
Muy cerca de la frontera con España, Braga se alza como una de las ciudades más impresionantes de Portugal. Es una de las más antigua de Portugal, pues bajo el nombre de Bracara Augusta en honor al emperador Augusto, se fundó hace más de 2.000 años. Así, durante esta época constituye un punto importante, ya que se convirtió en sede administrativa del Imperio y, por lo tanto, en una de las principales vías romanas de la Península Ibérica. De hecho, años después, el emperador Caracalla la instauró como la capital de la provincia de Gallaecia, la actual Galicia.
Por todo ello es conocida como la ‘Roma portuguesa’, pues cuenta con un amplio conjunto de restos romanos. Pero esto no es todo, pues junto a su legado imperial, la ciudad cuenta con un rico patrimonio monumental. Sus calles descubren una gran variedad de monumentos donde destaca uno en especial: el santuario de Bom Jesus do Monte. Se trata de un espectacular templo con cientos de años de historia que se sitúa en lo alto de una colina, siendo uno de los puntos más altos de Braga. Esto brinda una increíble panorámica de la ciudad, que junto con su preciosa escalinata y su estilo neoclásico hacen del santuario un emblema en la ciudad.
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Un lugar sagrado

La colina donde se asienta el santuario de Bom Jesus do Monte ha sido históricamente un lugar sagrado y de culto tanto para los portugueses como para cualquier peregrino que se acercaba por la zona. Es por ello, que ya en el siglo XIV existió una pequeña capilla en lo alto del monte. Sin embargo, debido a la gran afluencia de fieles y devotos, esta construcción sufrió numerosas remodelaciones y ampliaciones con el paso de los siglos.
No sería hasta el 1 de junio de 1874, coincidiendo con la tradicional festividad y romería del Espíritu Santo, cuando se puso la primera piedra del santuario que se puede contemplar hoy en día. Su construcción estuvo a cargo del arquitecto Carlos Amarante, figura de confianza en la corte del arzobispo de Braga, Dom Gaspar de Bragança. Amarante eligió una arquitectura basada en el estilo neoclásico con inspiración italiana, aunque también cuenta con trazados barrocos.
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De este modo, el viajero queda asombrado con cada detalle y muro que conforma este templo. En su interior, sobrio y de gran amplitud, destacan las pinturas del siglo XVIII de Pedro Alexandrino y la talla del Señor de los Pasos, situada en el altar mayor. También se ubica el Museo de la cofradía, cuyo patrimonio está constituido por piezas de arte sacra y la Biblioteca, creada en 1918.
Escaleras al cielo

Lo cierto es que el emblema del santuario de Bom Jesus do Monte es su monumental escalinata. Estas escaleras son mucho más que un simple acceso hasta la iglesia situada en la cima de la colina. Este impresionante conjunto escalonado se concibió como un auténtico símbolo espiritual, capaz de transformar el recorrido del visitante en una experiencia de profundo significado.
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El ascenso por las escaleras de Bom Jesus do Monte reproduce el Vía Crucis, a través de diversas capillas que muestran, mediante esculturas, diferentes escenas de la Pasión de Cristo. De este modo, cada tramo constituye una invitación a la reflexión y el recogimiento, al tiempo que el viajero va superando los distintos peldaños. El conjunto está formado por 17 rellanos decorados con un total de cinco fuentes, cada una representando uno de los cinco sentidos. Este simbolismo no es arbitrario: los sentidos aluden a la parte terrenal, de modo que quien asciende va dejando atrás ese plano material, paso a paso, hasta llegar a la iglesia, que simboliza el ámbito espiritual.
En la parte final de la escalera, el recorrido se consagra a tres virtudes teologales: Caridad, Fe y Esperanza. Estas también cuentan con su propia fuente, subrayando la idea de purificación necesaria antes de acceder al templo de Dios. Así, las fuentes y los peldaños no solo embellecen el camino, sino que invitan al visitante y al peregrino a realizar un viaje interior, preparando cuerpo y espíritu para la llegada al santuario.
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Pero las escaleras no es el único acceso al santuario de Bom Jesus do Monte. Existe también la posibilidad de hacerlo en coche con el parking habilitado o a través de un funicular. Este fue el primero que se instaló en Portugal en el año 1882, trabajando aun con un sistema de agua para vencer un desnivel de 300 metros en 3 minutos.
Cómo visitarlo: horario y precios

El Santuario del Buen Jesús del Monte ofrece a los visitantes la posibilidad de disfrutar de su impresionante conjunto arquitectónico y paisajístico sin coste alguno, ya que la entrada a la basílica es gratuita durante todo el año. Para aquellos que prefieran evitar el ascenso por las emblemáticas escaleras, el histórico elevador está disponible con un precio de 1,50 euros por trayecto o 2,50 euros si se adquieren dos viajes.
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En cuanto a los horarios para 2025, el elevador opera todos los días, con un horario de 09:00 a 20:00 horas en verano y de 09:00 a 19:00 horas en invierno. Por su parte, la basílica también permanece abierta diariamente, permitiendo las visitas de 08:00 a 19:00 horas durante el verano y de 09:00 a 18:00 horas en la temporada de invierno. Esta accesibilidad facilita que tanto peregrinos como turistas disfruten plenamente de uno de los lugares más emblemáticos de Braga.
Cómo llegar
Braga se encuentra a menos de una hora de la frontera con España. Así, desde Tuy, el viaje tiene una duración de alrededor de 50 minutos por la carretera A-3. Por su parte, desde Vigo el trayecto tiene una duración de alrededor de 1 hora y 15 minutos por la misma vía.
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