
A menos de una hora de Milán se esconde uno de los tesoros menos conocidos del norte de Italia: el Sacro Monte di Varese. El pueblo de Varese, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003, sorprende por su fusión entre paisaje, arquitectura e historia. Su ubicación en la ladera de una montaña ofrece una experiencia única para quienes buscan una escapada cultural y natural fuera de las rutas más transitadas.
El atractivo central del Sacro Monte de Varese es su impresionante conjunto de 14 capillas históricas, que van a lo largo de aproximadamente 2 kilómetros por la pendiente del Monte Velate. Este recorrido, conocido como la Ruta de las Capillas, invita a caminar entre la naturaleza mientras se disfruta de vistas espectaculares sobre el Lago Mayor, el Lago de Lugano y la llanura lombarda.
PUBLICIDAD
Más allá de su valor paisajístico, el pueblo esconde auténticas joyas artísticas y arquitectónicas. En pleno corazón del Parque Regional Campo dei Fiori, el Sacro Monte integra lugares de culto de acceso abierto, como la Casa Pogliaghi. Esta mansión-museo alberga la colección personal de Lodovico Pogliaghi, el artista responsable de la puerta principal de la Catedral de Milán, y exhibe piezas que van desde el arte etrusco hasta el grecorromano. El recorrido cultural se completa con la Cripta del Santuario, donde restos de un oratorio funerario de los siglos VIII y IX hablan de la profunda historia del lugar.
La ruta entre las 14 capillas históricas
El recorrido por las 14 capillas es la actividad más emblemática del Sacro Monte di Varese. Cada una de estas construcciones barrocas, distribuidas a lo largo de la Via Sacra, narra a través de frescos y esculturas episodios clave de la vida de la Virgen María. El paseo se adapta a todos los públicos y permite disfrutar de una caminata tranquila en plena naturaleza, con bancos y miradores estratégicos para contemplar el paisaje.
PUBLICIDAD
Desde ahí, la vista panorámica sobre los lagos y las montañas cercanas es uno de los secretos mejor guardados de la región. Además, quienes lo prefieran pueden evitar la subida a pie utilizando el funicular, con un coste de 3,20 euros ida y vuelta, lo que facilita el acceso a visitantes de todas las edades y condiciones físicas.
Palacio, museos y jardines barrocos
El pueblo, además de la ruta por las capillas, amplía la oferta cultural con propuestas que merecen una visita. Destacan el Palacio y los Jardines Estensi, una antigua residencia ducal barroca, rodeada de fuentes, esculturas y parterres cuidados al detalle. El paseo por estos jardines es gratuito y ofrece un ambiente relajado ideal para familias o parejas.
PUBLICIDAD

Otra parada imprescindible es la Villa Panza, una mansión del siglo XIX reconvertida en museo de arte contemporáneo, donde se pueden admirar obras de artistas internacionales en un entorno de gran valor histórico. Para quienes buscan una experiencia diferente, la Casa Cardinale Ildefonso Schuster organiza conciertos a la luz de las velas, sumando un toque mágico a la visita y permitiendo culminar el día con música al aire libre en un entorno único.
Llegar al Sacro Monte di Varese desde Milán es sencillo: el tren directo tarda aproximadamente una hora y cuesta unos cinco euros, mientras que el trayecto en coche por la autopista A8 dura sobre los 50 minutos. Esta accesibilidad convierte al lugar en una alternativa perfecta para una excursión de un día, combinando cultura, naturaleza e historia en un destino aún poco explorado por el turismo masivo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Los estadios de fútbol más originales del mundo: desde imitar a un volcán en México a estar flotando en medio de un archipiélago en Noruega
Algunos se integran con la naturaleza, otros desafían la ingeniería o reflejan la cultura local en cada detalle

El castillo medieval de Italia a 1.500 metros de altitud: un paraíso de película entre las nubes que un terremoto casi destruyó y Hollywood recuperó
Rocca Calascio es una de las fortificaciones construidas a mayor altitud en toda Europa y ha sido escenario de filmes como ‘El nombre de la rosa’

La “Selva Negra de España”: un paisaje que conecta 43 pueblos entre cascadas, rutas de senderismo y bosques de cuento
El destino perfecto para el verano en medio de la naturaleza y sin aglomeraciones ni turismo masivo

La preciosa ciudad vasca en la que creció Oyarzabal: está rodeada por la naturaleza y destaca por sus edificios históricos
Una ciudad del norte de España que se caracteriza por su pasado industrial y su gran oferta gastronómica

Así es el pueblo donde creció Pedri: arquitectura tradicional canaria, un casco histórico impresionante y uno de los pocos municipios de Tenerife sin costa
Su construcción urbana comenzó a principios del siglo XVI en la llanura de El Llano, entre el barranco de Las Tapias y el de las Ceras



