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Las broncas y mejores secretos guardados del vestuario de Pep Guardiola, al descubierto: “Como vea a alguien triste, os mato”

El técnico catalán puso fin este verano a su etapa al frente del Manchester City después de 10 años y 20 títulos

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Las broncas y mejores secretos guardados de Pep Guardiola, al descubierto. (Reuters)
Las broncas y mejores secretos guardados de Pep Guardiola, al descubierto. (Reuters)

A pocos días del estreno de Mourinho en Netflix, Amazon Prime contraataca con A Beautiful Obsession (Una hermosa obsesión) sobre los años de Pep Guardiola al frente del Manchester City. Cuatro episodios, dirigidos por Kevin Macdonald (Óscar por One Day in September), que muestran al técnico catalán como nunca antes se le había visto: roto por su divorcio, obsesionado con los abrazos de sus jugadores y al borde del abismo tras una debacle en Champions.

La serie recorre la etapa gloriosa de Pep en el Etihad (10 años y 20 títulos), pero con poco protagonismo para los logros. Se detiene más en lo emocional, en el desgaste de una década por convertir al entonces segundo club de Manchester en el primero y firme aspirante a todo. En el hombre detrás del entrenador.

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Pero todo empieza en 2024. “En aquel momento, la verdad es que no estaba seguro de poder convencerte”, reconoce el presidente Khaldoon Al Mubarak en el documental. Y es que Guardiola era consciente de que el City necesitaba un cambio. Se planteó su salida, pero en noviembre decidió renovar y acompañar al club en su proceso de reconstrucción.

El entrenador español Pep Guardiola (Europa Press)
El entrenador español Pep Guardiola (Europa Press)

El choque con Kyle Walker que terminó en lágrimas

Uno de los momentos de la serie se produce exactamente un mes después de aquella firma. En diciembre de 2024, Guardiola, tras perder 2-0 ante el Liverpool en Anfield, analizó una pérdida de balón en la que intervienen Rúben Dias y Kyle Walker. Es entonces cuando el lateral, y en ese momento capitán, se siente señalado. “No paras de decir mi nombre en todas las reuniones y en todas las malditas cosas”, protestó el inglés.

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“Quizás porque eres capitán”, le dijo Pep. Sin embargo, la conversación sube de tono hasta que el lateral suelta la frase que explotó todo: “No querías que lo fuera”. Guardila se echó a llorar. Lo que empezó como un análisis técnico acabó con el míster rompiéndose ante el vestuario. “Es mi derrota. Si soy un problema, debes decírmelo. No me quedaré aquí por el dinero. Nada cambiará el amor que siento por ti. Ni un segundo”, replicó entre lágrimas.

No obstante, la relación entre entrenador y capitán se explica por lo que sucedió después: Kyle Walker solo jugaría tres partidos más con el City antes de salir cedido al Milan en enero de 2025, cesión que terminaría en fichaje.

Pep Guardiola da instrucciones a Kyle Walker. (Reuters)
Pep Guardiola da instrucciones a Kyle Walker. (Reuters)

Los abrazos, la técnica secreta para recuperar al equipo

En septiembre de 2025, con el equipo encadenando derrotas ante Tottenham y Brighton, Guardiola cambió la estrategia para recuperar la senda de la victoria: sentir cómo se celebran los goles. “Estamos en este jodido negocio para eso. ¿Sentís la presión? Joder, de eso se trata. Es bueno sentirla; si no, estaríamos todos en las Maldivas", les recriminó tras un gol de Haaland que consideró celebrado sin suficiente entusiasmo.

Antes del derbi ante el Manchester United, su exigencia fue aún más concreta: quería que sus jugadores se abrazaran durante cinco segundos, con fuerza. El City ganó 3-0. “La victoria de hoy nace de los abrazos de antes”, aseguró. “Los abrazos no fueron fuertes. Yo lo intenté, pero vosotros no me devolvisteis el abrazo con la misma intensidad. Los quiero más fuertes, que duren más tiempo”.

El técnico del Manchester City Pep Guardiola abraza a Erling Haaland durante las semifinales de la Copa FA ante el Sheffield United en el Estadio Wembley el sábado 22 de abril del 2023. (AP Foto/Alastair Grant)
El técnico del Manchester City Pep Guardiola abraza a Erling Haaland durante las semifinales de la Copa FA ante el Sheffield United en el Estadio Wembley el sábado 22 de abril del 2023. (AP Foto/Alastair Grant)

“Me siento un puto estúpido”: la noche de Leverkusen

Sin duda, el momento más duro llega un año después de la renovación, en noviembre de 2025. El City perdió 0-2 ante el Bayer Leverkusen en Champions después de que Guardiola hiciera diez cambios con la intención de mantener a toda la plantilla implicada. El plan no funciona, y la reacción en el vestuario es durísima. “Me siento decepcionado conmigo mismo por las cosas increíblemente estúpidas que intento hacer para que os sintáis seguros, protegidos y con confianza. Me siento un puto estúpido”, les reprochó.

Y la bronca continuó. “No me devolvéis nada, chicos. ¿Sabéis qué va a pasar? Tendréis otro entrenador. Como vea una sola puta cara de tristeza al final de la temporada, os mato”. “Cuando jugáis así, me siento solo”, añadió, antes de abrirse en canal con sus jugadores: “Yo vivo mi vida, mi divorcio... y mi familia está lejos por todos vosotros... ¿Y qué recibo a cambio? La puta actuación que habéis hecho".

Guardiola se disculpa por haber achacado sus arañazos a autolesiones.

El divorcio de Guardiola

Es en esa misma charla postpartido cuando el catalán decide contar a sus jugadores algo que hasta entonces se había mantenido en secreto: su separación de Cristina Serra, su esposa durante 30 años y madre de sus tres hijos. “Muchacho, quiero confesarles algo. Estoy divorciado de la mujer más hermosa del planeta. Es mi esposa... mi exesposa. La amo increíblemente. Pero perdimos la pasión. Por muchas razones, perdimos la pasión. La amo profundamente. Ella me quiere, sí, pero perdimos la pasión”, comenzó explicando. “En la vida, hagas lo que hagas, hazlo con pasión. No quiero buenos jugadores, quiero jugadores con pasión”, sentenció.

Pep Guardiola confiesa su divorcio a la plantilla. (Reuters)
Pep Guardiola confiesa su divorcio a la plantilla. (Reuters)

Ni siquiera Haaland se libra

La exigencia de Guardiola tampoco perdonó a su máxima estrella. En el descanso de la final de la FA Cup ante el Crystal Palace, en Wembley, el técnico encaró a Erling Haaland por su rendimiento. “¿Estás cansado?“, le preguntó. El noruego respondió que no. “¿Por qué no luchas por el balón como lo has hecho con Saliba y todos los jugadores en la maldita final?”, le reprochó Guardiola. “Seis jugadores de los que me avergüenzo de haber dejado fuera. ¿Dónde está tu calidad?”.

El documental se cierra acercándose al final de la etapa de Guardiola en Manchester. Dos días antes del último partido de la temporada, el técnico preparó un vídeo con imágenes de toda su década en el club y reunió a sus jugadores para comunicarles la decisión antes de que la conociera la afición. “El domingo será mi último partido como entrenador de este club. La razón es sencilla: para ir a Selhurst Park, a Anfield, a jugar contra equipos de League One en la FA Cup, o enfrentarse al Madrid, y para lidiar con los jugadores maravillosos que tenemos, hace falta algo que yo tenía: energía. Pero, en el fondo, sé que ya no las tengo”, les dijo. Y una última vez, volvió a pedir a sus jugadores la táctica que les devolvió a la victoria: “Necesito vuestros abrazos y besos. No lo olvidéis”.

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