Guardiola dice “no” al sueño de Italia: las claves del rechazo a Maldini y el Plan B que pone sobre la mesa a Pirlo, Buffon o Ancelotti

La selección italiana vive uno de sus momentos más difíciles después de su tercer Mundial consecutivo no disputado

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El entrenador español Pep Guardiola (Europa Press)
El entrenador español Pep Guardiola (Europa Press)

Pep Guardiola ha cerrado, al menos por ahora, uno de los culebrones del verano. Tras varios días de reflexión, el técnico catalán ha comunicado a la Federación Italiana (FIGC) su decisión de rechazar la oferta para convertirse en el nuevo seleccionador de la Azzurra. “Gracias, me siento honrado, pero ahora mismo no me siento capaz”, dijo el entrenador, según ha recogido La Gazzeta dello Sport.

El interés de Italia no era casual. La selección italiana afronta uno de los momentos más delicados de su historia reciente: se ha quedado fuera del Mundial por tercera vez consecutiva. La eliminación provocó la dimisión en cadena de Gennaro Gattuso como seleccionador, del entonces presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, y del jefe de delegación, Gianluigi Buffon.

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Con el vacío de poder ya resuelto (Giovanni Malagò asumió la presidencia y colocó a Paolo Maldini como director técnico, con Leonardo como asesor especial), el plan pasaba por una única prioridad: Guardiola. Maldini y Leonardo viajaron a Barcelona el pasado fin de semana para reunirse con él en persona y ofrecerle algo más que un banquillo: control sobre las categorías inferiores, voz en la elección del seleccionador sub-21 y una estructura propia de scouting para no tener que instalarse en Italia de forma permanente. El técnico escuchó la propuesta, pero pidió tiempo para valorarla.

Pep Guardiola. (REUTERS/Carl Recine)
Pep Guardiola. (REUTERS/Carl Recine)

El descanso, por encima de cualquier oferta

El 2no" de Guardiola, sin embargo, tiene menos que ver con el proyecto deportivo que con su propio momento vital. Desde que anunció su salida del City, el técnico había insistido en que necesitaba parar. Después de 10 temporadas consecutivas compitiendo por todos los títulos, considera que ha llegado el momento de recuperar tiempo con su familia y alejarse temporalmente de la presión diaria del banquillo.

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Los 20 millones que no cuadraban las cuentas

En paralelo a los motivos personales, la negociación dejó una cifra que ha corrido como la pólvora por la prensa italiana: Guardiola habría pedido unos 20 millones de euros al año, una cantidad que duplicaría el presupuesto que la FIGC tenía previsto para el puesto y que convertiría al catalán en el seleccionador mejor pagado del mundo, muy por delante de los 2 millones que cobra Luis de la Fuente en España, campeón del mundo.

Sin embargo, la evolución de la negociación apunta a que el dinero nunca fue el verdadero obstáculo. Maldini quiso desmontar esa lectura puramente económica y aseguró que la cuestión salarial “nunca fue un problema” en las negociaciones, y que Guardiola trasladó su decisión antes de que se llegara a negociar ninguna cifra concreta.

A las dificultades económicas se sumó otra resistencia, esta más ideológica. Luciano Buonfiglio, presidente del Comité Olímpico Italiano, pidió abiertamente a Malagò que el nuevo seleccionador fuera italiano: “No quiero dar consejos a Giovanni Malagò, que ha empezado muy bien como nuevo presidente de la FIGC. Lo único que le pido es que designe a un seleccionador italiano”.

Paolo Maldini en una fotografía de archivo. EFE/EPA/PAOLO MAGNI
Paolo Maldini en una fotografía de archivo. EFE/EPA/PAOLO MAGNI

Italia activa el plan B: Pirlo, Ancelotti o Buffon

Con el “no” definitivo de Guardiola, la FIGC ha puesto en marcha de inmediato la alternativa, aunque sin precipitarse. Durante la presentación de su nuevo cargo, Maldini reconoció públicamente el interés por Guardiola y confirmó también contactos con Carlo Ancelotti, descartado en la práctica por su vínculo con la selección brasileña hasta 2030: “No podemos compartir noticias concretas; hemos identificado uno de los objetivos, pero también hemos hablado con Ancelotti”.

Leonardo, por su parte, dejó claro qué tipo de perfil manejan ahora: “Buscamos una armonía de pensamiento”, explicó, apuntando a una metodología de entrenamiento capaz de extenderse a todas las categorías del fútbol italiano y no solo a la selección absoluta.

Una vez descartado Guardiola, los nombres de siempre vuelven a escena. Andrea Pirlo aparece como el principal favorito para ocupar el banquillo, aunque Roberto Mancini y Antonio Conte siguen formando parte del grupo de candidatos que maneja la federación italiana. Esa preferencia por perfiles nacionales, unida al rechazo de Guardiola, deja a la FIGC en una posición clara: reconstruir el proyecto de la Azzurra con nombres propios, con el objetivo de pelear la próxima Nations League, asegurar la clasificación para la Eurocopa de 2028 y evitar una nueva ausencia en el Mundial de 2030.

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