
El otoño ha traído consigo caos e incertidumbre a los aeropuertos europeos, especialmente tras el inicio de la huelga indefinida del personal de tierra de Ryanair en España y la amenaza de paros por parte de los controladores aéreos franceses. A estos conflictos laborales se suman constantes averías técnicas y fenómenos meteorológicos adversos que siguen complicando la operativa en grandes infraestructuras como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat. En este contexto de retrasos, desvíos y cancelaciones, muchos pasajeros desconocen los derechos que les asisten frente a las aerolíneas, derechos que en todo caso están amparados por la normativa europea.
Desde Flightright, plataforma especializada en la defensa de los pasajeros, se recuerda que el Reglamento (CE) 261/2004 establece obligaciones muy claras para las compañías aéreas, incluso en situaciones que pudieran considerarse excepcionales. Lucía Cegarra, experta legal de la entidad, advierte: “La asistencia es un derecho básico reconocido por la normativa europea y debe ser respetado en cualquier circunstancia”. Es por ello que la compañía explican 5 escenarios habituales en los que las compañías deben responder ante el cliente, aunque no siempre lo reconozcan de forma inmediata.
PUBLICIDAD
Cuando una huelga deja el vuelo en tierra

No todas las huelgas son iguales. Si el paro afecta al personal de la propia aerolínea, el pasajero puede tener derecho a una compensación económica de hasta 600 euros por cancelación o retraso superior a tres horas. En cambio, si la huelga es externa, como la del personal del aeropuerto o los controladores, puede considerarse “circunstancia extraordinaria”, pero la compañía sigue obligada a prestar asistencia: comidas, alojamiento y transporte entre el hotel y el aeropuerto cuando sea necesario. “Aunque la causa sea ajena a la aerolínea, el viajero nunca debe quedarse desatendido. La asistencia es un derecho básico reconocido por la normativa europea”, recuerda Cegarra.
Si el vuelo aterriza en otro aeropuerto
Cuando un vuelo aterriza en un aeropuerto distinto al previsto, la aerolínea debe organizar y asumir el coste del transporte hasta el destino original o hasta otro punto cercano acordado con el pasajero. Si no ofrece esta alternativa en un tiempo razonable, el viajero puede organizar su propio traslado y reclamar después el reembolso, siempre que conserve pruebas (facturas, fotos o mensajes de la compañía).
PUBLICIDAD
Una reciente sentencia del Juzgado de Primera Instancia n.º 9 de Arganda del Rey (Madrid) reafirma este principio: incluso si el desvío se produce por causas operativas o de fuerza mayor, la aerolínea sigue siendo responsable de garantizar la llegada del pasajero a su destino final.
Equipaje perdido o retenido: la compañía también responde

Si las maletas no llegan al destino, el pasajero debe rellenar un PIR (Property Irregularity Report) antes de abandonar el aeropuerto. La aerolínea es responsable de localizar y entregar el equipaje en la dirección del pasajero, según el Convenio de Montreal, y debe cubrir los gastos razonables derivados del retraso (como ropa o artículos básicos), siempre que se presenten los justificantes correspondientes. “Muchos pasajeros desconocen que no tienen por qué desplazarse a otro aeropuerto a recoger su equipaje; es la compañía la que debe hacerse cargo de la entrega o reembolsar los gastos ocasionados”, advierte la experta legal de Flightright.
PUBLICIDAD
Retrasos prolongados: derecho a asistencia inmediata
A partir de dos horas de retraso, dependiendo de la distancia del vuelo, el pasajero tiene derecho a recibir bebidas, comida y dos comunicaciones gratuitas. Si el vuelo se retrasa hasta el día siguiente, la aerolínea debe ofrecer alojamiento y transporte entre el hotel y el aeropuerto. Estos derechos se mantienen incluso si la causa del retraso es una circunstancia extraordinaria, como una tormenta o una huelga ajena a la compañía.
Conexiones perdidas por retrasos de vuelos anteriores
Cuando un retraso en un primer vuelo provoca la pérdida de una conexión posterior, la aerolínea está obligada a ofrecer asistencia y a reubicar a los pasajeros en el siguiente vuelo disponible hacia su destino final, independientemente de que el retraso se haya producido por causas extraordinarias o no. Sin embargo, esta obligación solo se aplica a las compañías aéreas si los pasajeros tienen una reserva única para los vuelos.
PUBLICIDAD
Tal y como expone el TJUE en su sentencia de 6 de octubre de 2022 (C-436/21), por lo general se considera que existe una reserva única cuando los pasajeros reservan, por ejemplo, en una agencia de viajes o directamente con la aerolínea, y la factura de los vuelos muestra un importe total y se emite un billete único. Además, si la nueva conexión implica costes adicionales (traslados, alojamiento, comidas), la compañía debe cubrir gastos razonables derivados del retraso.
Este escenario suele ser poco conocido, y muchos pasajeros creen que la responsabilidad recae sobre ellos, especialmente en rutas con escalas cortas o combinaciones de vuelos con diferentes compañías. No obstante, es necesario tener en cuenta que la obligación de asistencia y reembolso solo se aplica si existe una reserva única. Si las confirmaciones de reserva muestran números PNR diferentes, precios individuales o indican que no hay transferencia de equipaje “en tránsito”, esto podría indicar que no existe una reserva única.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La catedral sin techo de Mallorca: una obra modernista del ayudante de Gaudí que es clave para la cultura de la isla
El nacimiento de la Iglesia Nueva se remonta a los años en que Joan Rubió i Bellver desembarcó después de colaborar en la Sagrada Familia

Los siete castillos de España que tienes que visitar una vez en la vida: desde Ponferrada hasta Manzanares el Real
Estos lugares tienen algo especial y también en común y abarcan diferentes estilos arquitectónicos que son atractivos turísticos

La ciudad medieval que es perfecta para recorrer a pie este verano: historia y gastronomía entre unas murallas del siglo XI
Este destino ofrece a los viajeros la posibilidad de recorrer su centro histórico y sus monumentos lejos de la masificación de los destinos de playa

El pueblo de Italia con dos habitantes y 3.000 libros: una iniciativa para impulsar la cultura en la región
La historia de Tagliata muestra cómo la cultura puede reactivar el tejido social de las pequeñas localidades

La piscina de agua salada más grande de Barcelona: una isla para aves marinas y un futuro chiringuito libre de humo y alcohol
En la zona se ha llevado a cabo un plan de mejoras con una inversión de 2,12 millones de euros




