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El exdirector del CNI, Jorge Dezcallar, duda que la llegada de migrantes a Ceuta pasara desapercibida para la inteligencia: “Me extrañaría muchísimo, son los que mejor conocen el Magreb”

A Jorge Dezcallar, exembajador y exdirector del Centro Nacional de Inteligencia, le “extrañaría muchísimo” que los servicios de inteligencia españoles no hubiesen detectado con antelación la llegada masiva de migrantes procedentes de Marruecos que se produjo en Ceuta la semana pasada.

El exdirector del CNI, sobre la crisis en Ceuta: “50.000 personas al otro lado de la frontera no se mueven sin que el CNI se dé cuenta” (ÁNGEL DE ANTONIO. VÍA EUROPAPRESS)
El exdirector del CNI, sobre la crisis en Ceuta: “50.000 personas al otro lado de la frontera no se mueven sin que el CNI se dé cuenta” (ÁNGEL DE ANTONIO. VÍA EUROPAPRESS)
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A Jorge Dezcallar, exembajador y exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), le “extrañaría muchísimo” que los servicios de inteligencia españoles no hubiesen detectado con antelación la llegada masiva de migrantes procedentes de Marruecos que se produjo en Ceuta la semana pasada.

En declaraciones a RTVE, quien fuera director del CNI entre el 2001 y el 2004 ha afirmado que “50.000 personas al otro lado de la frontera no se mueven sin que el CNI se de cuenta”. Mucho menos desde Marruecos, un país que, según Dezcallar, la inteligencia española conoce profundamente: “Si hay un país al que el CNI conoce bien es Marruecos”, dijo, añadiendo que el Centro español es el que “mejor conoce el Magreb”. Y Marruecos, según expresó, utiliza la migración como herramienta de “guerra híbrida” en función “de sus conveniencias de política interna”.

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Considera que tuvo que haber “negligencia o, al menos, falta de interéspor parte de las autoridades marroquíes para impedir la entrada de miles de personas entre el jueves y el viernes pasado en la ciudad autónoma. No puede entenderse únicamente como una crisis migratoria, sino que es “mucho más serio: es una crisis que afecta a la soberanía y a la integridad territorial” españolas.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, responsabiliza a las mafias que trafican con seres humanos por la crisis en Ceuta y recalca que Marruecos "no es ninguna amenaza", sino un "socio absolutamente fiable".

El CNI asegura que alertó a Interior sobre el riesgo en Ceuta, Interior lo niega

Las declaraciones de Jorge Dezcallar llegan en medio de una sucesión de informaciones contradictorias respecto a lo que sabía o no el Gobierno sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta antes de que se produjese. Mientras que fuentes del CNI citadas por la Cadena SER en una información publicada este lunes aseguran que la inteligencia española avisó en varias ocasiones al Ministerio del Interior sobre la posibilidad de un incidente de grandes dimensiones, el equipo de Fernando Grande-Marlaska lo niega con rotundidad.

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Consultada sobre el papel de los servicios de inteligencia, la ministra de Defensa, Margarita Robles, evitó concretar si existieron alertas previas y prefirió poner en valor la labor realizada por el CNI, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y los servicios de información de la Policía Nacional y la Guardia Civil, de quienes destacó que llevan a cabo “un trabajo excepcional”.

El papel de Marruecos también es objeto de debate. El Ejecutivo español, en su mayoría, insiste en que la responsabilidad recae en supuestas mafias de tráfico de personas que, a través de bulos en redes sociales y aprovechando la reciente jurisprudencia sobre devoluciones en caliente en el mar, alentaron a miles de personas a cruzar la frontera. Queda por aclarar cómo se habrían beneficiado estas mafias de todo aquello.

Un resumen cronológico de la crisis migratoria que sacudió la ciudad española de Ceuta, mostrando la llegada masiva de migrantes desde Marruecos, la declaración de emergencia nacional, el despliegue del ejército y las medidas adoptadas por el Gobierno.

Tanto el ministro del Interior como el presidente Pedro Sánchez han valorado positivamente la colaboración del país vecino durante la gestión de la crisis y han evitado atribuirle ninguna responsabilidad directa. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, considera Marruecos “un socio fiable” y ha subrayado que “desde el primer momento” ofreció cooperación para tratar de frenar el flujo migratorio; si bien tanto a la izquierda como a la derecha del PSOE sí se ha señalado al país vecino.

Por otro lado, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha pedido a Marruecos que investigue “hasta el final” lo ocurrido. “Quien haya estado detrás de esto, las mafias o quien lo haya consentido o tolerado, tendrá que asumir responsabilidades”, declaró. Robles se refirió también al uso de menores y otras personas, “echándoles a la muerte”, mediante engaños, y reclamó que se aclare quién estuvo detrás de los movimientos organizados a través de redes sociales.

La gestión de la crisis ha tenido también repercusiones dentro del propio Gobierno. Una funcionaria del Departamento de Seguridad Nacional fue cesada por “pérdida de confianza” tras publicar en la web del organismo un informe que cifraba en unas 49.000 las personas que habían entrado en Ceuta. El documento fue retirado, ya que el Ejecutivo insistió en que no se trataba de una estimación oficial. Horas después, el Ministerio del Interior elevó el dato a unas 50.000 entradas, una cifra que sería posteriormente revisada al alza.

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