
Más allá de la gran ciudad, la Comunidad de Madrid cuenta con un patrimonio natural que guarda un montón de secretos. Este permite desconectar del ajetreo y el estrés de la gran ciudad y fusionarse con la naturaleza de una forma increíble. Así, sus valles, montañas y bosques se convierten en destinos perfectos para una escapada, durante la cual, se puede contemplar la bonita arquitectura tradicional de la mano de los pequeños pueblos que salpican estos parajes.
Para disfrutar de todos estos encantos, el viajero puede recorrer la infinidad de rutas de senderismo que recorren todos estos rincones. Así, en el corazón de la Sierra de Guadarrama, concretamente en el Valle de la Fuenfría de Cercedilla, la ‘Ducha de los alemanes’, conocida también como El Chorro del Árbol Viejo por el centenario Tejo que crece a su lado, se alza como uno de los lugares más singulares de la Comunidad de Madrid. No destaca por su tamaño, pues apenas cuenta con dos metros de altura, sino por toda la historia que esconde detrás.
Una curiosa historia
La ‘Ducha de los alemanes’ es el nombre por el que se conoce a esta cascada y el cual ha adoptado gracias a una tradición que tuvo lugar a principios del siglo XX. Según se cuenta, durante esos años un grupo de excursionistas alemanes descubrió el lugar y lo utilizó como punto de descanso y baño durante sus recorridos por la sierra. Desde entonces, se ha convertido en un punto de interés turístico tanto para madrileños como para turistas de otras regiones.

La zona ofrece una variedad de rutas de senderismo, aptas para todo tipo de públicos, desde familias hasta excursionistas experimentados. No obstante, cuenta con un fácil acceso desde el área recreativa de las Dehesas de Cercedilla, donde se inicia un sendero de unos 45 minutos que discurre por la calzada romana de Fuenfría hasta llegar a la cascada. Sin embargo, otras de las rutas que discurre por este paraje es el Camino Schmid, un recorrido que es de los más famosos de la comunidad y que hace honor a Eduardo Schmid, quien también se dio algún que otro baño en la cascada.
Un paraje de ensueño
El acceso a la Ducha de los Alemanes suele realizarse a pie, aunque es accesible en bicicleta. El viajero que se aventura en descubrirla se adentra en un paisaje de bosques de pinos y ofrece vistas panorámicas del entorno natural, lo que convierte el trayecto en una experiencia enriquecedora. A su vez, es recomendable llevar calzado adecuado y suficiente agua, ya que aunque el camino no presenta una dificultad extrema, tiene tramos empinados y zonas pedregosas.
Una vez en la cascada, el viajero queda maravillado con la estampa que proyecta. Sus apenas dos metros de altura crean una pequeña poza, ideal para refrescarse en los días calurosos de verano. Sin embargo, es importante recordar que la temperatura del agua es bastante fría, incluso en los meses más cálidos.
Cómo llegar
Desde Madrid, el viaje hasta las Dehesas de Cercedilla es de alrededor de 1 hora por la carretera A-6. Por su parte, desde Segovia el trayecto tiene una duración estimada de 50 minutos por las vía CL-601.
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