La nueva vida de Guardiola lejos de los estadios: su casa en Barcelona, los planes en Oriente Medio y sus problemas de salud

El entrenador ocupa todo tipo de teorías sobre su posible fichaje con la selección italiana y su reciente salida del Manchester City

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Guardiola habla de su vida. (Europa Press)
Guardiola habla de su vida. (Europa Press)

El mundo del fútbol observa con atención el nuevo rumbo de Pep Guardiola tras su salida del Manchester City. El catalán, referente absoluto en los banquillos durante las últimas décadas, ha decidido tomarse un respiro, alejándose de la rutina frenética que ha marcado su vida profesional. Su decisión, lejos de ser definitiva, ha abierto un periodo de reflexión y autodescubrimiento que lo mantiene lejos de los focos mediáticos y de la presión de la competición.

Guardiola pasa ahora la mayor parte del tiempo en Barcelona, donde se está instalando en una nueva casa, y alterna estancias en Oriente Medio. Esta nueva etapa está marcada por el deseo de cuidar de sí mismo y de los suyos. “Quiero ver mucho más a mis hijos. Mi padre todavía tiene 95 años, todavía está aquí. Hay tantas cosas que quiero hacer”, confesó el entrenador en una entrevista para GQ, que ha hecho de la familia y el bienestar personal su máxima prioridad tras años de exigencia y éxito.

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La selección italiana, con la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) a la cabeza, lo mantiene en la cima de su lista de sueños para el banquillo azzurro. Reuniones recientes con Paolo Maldini y Leonardo en Cataluña han alimentado la esperanza de verlo liderar a Italia, aunque, de momento, el técnico se resiste a tomar una decisión precipitada.

La vida y la salud de Guardiola

El desgaste acumulado tras años de máxima exigencia en clubes como el Barcelona, Bayern Múnich y Manchester City ha sido determinante en la decisión de Guardiola de dar un paso al lado. “Una de las razones por las que me retiré fue para cuidarme. Mi cuerpo, mi espalda, han sufrido mucho en los últimos años”, explicó el entrenador, que reconoce la necesidad de recuperar energías .

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Guardiola se disculpa por haber achacado sus arañazos a autolesiones.

Lejos de los banquillos, Guardiola ha redescubierto aspectos cotidianos que durante años quedaron relegados por la vorágine del fútbol profesional. “Ahora intento divertirme haciendo otras cosas que nunca antes había hecho. Ya no soy joven, no tengo 35, 37 ni 40 años. Corrí hasta los 56. La perspectiva es un poco diferente ahora”.

El propio Guardiola reconoce que su transición no es sencilla, pero la afronta con curiosidad. “Tengo que averiguar cómo será mi vida”. La prioridad es vivir plenamente, rodeado de su familia, dedicando tiempo a actividades que durante años quedaron postergadas.

El sueño de Italia y la incógnita sobre su regreso

En paralelo a su retiro temporal, la expectativa sobre su posible regreso sigue viva, especialmente en Italia. La FIGC, encabezada por su presidente Malagò, ha iniciado contactos directos para convencer a Guardiola de liderar un proyecto nacional que va más allá del rol de seleccionador. La llegada de Maldini y Leonardo a Cataluña para reunirse con el técnico es una muestra del interés y del esfuerzo que la federación está dispuesta a realizar.

La vida de Guardiola lejos de todo.  (Foto AP/Alastair Grant, Archivo)
La vida de Guardiola lejos de todo. (Foto AP/Alastair Grant, Archivo)

El propio Guardiola, consultado por su futuro, ha dejado abierta la puerta a un regreso, aunque sin compromisos inmediatos. “Si alguien me quiere, volveré”, deslizó en una entrevista reciente, generando ilusión en la nueva directiva del fútbol italiano. El mensaje es claro: su ambición y pasión por el fútbol permanecen, pero la decisión dependerá de su estado de ánimo y de sus nuevas prioridades vitales.

La federación italiana considera a Guardiola el gran sueño para el banquillo azzurro, pero el técnico insiste en que solo volverá cuando sienta el deseo real de hacerlo. “Lo único que sé hacer es jugar al fútbol o entrenar. Pero quiero descubrir una vida diferente, ser feliz y sentirme realizado haciendo otras cosas”.

El futuro de Guardiola sigue abierto, con todas las posibilidades sobre la mesa. Mientras tanto, el técnico catalán se da permiso para parar, respirar y disfrutar de la vida lejos del vértigo competitivo, consciente de que el fútbol y la familia seguirán siendo los pilares de su existencia, pero en un equilibrio diferente al de los últimos años.

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