiento durante toda la estadía. El desplazamiento hasta el establecimiento corre por cuenta del beneficiario, que además debe presentar previamente un informe médico que justifique la indicación terapéutica.

Para acceder a una de estas plazas hay que cumplir alguno de los siguientes requisitos: ser pensionista de jubilación, pensionista de viudedad con 55 años o más, pensionista por otros conceptos, perceptor de subsidio de desempleo con 60 años cumplidos, o bien estar asegurado o ser beneficiario de la Seguridad Social con 65 años o más, según figura en la web oficial del Imserso.

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