

El Garrobo, un pequeño pueblo sevillano situado en las estribaciones de Sierra Morena, se ha dado a conocer por ser un lugar de paso en la Vía de la Plata. Fue fundado en el siglo XVI, formando parte del Reino de Sevilla. Durante la Guerra de la Independencia, la población se opuso con firmeza a las tropas francesas, lo que resultó en la destrucción del pueblo. Tras este episodio, la localidad quedó bajo la jurisdicción de El Castillo de las Guardas hasta obtener su independencia en tiempos más recientes. Así pues, a día de hoy es un destino habitual para los aficionados a la caza mayor y para los amantes del senderismo.
Marcado por la historia y la tradición, este municipio mantiene su carácter rural gracias a una economía basada en el sector primario. Este hecho condiciona su fisionomía, reconocida por unos paisajes presididos por olivares y dehesas, donde se cría el cerdo ibérico y pastan los toros bravos.
Entre su patrimonio, destaca la Iglesia de la Concepción, un templo del siglo XV de estilo mudéjar. En su interior se conserva una imagen tallada en madera de San Sebastián. Además, el templo alberga a la patrona del municipio, Nuestra Señora de la Estrella, siendo un punto de referencia religioso y cultural para los habitantes de El Garrobo.

Senderismo en El Garrobo
Ubicado en un entorno natural privilegiado, El Garrobo ofrece diversas rutas que permiten explorar su entorno natural, caracterizado por paisajes de dehesas, olivares y montañas. Además, las diversas rutas que dispone permiten explotar desde dentro las entrañas de su riqueza paisajística.
El Camino de los Camellos es una de las rutas más conocidas. El visitante caminará a través de trayecto utilizado para el transporte de mercancías. Otra opción es la Ruta de las Coladas, que atraviesa praderas y bosques, brindando vistas panorámicas y la posibilidad de observar la fauna autóctona.
Además, las oportunidades naturistas no se acaban en el municipio. El Manantial de Fuente Abades, ubicado a unos 3 kilómetros al noroeste de El Garrobo, en la Nacional 433 en dirección a Aracena, es un punto emblemático de la zona. A solo 3 kilómetros, en la N-630, se encuentra la Venta del Alto, un clásico lugar de parada en la Ruta de la Plata. Este sitio, que ha servido desde la antigüedad como descanso de caballerizas, es famoso por la captura del bandolero sevillano Diego Corrientes. Por último, El río Guadiamar, a 4 kilómetros al oeste por la carretera de Aracena, destaca por su salto de agua conocido como “Salto del Lobo”, con una caída de unos 20 metros.
Cómo llegar
Quienes quieran visitar este pueblo e inicien el viaje en Sevilla, deberán salir del centro de la ciudad tomando la carretera SE-30, en dirección norte hasta llega a la A-66. Una vez aquí, habrá que seguir por estar carretera en dirección a Mérida o Aracena.
Tras unos 20-25 kilómetros se tomará la salida 782 a la carretera SE-5201, donde se hará un recorrido de ocho kilómetros hasta llegar al Garrobo. El trayecto tiene una duración aproximada de 40 minutos.
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