Los 5 carnavales más raros y divertidos de España, según National Geographic

España es uno de los destinos más importantes a nivel internacional para disfrutar de estas fiestas

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Andy Morales (Andy y Lucas)
Andy Morales (Andy y Lucas) en el Carnaval de Cádiz 2026 (EFE).

Los carnavales son una de las festividades más esperadas por los amantes de los disfraces. En países como Brasil, Colombia o Italia, esta cita supone además un importante motor económico gracias al turismo y la actividad cultural, un impacto que también se refleja cada año en distintas ciudades de España.

De hecho, los carnavales españoles tienen un peso cada vez mayor a nivel internacional. Medios tan prestigiosos como National Geographic han destacado cuáles son los mejores carnavales de España, poniendo en valor su tradición, su creatividad y el ambiente que se vive.

Carnaval de Cádiz

Es famoso por su ingenio, humor y crítica social. Sus chirigotas, comparsas y coros llenan las calles de la ciudad andaluza con letras cargadas de ironía y sátira política, convirtiendo cada actuación en un espectáculo donde la risa y la creatividad son protagonistas.

Durante los días de carnaval, el bullicio se traslada a la calle, y visitantes de toda España y el mundo se mezclan con los gaditanos para disfrutar de esta explosión de cultura y alegría, que ha sido declarada de interés turístico internacional.

La guía definitiva para no
La guía definitiva para no perderse nada del carnaval de Cádiz. (Web de Turismo de Cádiz)

Carnaval de Verín (Ourense)

El Entroido de Verín es uno de los carnavales más antiguos y singulares de Galicia, y de los más curiosos de Europa. Su rasgo más característico son los cigarrones: hombres que visten ropas llamativas y portan grandes cencerros que repican con fuerza mientras recorren las calles, acompañados de máscaras de madera con amplias sonrisas y mitras decoradas.

Cigarrones en los carnavales de
Cigarrones en los carnavales de Verín. (Wikipedia)

La figura del cigarrón es un símbolo que se transmite de generación en generación y es la figura más representativa de la tradición local. La combinación de música, danzas y rituales antiguos hace de este carnaval un espectáculo único.

Carnaval de Pontevedra

En Pontevedra, la figura del loro Ravachol marca el corazón de las celebraciones. Basado en un loro real que pertenecía a un farmacéutico de la ciudad, el personaje se convirtió en símbolo de sátira y humor durante los carnavales.

La recreación de su entierro, donde todos los habitantes visten de luto riguroso, es uno de los momentos más esperados y emblemáticos de la fiesta. Además de este acto central, el carnaval incluye desfiles, música y representaciones teatrales callejeras que reflejan el ingenio y la creatividad de la ciudad.

Receta de retorcidos de Carnaval, un postre tradicional de las montañas de León para celebrar esta fiesta.

Carnaval de Santa Cruz de Tenerife

Este carnaval canario destaca por su espectáculo visual y la espectacularidad de sus desfiles. Con comparsas llenas de plumas, lentejuelas y purpurina, Santa Cruz de Tenerife ofrece una combinación de tradición y creatividad contemporánea.

Entre los actos más emblemáticos se encuentra la elección de la Reina del Carnaval, un evento que atrae a miles de espectadores, y los desfiles de carrozas que recorren las principales calles de la ciudad. La música y la danza se mezclan con un espíritu festivo que convierte a Tenerife en uno de los destinos más coloridos de España durante el carnaval.

Reina del carnaval 2020. (Europa
Reina del carnaval 2020. (Europa Press)

Carnaval de Lantz (Navarra)

En el pequeño pueblo navarro de Lantz, situado a unos 25 km de Pamplona, el carnaval tiene un carácter profundamente tradicional y simbólico que va más allá de la fiesta y los disfraces. Cada año, durante los días previos al miércoles de Ceniza, especialmente el martes de Carnaval, los vecinos recrean la legendaria captura, juicio y muerte del bandido Miel Otxin, una figura que encarna los malos espíritus o los peligros de antaño.

La historia se desarrolla en torno a un gran muñeco de más de tres metros de altura, hecho de paja y madera y decorado con ropa llamativa y un sombrero vistoso, que representa a Miel Otxin.